Última hora

Última hora

Prosiguen las protestas en las favelas de Río contra la violencia policial

Un desfile silencioso en la playa de Copacabana. Miembros de la ONG brasileña “Río de Paz” celebraron el domingo el entierro simbólico del niño de 10

Leyendo ahora:

Prosiguen las protestas en las favelas de Río contra la violencia policial

Tamaño de texto Aa Aa

Un desfile silencioso en la playa de Copacabana. Miembros de la ONG brasileña “Río de Paz” celebraron el domingo el entierro simbólico del niño de 10 años, muerto tres días antes durante una operación policial en el complejo de Alemão, un conjunto de favelas en la zona norte de Río de Janeiro donde viven 70.000 personas.
.
En el cruce de disparos entre los agentes y traficantes de drogas asentados en las favelas murieron otras tres personas.

Antonio Costa. Presidente de la ONG Río de la Paz:
“La clase media rara vez protesta por los asesinatos y las violaciones de los derechos humanos que tienen lugar en las favelas. Hoy queremos que esa cultura cambie en nuestra ciudad. Ha muerto un niño, no podemos callar.”

La madre de Eduardo de Jesús Ferreira acusa a la policía de ser la responsable de la muerte de su hijo y niega que hubiera intercambio de disparos con los traficantes de drogas en el momento de su muerte. Eduardo es el decimooctavo niño de las favelas muerto desde 2007 por heridas de bala.

Tras la enésima manifestación, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, expresó su “solidaridad” con los padres de Eduardo y pidió que “se aclaren las circunstancias de su muerte y que los responsables sean castigados”.

Pero nada parece capaz de aplacar a la población: la muerte del niño de 10 años se ha convertido en un símbolo de la miseria y la violencia en los barrios pobres de Río.

En 2008 el gobierno brasileño desplegó 38 unidades de policía pacificadora (UPP) en 264 favelas, donde viven más de un millón y medio de personas y en manos de bandas de traficantes durante más de 30 años.
Pero para este fotógrafo residente en Alemao, más que con presencia policial, el problema se solucionará cuando disminuya la desigualdad.

Betinho Casas Novas:
“Los problemas sociales no se resuelven con policía militarizada. Los problemas de seguridad, en cambio, sí, pero los sociales son cosa del Gobierno. El Gobierno tiene que trabajar con la comunidad, tiene que multiplicar las inversiones sociales, tiene que replantearse el urbanismo, cosa que ha dejado de hacer, tiene que mejorar las instalaciones sanitarias básicas, cosa que también ha dejado de hacer, e invertir en seguridad social, que también es más que precaria. Primero es necesario tener todo eso, y entonces el Gobierno podrá conquistar a la gente que vive en las favelas.”

Menos de un año después de la celebración del mundial de fútbol, Brasil está en plenos preparativos para los juegos olímpicos de 2016, y como hace un año, la inseguridad sigue siendo uno de los principales retos.