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Musée des Confluences, el nuevo símbolo de la ciudad francesa de Lyon

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Musée des Confluences, el nuevo símbolo de la ciudad francesa de Lyon

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Mastodonte de vidrio, acero y hormigón. El Musée des Confluences es uno de los nuevos símbolos de la ciudad francesa de Lyon. Su construcción duró

Mastodonte de vidrio, acero y hormigón. El Musée des Confluences es uno de los nuevos símbolos de la ciudad francesa de Lyon.

Su construcción duró 10 años y ha costado unos 300 millones de euros.

El nuevo museo abrió sus puertas el pasado mes de diciembre en una zona de la ciudad en la que confluyen los dos ríos que atraviesan Lyon, el Ródano y el Saona.

“Este museo tiene un nombre muy apropiado no solo por su situación geográfica sino porque se basa en la filosofía del encuentro, del intercambio, del intercambio de miradas, de miradas inteligentes. Abordamos todas nuestras colecciones y actividades desde un punto de vista pluridisciplinar”, explica la directora del museo, Hélène Lafont-Couturier.

El Musée des Confluences propone al público una colección única de más de dos millones de objetos de todos los continentes y de todas las épocas. Su misión: contar la historia del hombre.

“Nos hemos planteado preguntas bastantes filosóficas pero el museo es accesible a todo el mundo porque cada sociedad, cada individuo, se ha planteado ya esas mismas preguntas: la aparición del hombre, la aparición del mundo, el hombre y la biodiversidad, la organización de las sociedades, el hombre y la muerte. Abordamos todos estos asuntos en nuestras exposiciones”, explica Nicolas Dupont, responsable de colecciones y exposiciones.

Una de las piezas expuestas más impresionantes es un mamut completo descubierto a menos de dos kilómetros del museo hace 150 años.

Las exposiciones del museo también trasladan a los visitantes al espacio con meteoritos, trozos de luna y polvo de estrellas.

“En este museo está permitido tocar los objetos porque queremos que la gente pueda mirar pero también utilizar ese otro sentido prohibido: el tacto. Queremos que el público pueda tocar, por ejemplo, un meteorito de 630 kilos”, asegura Dupont.

Los orígenes y las diferentes etapas de la evolución ocupan otra de las grandes salas del museo en la que también se pueden ver de cerca piezas como momias de animales.

“También hemos querido subrayar el hecho de que el hombre es solo una especie, una especie entre las 5.000 que existen de mamíferos, una especie entre las 10.000 que existen de pájaros. Aquí presentamos apenas unas 200 en una escenografía bastante espectacular”, explica Dupont.

Otro de los temas originales abordados en el museo es la muerte.

“Abordamos asuntos contemporáneos. En cada uno de los recorridos terminamos siempre con una nota contemporánea. Hemos viajado en el tiempo, hemos puesto en perspectiva la problemática contemporánea, y al final, volvemos con piezas como esta de un artista de Lyon, para recordar que todos vamos a morir”, explica Dupont.

Desde su apertura, hace apenas unas semanas, el Musée des Confluences ya ha recibido miles de visitas. En los primeros doce días se vendieron 65.000 entradas.