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Italia lucha contra el tráfico de residuos ilegales en la “Tierra de los Fuegos”

En la región del Vesubio, una de las más fértiles de Italia, la policía está investigando una red de tráfico ilegal de residuos del crimen

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Italia lucha contra el tráfico de residuos ilegales en la “Tierra de los Fuegos”

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En la región del Vesubio, una de las más fértiles de Italia, la policía está investigando una red de tráfico ilegal de residuos del crimen organizado.

Viajamos hasta Casal di Príncipe, un pequeño pueblo que está considerado como el feudo de la mafia napolitana, la Camorra.

Detrás de la casa de una familia de la mafia la policía medioambiental descubrió un vertedero ilegal con residuos tóxicos industriales, desechos médicos y material de construcción. El agua subterránea está contaminada.

La policía continúa cavando. Buscan cajas con plomo procedentes de Alemania ya que se cree que hay un tráfico internacional.

“Cuando comenzamos a excavar esperábamos encontrar solo residuos de esta región o de otras partes del país, pero había residuos europeos, e incluso de fuera del continente. Algo que los documentos del tribunal deberían señalar de manera irrefutable”, señala el policía medioambiental Sergio Costa.

Los vertederos subterráneos prueban la existencia de un tráfico de residuos industriales controlados por la Camorra desde los años 80.

Estamos en la denominada “Tierra de los Fuegos”, una franja situada entre las ciudades de Nápoles y Caserta. Sus habitantes se quejan de los incendios que realizan los delincuentes para eliminar tanto residuos urbanos como industriales. Solo en el último año se produjeron más de 2500.

El activista medioambiental Enzo Tost nos lleva hasta una fábrica abandonada, cerca de Orta di Atella. Aquí se producía abono orgánico. Un abono que, según Enzo, contenía lodo industrial.

Dentro de la fabrica hay más de 30 bolsas abandonadas con basura textil procedente de compañías locales que trabajan ilegalmente. Son estos restos los que alimentan los incendios.

“Muchas de esas compañías que trabajan ilegalmente en esta zona lo hacen para grandes marcas del país”, apunta el activista Enzo Tosti.

En mitad del campo hornos pequeños como este son regularmente encendidos.
Aquí los residuos municipales se queman junto al betún procedente de la construcción ilegal, residuos textiles o amianto.

“Todo esto, especialmente el betún, hace que las llamas se mantengan vivas durante varios días, emanando peligrosas dioxinas que permanecen en el aire durante mucho tiempo”, apunta Tosti.

Un desastre medioambiental que enfada a los ciudadanos. Nos dirigimos ahora a Caivano, un pueblo a las afueras de Nápoles controlado por la Camorra.

Su párroco lidera una batalla . El padre Maurizio Patriciello cree que la contaminación que provoca la eliminación ilegal de residuos está detrás del aumento de casos cáncer en su comunidad.

“Oficio funerales. Cuando la gente está enferma me llama. Me di cuenta de que en mi comunidad la gente estaba muriendo por una misma causa: cáncer y leucemia. Oficié el funeral de dos chicos de 16 y 10 años, de una madre de 30, y luego de otra de 26 años y me pregunté ‘¿Qué está pasando?’”, señala el padre Patriciello.

En este momento no hay suficientes análisis que prueben la causa-efecto entre estas muertes y la degradación del medio ambiente. Sin embargo, según un estudio del Instituto de la Salud italiano, en esta zona hay de media más casos de cáncer de hígado, estómago y vejiga que en el resto de la región, y también más casos de tumores cerebrales y leucemia en niños.

Entre los fieles del padre Maurizio está Anna. Hace seis años perdió a su hijo a causa de una leucemia muy agresiva. Ricardo, un bebé de 22 meses, que murió tras un año de intensiva terapia y un trasplante de médula osea. Anna cree que fue víctima de un crimen medioambiental.

“Alguien, algunos miserables criminales, por mucho o poco dinero, no lo sé, hicieron que mi hijo no llegara ni a dar sus primeros pasos. Estos zapatos representan a todos los niños del país que ya no están aquí”, se lamenta Anna.

Anna se ha movilizado junto con otras madres que han perdido a sus hijos a causa de estas mafias. Acusan al gobierno italiano de no haber combatido este delito durante décadas amparándolos bajo una conspiración de silencio.

“No puede ser que camiones repletos de residuos tóxicos y lodos perjudiciales llegaran desde el norte de Italia hasta el sur y nadie viera ni oyera nada. Nadie ha cogido nunca una pala y ha detenido los camiones para ver que había en ellos”, apunta Anna.

Según la ONG Lega Ambiente, en 20 años unos 410.000 camiones han atravesado Italia para depositar en esta zona más de 10 millones de toneladas de basura industrial, pero podrían ser muchas más.

En Calvi Risorta, un área industrial en la provincia de Caserta, la policía ha descubierto lo que consideran el vertedero ilegal más grande de Europa, con 2 millones de metros cúbicos de basura enterrados en una zona de 25 hectáreas. Entre esos residuos hay disolventes tóxicos y barriles químicos

El padre Patriciello acompaña hoy a la policía hasta el lugar

“La Camorra ha hecho su parte al aliarse con la industria fraudulenta. Hay que afrontar la realidad, hay una industria fraudulenta pese a lo que digan los empresarios. Hay algunos que solo piensan en ellos mismos o algunos países del norte de Europa que creen que no tienen estos problemas. Se equivocan. Es un problema global”, nos dice el padre Patriciello.

Según Europol hoy el tráfico ilegal de residuos tóxicos está en alza, especialmente en los países del noreste de Europa que están exportando sus residuos hacia el este de África y Asia. Una tendencia que confirma Claudia Salvestrini, que lidera un consorcio que monitoriza el reciclaje de plásticos.

Eliminar un contenedor de plástico tóxico cuesta 60.000 euros. Si se hace legalmente. 6.000.

“El férreo control que Italia está haciendo en estos momentos en los puertos, está forzando, de alguna manera, a mover los envíos a Marsella, Eslovenia y Croacia, y de ahí las rutan siguen hacia Asia”, aclara Claudia Salvestrini.

Nos reunimos con el fiscal general de Nápoles para entender como se está desarrollando este fenómeno. El tráfico de residuos ha llegado a ser el cuarto negocio criminal en Italia y no solo en el sur. En Brescia, al norte del país, se ha descubierto una red de tráfico de residuos procedente de Australia y Eslovenia. La Fiscalía de Nápoles explica su funcionamiento.

“Se hace de la forma más compleja y sofisticada, es decir con documentos falsificados o sociedades fantasma. Son falsos tanto los documentos que acompañan a los residuos como los papeles fiscales que se refieren a las empresas. Esto hace que el transporte ilegal de estos residuos se enmascare bajo la apariencia de un transporte legal”, aclara el fiscal Giovanni Colangelo.

Italia acaba de aprobar una ley contra este tipo de delitos, que castiga con hasta 15 años de prisión, aunque según las autoridades italianas lo que se debe hacer es reforzar la legislación a nivel europeo.

“Esperamos que esa legislación contra la mafia, con el agravante del delito ambiental, esté también a nivel europeo. Tenemos que tener un mismo lenguaje y una misma forma de investigar. Si lo hacemos así evitaremos que haya una especie de “colonización criminal” en ciertos países europeos en los que las organizaciones criminales extienden sus actividades ilegales”, apunta Sergio Costa.

La limpieza de esta tierra continúa lentamente ante el miedo de que la Camorra, tras haberla contaminado, se enriquezca ahora con su descontaminación. Pero los habitantes de Campani piden que se delimiten las zonas peligrosas ya que no toda la región alberga residuos.