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El día a día de un grupo yihadista en guerra

Jugar con sus hijos en medio de batallas, rodeados de armamento pesado, hacer una barbacoa con los amigos, nadar o discutir la estrategia… de un

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El día a día de un grupo yihadista en guerra

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Jugar con sus hijos en medio de batallas, rodeados de armamento pesado, hacer una barbacoa con los amigos, nadar o discutir la estrategia… de un partido de fútbol.

Las imágenes, tomadas por los reporteros franceses Farouk Atig y Yacine Benrabia en el norte de Siria para el sitio web www.spicee.com ofrecen una perspectiva poco común acerca de la vida cotidiana de los yihadistas.

Ambos pasaron nueve días con el Frente al Nusra que lucha contra el régimen de Bachar al Asad.

En el informe “Les escadrons du Djihad” (Los escuadrones de la Yihad) aparecen luchando contra el Ejército sirio. Incluye testimonios de mujeres combatientes y ataques espantosos de las guerrillas, aunque también muestra muchos momentos de tranquilidad, algo difícil de imaginar en el infierno de la guerra siria.

Los daños causados por las explosiones se pueden ver alrededor de un campo de fútbol. Una furgoneta blindada y piezas de artillería completan la escena, en la que se puede ver a los yihadistas discutiendo sobre tácticas o mostrando sus habilidades con una pelota abollada

Ansar al Aquida quiere establecer el califato más amplio posible en la región y más allá, mientras que algunos sueñan con conquistar Europa bajo el código de la Sharia, la ley islámica. Sin embargo, también les gusta pasar el tiempo pescando o relajándose haciendo una barbacoa, aunque sus armas nunca están lejos.

“El contraste es sorprendente”, reconoce Farouk Atig en una entrevista telefónica.

“Es una de las diferencias con respecto al grupo Estado Islámico (EI). Para los combatientes de al Nusra no es haram, no es un pecado, pasar un buen rato, disfrutar de la vida o tener una vida privada”. Atig, que tiene experiencia en otros frentes como Libia, cuenta a Euronews lo impactante que es ver horripilantes escenas de guerra, más allá de los momentos de normalidad del día a día. Hemos tenido pesadillas, tanto mi cámara como yo”.

Otra diferencia es la presencia de mujeres luchando en el frente y hablando ante las cámaras, mientras que el grupo EI no muestra a mujeres muy a menudo en su propaganda.

Además, Ansar al-Aquida está compuesto, principalmente, por sirios, a diferencia de los “combatientes internacionales” que recluta el grupo de naturaleza yihadista suní.

A pesar de su ideología y métodos (el informe sigue el último viaje de un terrorista suicida), “ellos son personas como tú y yo”, dice Farouk Atig. “Personas que tienen sus smartfones. También hay una escena en la que aparecen jugando con varios drones, como si fueran niños con una PlayStation. Se lo pasan bien probándola, pero más tarde, los usarán para lanzar proyectiles contra las tropas de Al Assad o el Ejército”.

Atig explica que “para nosotros es difícil entender sus valores, al tratarse de un proyecto global, y que sus vidas no son importantes. Les gusta disfrutar de la vida, divertirse un poco, ya que es su oxígeno después de cuatro años luchando. Están dispuestos a todo para derrocar al dictador (Bachar al Asad)”.

Observan cuidadosamente cada rezo y precepto musulmán, son muy religiosos, pero no alimentan el “marketing” que un grupo como el Estado Islámico puede hacer. “Lo más impactante para mí es su determinación para lograr su objetivo, el califato, Dios. No son “tipos simpáticos“ y no es mi trabajo juzgarlos. Dedican todo su tiempo a su objetivo, a su lucha, y de repente se vuelven a convertir en seres humanos, se ve alguna sonrisa entre ellos, se relajan, como el resto de personas. Es muy raro “.

“¿Quiénes los financian? Nunca respondieron a esa pregunta. Pero son muy autónomos y muy competentes, muchos han estudiado en el extranjero” sentencia Atig.