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Principales escollos en las negociaciones sobre el acuerdo nuclear iraní

Veinte meses de ballet diplomático para intentar lograr un acuerdo histórico sobre el programa nuclear iraní. El domingo por la noche, el ministro

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Principales escollos en las negociaciones sobre el acuerdo nuclear iraní

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Veinte meses de ballet diplomático para intentar lograr un acuerdo histórico sobre el programa nuclear iraní.
El domingo por la noche, el ministro de Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, se marchó de Viena con destino a Teherán, una señal que muchos ven positiva y otros tantos, interpretan como todo lo contrario.

Zarif no ha ocultado que iba a consultar con las autoridades iraníes y en particular con el guía supremo sobre el avance de las negociaciones y sobre los puntos no negociables para Teherán. El problema es que algunos son incompatibles con los fijados por el Grupo de los cinco más uno, que son además de Estados Unidos China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania.

Todos los mecanismos para desbloquear los puntos más controvertidos están activados, y las partes han ampliado las negociaciones hasta el 7 de julio.

De las seis potencias internacionales con las que negocia Irán, Francia, por boca de su ministro de Exteriores, es una de las que se muestra más intransigente. Especialmente, en lo que se refiere a las sanciones.

Laurent Fabius. Ministro de Exteriores francés:
“Si hay acuerdo habrá levantamiento de las sanciones, pero si ese acuerdo no se aplica tiene que haber un resorte para volver a activarlas rápidamente si es necesario.”

Laurent Fabius insiste en disponer de ese mecanismo además de en un levantamiento progresivo de las sanciones. Irán, en cambio, exige que sea total e inmediato dado el maltrecho estado de su economía y ese es uno de los principales escollos. Desde 2006, seis resoluciones de la ONU y varias iniciativas fuera del mandato de Naciones Unidas han impuesto sanciones sobre diversos sectores del país, algunos de ellos cruciales, como las exportaciones de petróleo.

Pero el principal problema reside en las inspecciones de instalaciones militares.
El Organismo Internacional para la Energia Atómica tiene ya acceso a las centrales nucleares declaradas, pero quiere ampliar su perímetro de inspecciones a las instalaciones militares. Una posibilidad que rechazan de plano el Guía supremo y los conservadores iraníes que defienden ardientemente tres puntos: no ceder a todo, no dejar a los occidentales husmear en sus asuntos militares y el levantamiento inmediato de las sanciones. Tampoco están de acuerdo en no construir nuevas instalaciones para enriquecer uranio en 10 años, como se dijo en abril en Lausana.