Última hora

Última hora

La tragedia y la reconstrucción 10 años después del tsunami

El cataclismo comienza cuando faltan dos minutos para las ocho de la mañana en la isla indonesia de Sumatra. Justo donde convergen dos placas tectónicas se produce un terremoto de magnitud 9,3 en la e

Leyendo ahora:

La tragedia y la reconstrucción 10 años después del tsunami

Tamaño de texto Aa Aa

El cataclismo comienza cuando faltan dos minutos para las ocho de la mañana en la isla indonesia de Sumatra. Justo donde convergen dos placas tectónicas se produce un terremoto de magnitud 9,3 en la escala de Richter. La sacudida dura ocho minutos, toda una eternidad, provocando lo que se conocería como el tercer mayor sismo de la historia.

Punto de vista

Va a hacer ahora 10 años. Cada vez que voy cerca de mi antigua casa, sólo lloro. lloro y lloro. No ha consuelo para mi. Perdí a tres de mis hijos en el tsunami. Incluso, si tuviera otro hijo, nunca podré olvidarles.

Las olas de hasta 30 metros de altura no sólo golpearon el sudeste de Asia, sino también las costas de varios países al este de África. Fue de tal magnitud que el eje de la tierra se movió un centímetro.

Pero la tragedia del tsunami es también la historia de una generosidad sin precedentes, ya que puso en marcha una operación humanitaria internacional que permitió dar un futuro a cientos de miles de personas.

Una ayuda que permitió la reconstrucción de viviendas e infraestructuras, pero también la atención médica a los supervivientes y el establecimiento de un sistema de alerta temprana de seísmos, para la evacuación.

“Va a hacer ahora 10 años. Cada vez que voy ( cerca de mi antígua casa), sólo lloro. lloro y lloro. No ha consuelo para mi. Perdí a tres de mis hijos en el tsunami. Incluso, si tuviera otro hijo, nunca podré olvidarles “, cuenta Vasantha, una de las familias afectadas.

La respuesta de la comunidad internacional fue contundente y la reconstrucción rápida, pero una década después del tsunami, se ha agotado la ayuda financiera y muchas casas nuevas están vacías, porque los habitantes carecen de medios suficientes para vivir en ellas y cuidarlas.

“En cuanto las donaciones por el tsunami se terminaron, comenzaron nuestros problemas. Mantener a la familia es muy difícil, sobre todo, cuando tienes un padre alcohólico que no te puede apoyar”, relata Lakshmil, única hija superviviente de una familia india.