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Líderes de los tártaros de Crimea denuncian la opresión rusa contra su comunidad en la península

Bajchisarái es la antigua capital política y cultural del reino de los tártaros de Crimea antes de que lo ocupara el imperio ruso en 1783. Un año

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Líderes de los tártaros de Crimea denuncian la opresión rusa contra su comunidad en la península

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Bajchisarái es la antigua capital política y cultural del reino de los tártaros de Crimea antes de que lo ocupara el imperio ruso en 1783. Un año después de la anexión rusa de Crimea, la preocupación es palpable: resurgen viejos temores con raíces históricas.

Basada en Simferopol, ATR es la única cadena de televisión de los tártaros de Crimea, y la única independiente que queda en la península. Ahora, su futuro es mas que incierto. Lilya Budzhurova es subdirectora de la información:

Lilya Budzhurova. Subdirectora de la información de ATR:
“Estamos siendo sometidos a mucha presión. Probablemente sabrá que hace poco sufrimos una especie de incursión armada para asustarnos, que nos presentaron como un registro. Además de eso, nos preocupa que no nos dejen registrarnos como medio de comunicación. El plazo de inscripción finaliza el 1 de abril y ya nos han devuelto la documentación cuatro veces con el pretexto de que teníamos que completarla.”

Registro ATR

Este taller de cerámica y de instrumentos de música tártaros pertenece a Rustem Skibin, un artesano tártaro que huyó de Simperopol justo antes de la anexión rusa y se instaló en Kiev.
Rustem asegura que tuvo miedo de que le persiguieran por promocionar la cultura tártara.

Rustem Skibin. Tártaro de Crimea:
“Esto es un “dumbelek”, un instrumento tradicional de música de los tártaros de Crimea. Al principio se usaba en la guerra, para comunicar información, Está hecho de arcilla y piel de cabra.”

Según la ONG “Crimea-SOS” que se ocupa de desplazados, cerca de 20 mil tártaros se han ido de Crimea desde la anexión rusa.

Tamila Tasheva. Coordinadora de la ONG “Crimea-SOS“:
“La razón principal por la que la gente se está yendo de Crimea es la persecución masiva contra los tártaros. A los comercios tártaros se les ponen contrapisas. Además hay 14 personas desaparecidas y no se ha abierto ninguna investigación. También persiguen a los activistas y a los representantes del Mejlis, el Congreso del Pueblo Tártaro de Crimea.”

Pero también hay tártaros que apoyan la anexión rusa, como Ruslan Balbek, Viceprimer ministro de Crimea.

Ruslan Balbek. Viceprimer ministro de Crimea:
“Los tártaros de Crimea no sueñan con volver a Ucrania. Los tártaros de Crimea no piensan en Mustafa Dzhemilev ni en Refat Chubarov. A los tártaros de Crimea sólo les preocupa una cosa: la organización de sus vidas. Porque en 23 años, las zonas donde residen siguen sin electricidad, no hay carreteras, no se dan las condiciones básicas de vida.”

Los dos principales líderes tártaros se han refugiado en Kiev, entre ellos “Mustafá Dzhemilev”:

, expresidente del Mejlis y figura paternal para el pueblo tártaro que asegura que la mayoría de los miembros de su comunidad no quieren ser rusos.

Refat Chubarov es el segundo líder de los tártaros de Crimea instalado en Kiev. Desde hace 12 meses no ve a su madre, que tiene 81 años y no puede desplazarse a la capital ucraniana. Él tampoco puede ir a la península, porque las autoridades rusas han prohibido su entrada en el territorio.

“Refat Chubarov”:


Refat Chubarov. Líder de los tártaros de Crimea:
“Toda mi vida estaba en Crimea: la nación de la que formo parte, mi casa, que he dejado a medio construir, mi trabajo, el Majlis (el principal cuerpo ejecutivo de los tártaros de Crimea). Pero ellos se llevaron todo.”

Los tártaros, que representan el 13% de la población de Crimea, se opusieron masivamente a la anexión rusa de la península. Según Chubarov, los activistas que se han quedado en Crimea están en el punto de mira de las autoridades rusas:

Refat Chubarov:
“Los tártaros de Crimea son los únicos que se opusieron a la anexión, los únicos en la península que defendieron la integridad territorial de Ucrania. Por eso hay una política sistemática de terror contra ellos. Según datos que tenemos, ya hay cerca de 150 tártaros de Crimea han sido condenados por los tribunales de Crimea.”

Crimea perteneció a Rusia hasta 1954. Ese año, el entonces presidente de la URSS, Nikita Jrushov, cedió la península a la república soviética de Ucrania. En 1991, con la independencia, Kiev autorizó la vuelta de los tártaros, deportados masivamente a Siberia en 1944 por orden de Stalin como castigo colectivo por su presunta colaboración con el régimen de ocupación nazi.

R. Chubarov:
“Acabábamos de volver a nuestra patria y nos sucede esta desgracia, y de nuevo por culpa de Moscú. Para nuestra gente, si perdemos nuestra tierra de nuevo, la perderemos para siempre. Y nuestro pueblo quiere quedarse en su tierra sean cuales sean las circunstancias.”

Han pasado 12 meses desde la anexión rusa de Crimea, oficializada por un referéndum no reconocido por la comunidad internacional, que denuncia la militarización de la península. Para Chubarov, Moscú pretende convertir Crimea en un puesto avanzado contra el flanco sur de la OTAN.

R. Chubarov:
“Ahora Rusia no sólo está aumentando sus tropas, sino que pondrá a punto la infraestructura militar que quedó en Crimea de la época soviética. Las autoridades rusas no descartan hacer de Crimea una base nuclear.”

Chubarov espera que un día Ucrania pueda retomar el control de Crimea y regresar a su tierra natal, pero está convencido de que para ello, la comunidad internacional tiene que reforzar sus sanciones contra Rusia.