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Al-Diriyah, la cuna de una nación

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Al-Diriyah, la cuna de una nación

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Al-Diriyah, un símbolo en la historia de Arabia Saudí y un proyecto de restauración que servirá de modelo para su futuro.

Fue la capital del primer Estado Saudí. Aquí, en 1744, el primer cabeza de la casa de Saud unió sus fuerzas junto con el líder religioso Muhammad ibn Abd-al-Wahhab. Un pacto que fusionó la política y el Islam y convirtió a Al-Diriyah en un centro de poder y conocimiento.

Pero en 1818 las fuerzas otomananas sitiaron la ciudad. Sus gobernantes huyeron y crearon una nueva capital llamada Riad. En ese momento la historia de Arabia Saudí dio un giro.

Este área permaneció abandonada hasta el año 2000, cuando la Autoridad de Desarrollo de Riad recibió el encargo de llevar a cabo este enorme proyecto de restauración.

“Este Programa de Desarrollo de Al-Diriyah es muy ambicioso. Empezó con la inspección y evaluación de los edificios y de los artefactos que albergaba. Los edificios fueron clasificados según su valor histórico, su condición estructural y su función. Algunos edificios fueron reconstruidos totalmente o conservados debido a su valor histórico. Otros fueron reutilizados según su función original”, explica el director de Desarrollo Urbanístico de la Alta Comisión para el Desarrollo de Riad, Abdulá Hame Arrukban.

Ya se han terminado varios edificios, entre ellos la histórica Mezquita de Al-Duwairah.

Paul McDowell euronews

“En esta antigua mezquita se tiene una noción real de la dificultad de un proyecto de restauración como este, utilizando los métodos tradicionales. Observen este muro: barro y paja, como se hacía hace muchos, muchos años”.

Los materiales tradicionales se fabrican ahí mismo, utilizando conocimientos prácticamente olvidados que han sido rescatados para la ocasión.

“Es un trabajo especial trabajar con barro, no es algo normal. Recogimos algo de información de algunos libros y también de especialistas, estamos aprendiendo de ellos. Nos hemos convertido en profesionales. Pueden hacerlo a ciegas, sin ni siquiera mirar”, dice el ingeniero Ahmed Abdul Hamid.

El proceso empieza mezclando los ingredientes: paja, barro y agua. El adobe se deja fermentar al aire libre. Esta es la fase crítica, que determina la consistencia que tendrá la mezcla una vez se convierta en ladrillos.

La parte principal de Al-Diriyah, el distrito de Al-Turaif, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010.

Incluye el Palacio Real de Salwa, residencia de los líderes de la familia Saud, que gobernaron durante el primer Estado Saudí. Son valiosas pruebas de la vida en Al-Diriyah y de su caída ante las fuerzas otomanas que fueron descubiertas durante una amplia excavación arqueológica.

Cuando acabe toda la restauración, el barrio de Al-Turaif se convertirá en un museo al aire libre. Se han diseñado nuevos edificios que se construirán por el valle, entre los que se incluirá un centro para los visitantes.

Las dos áreas estarán unidas por un puente peatonal.

El paisajismo creado en torno a la construcción ha dotado a la población de Riad de valiosos espacios verdes.

“Siempre estaré orgulloso de haber sido uno de los primeros en venir aquí. Estoy muy orgulloso de nuestro patrimonio. Enseña a nuestros niños nuestra historia, desde la antigüedad hasta hoy en día”, dice un visitante.

Se espera que Al-Diriyah se convierta algún día en un destino turístico para los visitantes extranjeros.

“Si se empieza por aquí se puede comprender la tradición de la gente de Arabia Saudí, su modo de vida, su cultura. Es muy importante para entender el país, así que creo que este trabajo es muy significativo”, cuenta una turista china.

Paul McDowell, euronews:

“Cuando todo este área abra sus puertas al público, dentro de dos años, los visitantes cruzarán este puente hacia el Palacio de Salwa y hacia el lugar donde nació Arabia Saudí”.

www.arriyadh.com
www.unesco.org