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"Hamás tiene que demostrar que sigue ahí"

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"Hamás tiene que demostrar que sigue ahí"

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El Ejército israelí inició el pasado martes una operación militar contra el movimiento islamista Hamás en Gaza y en tres días ya ha causado la muerte de al menos 81 personas, en su mayoría civiles.

Israel ha intensificado durante la noche del miércoles la operación “Margen Protector.” El Ejército hebreo ha disparado contra más de 320 objetivos en la franja.

Uno de nuestros compañeros en Gaza ha podido grabar las consecuencias de una de esas bombas sobre Gaza mientras la gente veía el partido del Mundial de fútbol. Nueve personas murieron y quince fueron heridas.

Euronews ha querido entrevistar al analista Gilles Kepel, especialista en temas acerca del islam, para saber un poco más acerca de lo que está ocurriendo en Oriente próximo.

Sophie Desjardin:

Gilles Kepel, usted es especialista en temas relacionados con el Islam, en movimeintos yihadistas y el mundo árabe en general. Estamos siendo testigos de una situación compleja. Por un lado Israel, por otro Hamás y en medio podríamos decir que Al Fatah. Cada uno tiene una llave que puede cambiar el curso de los acontecimientos.

Comenzando por Hamás, el movimiento cada vez es más débil, sobre todo desde que los Hermanos Musulmanes perdieron el poder en Egipto. ¿Por qué provoca a Israel? ¿Qué es lo que busca?

Gilles Kepel:

Hamás está jugando de manera compleja.
Lo primero que quieren hacer es mostrar que sigue existiendo, que es un símbolo de identidad palestina desde el momento en el que reconocieron su independencia, aceptando las autoridades palestinas su autoridad.
El segundo factor es que el señor Netanyahu vió esto como una oportunidad para acorralar a Hamás y poder acreditar fuertes ataques militares. Él está en una situación en la que no puede reabastecer su arsenal. Aún puede atacar Gaza ahora que Irán tiene una posición mucho más discreta con respecto al conflicto y Egipto está mucho más vigilante. Hamás tiene que demostrar que sigue ahí.

Sophie Desjardin:

Paradójicamente, después de la reconciliación entre Al Fath y Hamás, Mahmud Abbás no ha hecho nada por recuperar el control de Gaza. Sus habitantes se sienten abandonados y Hamás ha reforzado su posición entre ellos, incluyendo Cisjordania. ¿Qué es lo que puede hace Mahmud Abbás?

Gilles Kepel:

Por el momento Mahmud Abbás no puede hacer gran cosa, está entre la espada y la pared.
Hamás puede debilitarse si sigue haciendo las cosas de esta manera. Si por el contrario gana políticamente hablando, Abbás tendrá que esperar a que hamás se quede sin recursos o sufra una derrota militar.

Sophie Desjardin:

En Israel asistimos a manifestaciones pacifistas pero paralelamente, la extrema derecha se refuerza. Vemos eslóganes como “muerte a los terroristas”, “muerte a los árabes”. Benjamin Netanyahu ¿puede permitirse optar por la manera más extrema?

Gilles Kepel:

Benjamin Netanyahu desde el principio se opuso con vehemencia al gobierno de unidad contra el consejo de algunos de sus asesores pero luego subió la apuesta pensando que podría acabar con Hamás.
El problema se ha complicado desde que asesinaron al joven palestino, las críticas fueron numerosas y ahora la oponión internacional no apoya con tanta fuerza a Israel.
Esto hace que Netanyahu esté en una posición más difícil en términos de imagen internacional.

Sophie Desjardin:

¿Cuáles son los riesgos, sobre todo si los yihadistas que está en Irak y Siria van hasta el final con Hamás?

Gilles Kepel:

Hamás está en una posición que podríamos llamar centrista porque está aliado al movimiento de los Hermanos Musulmanes y a ramas militares que obecen a sus propios líderes políticos. Si Hamás queda aplastada políticamente hablando, entonces es cuando estos grupos, que no piensan de forma política, cogerán el relevo en Gaza.