Última hora

Última hora

El difícil reto de la reinserción en Euskadi

Leyendo ahora:

El difícil reto de la reinserción en Euskadi

Tamaño de texto Aa Aa

La reinserción de los presos de ETA liberados en los últimos meses, es uno de los retos que aborda España. Por ahora los exreclusos se ocultan de los medios e intentan readaptarse a los cambios que se han producido en el mundo durante su estancia en prisión.

Facilitar su aterrizaje en la sociedad es el objetivo de Harrera Elkartea. La organización basada en Bilbao ayuda a los antiguos reos con los asuntos burocráticos y laborales y les proporciona apoyo financiero. Lo más difícil es encontrarles trabajo.

Fernando Etxegarai. Miembro de Harrera Elkartea:
“Tratamos por una parte que reciclar a la persona para que vaya consiguiendo una formación que no ha podido conseguir en prisón y, por otra parte, intentamos conseguir trabajos que sean adecuados a la formación que tienen en este momento, que son trabajos de poca cualificación profesional”.

En su vuelta a la sociedad, los etarras tienen que convivir con sus víctimas. El padre de Rubén, Enrique Múgica, dirigente histórico del PSOE y uno de los padres de la Constitución española, fue asesinado por ETA.

Rubén Múgica. Asociación de víctimas del terrorismo COVITE:
“No les perdono en absoluto. No tengo ninguna intención de perdonarles y no voy a hacerlo nunca.

euronews:
¿Ni a los etarras arrepentidos?

R. Múgica:
No hay nada que pueda perdonarse

En Euskadi, terroristas y víctimas parecen vivir en dos mundos separados.

Fernando Etxegarai:
“Esto es pequeño, porque en País Vasco somos, en total, dos millones de habitantes, pero es lo suficientemente grande, para que cada uno viva en su ámbito, sin relacionarse con los demás”.

Rubén Múgica:
“Lo que es imposible es la convivencia entre la gente normal y los criminales, porque al fin y al cabo, si los asesinos merezcen toda la atención por dejar de matar, digo yo que mayor atención merecemos los que nunca hemos asesinado”.

Filipa Soares. euronews:
En el País Vasco existe hasta una Secretaría para la Paz y la Convivencia, pero, como hemos visto en este reportaje, todavía queda un largo camino por recorrer antes de que los miembros de ETA y las víctimas del terrorismo dejen de vivir separados.

José Ramón Goñi Tirapu fue Gobernador civil de Gipuzkoa entre 1987 y 1990, durante los “años de plomo” del terrorismo. Rafael Vera, condenado después por su participación en los GAL, era por entonces secretario de Estado para la Seguridad del Gobierno de España presidido por Felipe González.

ETA intentó matar a Goñi Tirapu en varias ocasiones. Una historia corriente en el País Vasco de no ser porque José Ramón descubrió que su hijo formaba parte de la banda. En el libro “Mi hijo era de ETA”, cuenta su historia.

euronews:
¿Podría describir lo que sintió cuando descubrió que su hijo pertenecía a ETA, una organización que habría intentado matarle más de una vez?

José Ramón Goñi Tirapu:
Se siente lo primero quizás una necesidad de ayudar a un hijo que está en una situación dramática, difícil. Esa es la primera sensación. Pero instantáneamente, o casi simultáneamente, se siente el saber que esa organización es una organización que mata, aunque él no lo haya hecho, esa organización mata. Y a mí me ha intentado asesinar en varias ocasiones. Eso me crea una conmoción muy grande. En los primeros momentos no sé responder, estoy como fuera de este mundo, no puedo comprenderlo. No se puede, es imposible comprender cómo un hijo que tu has criado, que has vivido con él, que has sentido amor y que sigues sintiéndo amor por él, pues esté en una situación tan alejada de mí, tan cruel conmigo, ¿no?.

euronews:
Su hijo escapó para huir de la justicia. En el libro dice que él vive en Francia y que no lo vé desde hace 20 años. ¿Por qué no puede verlo?

José Ramón Goñi Tirapu:
No es el mundo que yo puedo entrar en él. Él está viviendo en otro mundo, y las puertas están cerradas, no hay comunicación posible. El que yo le viera a él, seguramente su propio mundo no se lo perdonaría, fíjate lo que te digo. Es decir, es una mafia, y yo soy de alguna manera o he representado en algún momento de mi vida cuando era gobernador, he representado lo más contrario a eso: el enemigo de la mafia, el enemigo de todo lo que eso significaba. Por lo tanto, él podría tener problemas. Pero sobre todo, es que el alejamiento es bestial. Él está en un mundo donde no le dejan salir. No es así exactamente, es decir, no hacen extensivo públicamente, pero la situación de temor entre ellos mismos es muy importante. No olvidemos que ETA ha matado a militantes suyos de significación importante porque les consideraban de alguna manera traidores.

euronews:
Pero, ¿habla con él?

José Ramón Goñi Tirapu:
No, no. No hablo con él. Desde hace muchos años, desde hace veinti tantos años yo no tengo comunicación con él.

euronews:
¿Cree que volverá a verlo pronto?

José Ramón Goñi Tirapu:
Yo creo que lo voy a ver pronto. La situación va a ser muy difícil seguramente pero le voy a ver pronto.

euronews:
Podría ser la primera vez en veinte años que su hijo le ve…¿qué le gustaría decirle?

José Ramón Goñi Tirapu:
Que ya ha terminado, que ETA ha terminado. Lo dice la organización. ETA ha terminado. Se acabó. No tiene sentido. Si tiene una idea política, que la exponga públicamente, pero de otra manera, no coaccionando a la población. Seguramente me cueste hablar directamente con mi hijo.

Bonus: entrevista completa con José Ramón Goñi Tirapu