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Charlie Hebdo: habla Lilian Lepère, el rehén que resultó no serlo

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Charlie Hebdo: habla Lilian Lepère, el rehén que resultó no serlo

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El pasado viernes las alertas de las agencias informaban de que los hermanos Kouachi habían muerto en el asalto de la policía a la imprenta en la que se escondían los autores de la masacre del semanario satírico Charlie Hebdo.

Poco después anunciaban que “el rehén” que tenían se encontraba sano y salvo. Nosotros difundíamos la información que llegaba con cuentagotas.

Y más tarde conocimos más detalles de la increíble historia de Lilian Lepère, de 26 años de edad. Primero se anunció que el joven había sobrevivido “escondido en una caja” y que los hermanos Kouachi no se habían dado cuenta en ningún momento de que tenían un rehén.

Además descubrimos que Lepère, empleado de la imprenta donde se habían refugiado los hermanos había estado dando valiosos detalles a la policía sobre dónde se encontraban los terroristas a cada momento.

Este lunes Lepère ah concedido una entrevista a la televisión pública France 2 en la que ha dado detalles de su odisea.

Entrevista a Lilian Lepère (en Francés)

Su jefe Michael Catalano posiblemente le salvó la vida. “Quiero darle las gracias, me dio tiempo para esconderme. Si me hubieran encontrado, si hubiésemos sido dos las cosas podrían haber sido diferentes. Es gracias a él que estoy con vida. Nunca podré agradecérselo lo suficiente” decía.

Cuando vio a los dos hombres armados acercarse, Catalano mandó a Lilian esconderse. Con una enorme sangre fría, invitó a los hermanos a tomar un café. Incluso ayudó a uno de ellos a cubrir una herida. Tras cruzar unas palabras le dejaron marchar “no matamos a civiles” dijeron.

Ocho horas y media de angustia

Mientras su jefe distraía a los hermanos Lepère había encontrado un escondrijo: un armario de 70 × 90 × 50 cm bajo un fregadero.

“La mayor parte del tiempo los hermanos estuvieron en la oficina del jefe, al lado de la cocina. Después del primer tiroteo uno de ellos abrió el armario al lado del mío. Luego se acercó al frigorífico y preguntó a su hermano si quería beber algo. Estaba a sólo 50 centímetros de mi. Creí que iban a abrir todos los armarios. Bebió del grifo que estaba justo sobre mí. Podía ver su sombra por la ranura de la puerta. Fue como en las películas”.

Preguntado por el presentador del informativo, reconoce que en esos momentos no respiraba, no pensaba y su corazón había dejado de latir.

Atrapado en posición fetal, incapaz de moverse para evitar hacer ruido, esperó varias horas hasta aprovechar un momento de ruido para hacerse con su teléfono y ponerlo en modo silencioso. Después contactó con su familia y avisó a la policía.

Del momento del asalto recuerda haber sentido una liberación “llevaba ocho horas esperando. Me dolía todo el cuerpo, después de tanto tiempo. Me protegí la cabeza y esperé a que acabara”.

El joven reconoce que desobedeció las órdenes de la policía. Tras las primeras explosiones salió porque temía que los terroristas hicieran explotar el edificio.