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Mi ciudad, mis normas

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Mi ciudad, mis normas

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Han convertido las palabras en actos. En Prešov, en Eslovaquia, un grupo de jóvenes decidió que quería hacerse oír. Por eso, crearon una especie de parlamento alternativo y se impusieron la misión de mobilizar a la juventud local para que practique la ciudadanía de forma activa.

Un grupo de universitarios con grandes ambiciones para su ciudad decidieron crear el llamado “Parlamento Joven”, un proyecto que pretende hacer que los jóvenes se ocupen de los asuntos que les conciernen por sus propios medios.

“Los jóvenes van de casa al clase y de clase a casa, juegan con el ordenador, cosas así… pero no se compromenten realmente. Así que esta es una de nuestras misiones: hacer que la gente joven se comprometa, y encontrar actividades que les hagan dar un poco más de sí mismos y hacer algo por su ciudad”, explica Peter Kmec, unos de los promotores.

La participación en las elecciones siempre ha sido una de las prioridades de este grupo cuando se habla de concienciación y compromiso ciudadano.

“Mucha gente joven ni siquiera sabe que existe algo llamado elecciones europeas”, continua Peter.- “Además, por otro lado, nos dimos cuenta de que hay quienes no tienen aún 18, y sin embargo querrían votar si la edad legal bajara. O que a otros les interesa la idea del voto telemático”.

Este y otros temas los descubrieron gracias a un sondeo realizado entre los jóvenes de la ciudad para conocer sus preocupaciones y saber qué les gustaría que cambiase en Prešov.

Pero también llevan a cabo otras actividades: desde pedir que se respete el mobiliario urbano dejando mensajes con plantillas hasta organizar conciertos o trabajar con los más pequeños

Daniel Astary, uno de los miembros más recientes del Parlamento Joven, les enseña la importancia del trabajo en equipo a través del fútbol.

“ Estoy enseñando a estos niños la importancia del juego limpio. Estamos creando un ambiente tan positivo en esta ciudad que no querrán irse de Prešov a nigún otro sitio”, asegura convencido.

Muchas veces, la pelota cae del lado del ayuntamiento, donde acuden con frecuencia para presentar sus proyectos.

“Prešov es una ciudad muy antigua, de más de 800 años, pero tiene un alma joven, porque tenemos más de 30.000 estudiantes. Nos gustan las ideas del Parlamento joven, las actividades culturales y deportivas que organizan. Y por eso lo valoramos, porque construyen un puento entre los jóvenes y los políticos”, afirma el alcalde, Pavel Hagyari.

El Parlamento Joven obtuvo el apoyo de la Comisión Europea para organizar, entre otros, una serie de encuentros llamados Open Voices o “Voces en Abierto”, en los que la gente joven debate sobre temas locales.

“La iniciativa surgió porque mucha gente expresaba sus preocupaciones, pero solo dentro de su familia o grupo de amigos. Así los problemas no podían resolverse, porque las ideas no circulaban”, afirma Miroslav Karahuta, otro miembro del Parlamento Joven.

El proyecto no sólo ha logrado implicar a los jóvenes en la construcción de su ciudad sino que les ha acercado a la política, a otro tipo de política.

“Los políticos son… quizá es un poco feo decirlo, pero son algo como sucio para los jóvenes. El Parlamento Joven es importante porque allí los jóovenes escuchan a otros jóvenes, mientras que a los políticos no les escuchan porque no les interesa”, asegura Miroslav.

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