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La xenofobia despierta en Sudáfrica

Tiendas desvalijadas, propiedades destruidas, muertos y heridos. La oleada de xenofobia que sacude Sudáfrica ha provocado la huida en estampida de

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La xenofobia despierta en Sudáfrica

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Tiendas desvalijadas, propiedades destruidas, muertos y heridos. La oleada de xenofobia que sacude Sudáfrica ha provocado la huida en estampida de muchos extranjeros. Son pequeños comerciantes o vendedores ambulantes, atraídos por la economía más avanzada del continente africano.

Punto de vista

No estoy contenta de volver a casa porque vine aquí, a Sudáfrica, buscando una vida mejor, para cubrir mis necesidades y ayudar a otras personas como mis padres y mi hija, para que puedan sobrevivir

La mayoría son somalíes, etíopes, zimbabuenses, mozambiqueños, o malauíes como esta mujer, Sackinah Mohamed: “No estoy contenta de volver a casa porque vine aquí, a Sudáfrica, buscando una vida mejor, para cubrir mis necesidades y ayudar a otras personas como mis padres y mi hija, para que puedan sobrevivir”.

Otros habían encontrado refugio en Sudáfrica huyendo de sus países en guerra, como la República Democrática del Congo (RDC).

“Siempre veía a Sudáfrica como un buen país porque el nuestro está en guerra. Por esta razón no queremos volver a casa, incluso ahora sigue la guerra y están matando a gente. Ahora veo a Sudáfrica como un mal país porque nos están matando sin justificación alguna”, comenta la congoleña, Kirirwa Buloze.

Con una tasa oficial de desempleo que alcanza el 25%, la pobreza y las desigualdades crecen. Algunos sudafricanos responsabilizan a los inmigrantes de quitar puestos de trabajo a la población local.

De los más de 50 millones de habitantes que tiene Sudáfrica, unos nueve millones pertenecen a la étnia zulú, que viven sobre todo en la provincia de KwaZulú-Natal.

En el país residen 1,7 millones de extranjeros aunque la cifra podría ser muy superior.

En Durban, la gran ciudad de la región, empezaron los primeros disturbios hace tres semanas. Y fue precisamente el rey Zulú, Goodwill Zwelithini, quien destapó la caja de los truenos cuando a finales de marzo, dijo que los “extranjeros hicieran sus maletas”.

Goodwill es uno de los monarcas tribales, reconocidos por la Constitución, más influyentes. Tras denunciar que sus palabras habían sido sacadas de contexto, el lunes condenaba los ataques.

“Como dije la semana pasada, si esas noticias que me atribuyen haber hecho un llamamiento a la guerra fueran ciertas, este país debería estar reducido a cenizas”, dijo Zwelithini.

Para evitar un escenario como el que provocó en 2008 la muerte de 67 extranjeros, el presidente Jacob Zuma, también zulú, suspendió un viaje oficial a Indonesia para calmar los ánimos.

El pasado sábado visitaba un campo para inmigrantes. Pero muchos critican su reacción tardía. No se había pronunciado contra los ataques hasta el 10 de abril, tras dos semanas de disturbios generalizados con cuatro muertos.