Última hora

Última hora

Mikaela Shiffrin consolida su dominio del eslalon en Maribor

¡Bienvenidos a ‘Gravity’!, nuestro espacio semanal dedicado al esquí alpino. Este fin de semana toda la atención estaba puesta en Tina Maze en

Leyendo ahora:

Mikaela Shiffrin consolida su dominio del eslalon en Maribor

Tamaño de texto Aa Aa

¡Bienvenidos a ‘Gravity’!, nuestro espacio semanal dedicado al esquí alpino. Este fin de semana toda la atención estaba puesta en Tina Maze en Maribor, pero la eslovena se salió de pista en el gigante y se saltó una pica en el eslalon ganado, de nuevo, por Mikaela Shiffrin.

El fenómeno Mikaela Shiffrin, de solo diecinueve años, acumula tres victorias y un tercer puesto en las últimas cuatro pruebas de eslalon de la Copa del Mundo. En Maribor, la estadounidense dejó a más de un segundo a la eslovaca Veronika Vélez Zuzulova y la checa Sarka Strachova. Entre la segunda y la tercera, solo hubo dos centésimas de diferencia.

Hace únicamente ocho días, Shiffrin ya había revalidado su título de campeona del mundo de la especialidad en la localidad de Beaver Creek, cerca de su Vail natal, en Colorado.

Con esta nueva victoria, la estadounidense se sigue afianzando en el primer puesto de la clasificación de eslalon. Mientras que consolida su tercer puesto en la clasificación general de la Copa del Mundo. Ni la líder, la eslovena Tina Maze, ni la segunda, la austriaca Anna Fenninger, puntuaron este domingo.

El sábado, Fenninger se impuso en el gigante. Tina Maze no pudo terminar las carreras ni del sábado ni del domingo. Una desilusión para el público esloveno que había acudido a aclamar a su esquiadora.

El mejor sigue siendo Matthias Mayer. El austriaco, coronado por el éxito desde principios de la temporada, se impuso tanto en el descenso como en el supergigante de Saalbach. Echemos un vistazo a su éxito ante los suyos:

El austriaco Matthias Mayer sigue en ascenso en la Copa del Mundo de supergigante, tras vencer este domingo en Saalbach con veintitrés centésimas de segundo sobre el francés Adrien Theaux y veintisiete sobre el noruego Kjetil Jansrud. Mayer se acerca ahora al segundo puesto.

El sábado, Mayer había encabezado un podio copado completamente por austriacos en el descenso. Ambas victorias le permiten subir hasta la sexta plaza en la general de la Copa del Mundo.

Nuestro experto Franck Piccard terminó tercero del supergigante de Saalbach en 1991 en los Campeonatos del Mundo. En esa época, y todavía hoy, era imposible obtener un buen resultado sin un buen material y unos esquís perfectamente preparados.

Franck Piccard:
“Hay varios fenómenos a tener en cuenta en el deslizamiento de los esquís. El primero tiene que ver con la estructura de la base. Estas están hechas como el dibujo de un neumático. No son totalmente lisas. Es necesario para que la nieve o la humedad se vayan. Por tanto, la base está dibujada. Es lo que llamamos la estructura. Si no se tiene una buena estructura, ¡uno no se mueve!

Luego, está la cera. Se trata de una capa fina para que el deslizamiento sea el mayor posible respecto a la nieve, a su grano y en función de la temperatura. Entre la salida y la llegada, hay que dar con una cera capaz de ir lo más rápido posible en toda la pista”.

Es el 3 de febrero de 1956. Toni Sailer ya se ha colgado dos medallas de oro en la estación italiana de Cortina d’Ampezzo. El esquiador austriaco de Kitzbühel ganó el gigante en los Juegos Olímpicos con más de seis segundos de ventaja sobre el segundo y, el eslalon, con más de cuatro. Queda el descenso, que será otra formalidad porque Sailer dejará a su más inmediato perseguidor el suizo Raymond Fellay a tres segundos y medio. Antes de convertirse en actor, el austriaco firma un triplete entonces inédito que le valdrá para ser declarado como el deportista de Austria más importante en el siglo XX.

El próximo fin de semana, los hombres estarán en Garmisch-Partenkirchen, en Baviera, y las mujeres en Bansko, en Bulgaria. Y haremos el resumen de las carreras en ‘Gravity’. Mientras tanto, nos vamos con las mejores imágenes de las pruebas de Maribor. ¡Es snowtime!