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Francia: dos tonos de azul

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Francia: dos tonos de azul

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El desamor de los franceses por el presidente socialista François Hollande y sus políticas se expresó ayer con fuerza en la segunda vuelta de las municipales, marcada por el triunfo de la conservadora UMP y el auge del populista Frente Nacional.

Para el líder de la UMP, Jean-François Copé, el voto refleja el desafecto de los franceses hacia el Gobierno:
“Es la primera vez desde su creación que la UMP gana unas elecciones municipales. Visiblemente esta es una ola azul de enorme amplitud, marcada por numerosas victorias y al mismo tiempo, una muestra de desaprobación terrible para el Gobierno”.

El único consuelo para el Ejecutivo es que dos de las tres principales ciudades de Francia, París y Lyon, siguen en manos de la izquierda.

Pero 155 ciudades, entre ellas muchas de más de 50.000 habitantes, y bastiones históricos de la izquierda han cambiado de orientación política. Solo cinco ciudades (dos de ellas de más de 50.000 habitantes) han virado a la izquierda.

Un revés para la mayoría en el poder que no sorprende a los analistas en vista de la caída en picado de la popularidad del jefe del Estado y del Gobierno. Los resultados de la primera vuelta no han logrado movilizar a los electores, confirmando un nivel de abstención sin precedentes en unas municipales.

Jean Marc Ayrault, primer ministro de Francia:
“Este voto, tanto en el plano local como en el plano nacional es una derrota para el Gobierno y para la mayoría. El presidente de la República extraerá las lecciones de esta votación. Y lo hará en el interés de Francia”.

En un tono completamente opuesto, representantes y electores del Frente Nacional hablan hoy de la consolidación de la “normalización” del partido y aseguran que el del domingo fue “un voto de ideas y no un voto de castigo”.

Aunque no ha conseguido imponerse en Perpiñán ni en Aviñón, dos de sus objetivos declarados, el partido de Marine Le Pen se ha hecho con 11 municipios, entre ellos los de grandes ciudades como Béziers o Fréjus. Y aunque en general la abstención ha sido especialmente alta en esas ciudades, para la líder del frente Nacional no hay duda de que se trata de un voto de adhesión.

Marine Le Pen, líder del Frente Nacional:
“El Frente Nacional ha demostrado hoy que es un movimiento que suscita un voto de adhesión, y creo que nadie podrá ya negarlo. Nuestros electores votan por nuestros candidatos. Para que defendamos las ideas que compartimos”.

El estancamiento de la economía, el avance del paro y el reciente giro neoliberal del presidente, que le acerca a los postulados de Bruselas y le aleja de los votantes de izquierda, son, según los analistas, responsables del resultado electoral.

Un batacazo para el Partido Socialista, un éxito para la derecha y un gran avance del Frente Nacional. Este es el resumen de las elecciones municipales francesas. Para profundizar en ello, euronews ha hablado con Martial Foucault, director del Centro de Investigaciones Políticas.

Destaca la derrota del Partido Socialista, que ha perdido muchos municipios frente a la derecha.

Se trata de elecciones locales, pero ¿hasta qué punto podemos decir que los electores han querido sancionar al presidente y al Gobierno?

Martial Foucault:
“Creo que tras la primera vuelta, había una pregunta del lado del Gobierno y del presidente de la República sobre la siguiente idea: ¿Fue un voto de castigo o las cuestiones puramente locales iban a dominar esta elección? Desde ayer por la noche, sabemos que el voto de castigo ha sido el marcador de estas elecciones. Y se podría decir que los votantes aprovecharon estas elecciones de mitad de mandato, dos años después de la elección del presidente, para enviar un mensaje muy claro, y es que la acción del Gobierno no los satisface y que, en su vida cotidiana, las consecuencias y los rastros de esta política, para estos electores, son insatisfactorios. Han enviado un mensaje muy claro: desean un cambio en la política gubernamental”.

Olivier Péguy, euronews:
Estas elecciones están marcadas por el avance del Frente Nacional, que se implanta a nivel local. Marine Le Pen ha señalado que esto marca el “fin de la bipolarización de la vida política francesa”. ¿Cree que tiene razón?

Martial Foucault:
“Creo que es muy pronto para saber si Francia ha abandonado ese sistema bipartidista, con un bloque de izquierda y otro bloque de derecha. Esperemos los comicios europeos para verificar si la estrategia iniciada por Marine Le Pen da sus frutos. Veremos si, a finales de mayo, el Frente Nacional logra un buen resultado.
Hay que recordar que las elecciones europeas son un escrutinio proporcional, que da ventaja a los partidos pequeños, como el Frente Nacional. Creo que a finales de mayo, veremos si una tercera fuerza política se ha instalado en el paisaje político francés”.

euronews:
Sobre la abstención. Ha sido muy alta en la primera y en la segunda vuelta. ¿Cómo interpretar esta abstención? ¿Como un fenómeno pasajero? ¿La manera de expresar un descontento? ¿O un signo del desamor con la clase política?

Martial Foucault:
“No podemos negar que hay una cierta clase de agotamiento cívico entre los electores, frente a una oferta política que no les satisface. Ese es el primer punto. En segundo lugar, en estas elecciones, hemos visto en algunas ciudades, un aumento de la participación. Y es precisamente donde el Frente Nacional y el Frente de Izquierda han obtenido sus mejores resultados. Yo diría que el electorado es todavía capaz de movilizarse, pero no cuando las familias políticas tradicionales (PS et UMP) se encuentran cara a cara”.

euronews:
Constatamos que estas elecciones, incluso siendo locales, han suscitado el interés de la prensa internacional. ¿Qué cree que es lo más destacado, visto desde el extranjero? ¿El avance del Frente Nacional? ¿El debilitamiento del poder de François Hollande? ¿O la recuperación de la vitalidad de la derecha?

Martial Foucault:
“Yo diría que es una combinación de esos tres elementos, tiene razón. Pero creo que lo que hay que recordar para los socios europeos, es el avance de la derecha. Vamos a tener un poder local de derecha y un poder nacional de izquierda. Y François Hollande no puede negar esta Francia de las ciudades, de los municipios en su acción gubernamental. Y durante esta semana, hay una cita muy importante, que es la presentación del presupuesto y del déficit público ante las autoridades de Bruselas. Los socios europeos están a la espera de verificar si François Hollande va a tener que cambiar su orientación económica o si hará oídos sordos a estos resultados de las elecciones y tratará de mantener hasta 2017 elementos de su política económica”.