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El agua en la capital de Mauritania: entre el negocio y la escasez

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El agua en la capital de Mauritania: entre el negocio y la escasez

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Nuakchot es la capital de Mauritania y está construída alrededor de un estanque. De ahí viene el nombre que le dieron los pastores que venían aquí para darle de beber a su ganado.Hoy, paradójicamente, el agua es el mayor problema de la ciudad.

Sidi Al Moktar sheiguer: “Nuestra ciudad tiene una forma de bol. Esta por debajo del nivel de mar y si hubiese un tsunami se hundiría completamente. Aquí no hay sistema de saneamiento de agua ni un sitio para estancarla así que el agua se queda simplemente en el subsuelo y a veces aparece, como por ejemplo, aquí.”

Esta agua estancada la vemos en muchos lugares de la ciudad. Como no hay tuberías ni ningún tipo de control sanitario, las aguas residuales causan un grave problema de polución y favorecen la propagación del paludismo.

Sidi Al Moktar sheiguer: “Uno de los principales problemas es la amenaza de las dunas. Aquí pueden ver como ganan terreno y ya forman parte del decorado de la ciudad.”

Como no hay agua, no se pueden plantar árboles y esto hace que la desertificación avance. Pero en una zona de la ciudad donde reside población de clase acomodada el problema es menos grave.

Mohamad Memine:
“Como ustedes pueden ver aquí hay agua potable. Esta agua proviene del río Senegal a través de tuberías que la conducen hasta aquí. Esto sólo pasa en el caso de los barrios ricos de la ciudad”

Euronews, Riad Muasses:
“En esta parte de la capital el problema del agua, sin contar con las inundaciones invernales, está más o menos resuelto pero en el barrio que vamos a ver el problema no está resuelto.”

Este es uno de los barrios más desfavorecidos, donde las clases más bajas se han venido a vivir. Casas precarias que no tienen ningún tipo de instalación sanitaria ni suministro de agua.
Por esta razón sus habitantes están obligados a recurrir a otra forma de conseguir esta sustancia.

Un habitante de Bidonville, barrio de Nuackchot:
“Nosotros no tenemos nada. Compramos el agua de las carretas. No tenemos ni tuberías, ni grifo…nada de nada.”

Los puntos donde se puede coger agua, construídos con dinero de la Unión Europea, están a varios quilómetros de aquí. En estos puntos, el agua se vende por barriles o bidones y se transporta en carretas tiradas por burros. Después el líquido se vuelve a revender.

Vendedor de agua:
“Vendemos el barril a 12 céntimos de euro y ellos la venden al consumidor a 50. El bidón a 0,2 céntimos y ellos a 0,4 céntimos de euro”

Algunos, los que están más cerca vienen directamente a comprarle al vendedor.

Un consumidor:
“En este grifo se venden los 20 litros a 0,5 céntimos de euro. Nosotros bebemos y lavamos nuestra ropa con esta agua.”

Una flota de carros está aparcada por todas las calles de la ciudad para suministrar a un gran número de personas una gota de agua, que para ellos significa, una gota de vida.