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Más muros, más brutalidad para contener a los refugiados en la frontera sur de Schengen

El flujo de refugiados en la frontera entre la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Grecia se dispara. Empapados por la lluvia que no cesa, en

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Más muros, más brutalidad para contener a los refugiados en la frontera sur de Schengen

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El flujo de refugiados en la frontera entre la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Grecia se dispara. Empapados por la lluvia que no cesa, en las últimas 48 horas, más de 12 000 personas han cruzado, a través de la fronteriza Idomeni, después de que la policía griega haya dejado pasar a los refugiados sin organización alguna, según se quejan varios policías macedonios.

Según ACNUR, en los próximos dos días llegarán otras 23 000 personas. Hasta principios de esta semana, la media de llegada diaria era de unos 3 000 refugiados. Cifras que esconden las vidas con nombres y apellidos de gentes bloqueadas en la la frontera con Grecia.

Las autoridades de este país de apenas 2 millones de habitantes están fletando autobuses y trenes desde la fronteriza Gevgelija para poder evacuar a los refugiados hacia Serbia en su periplo hacia el centro y norte de Europa. Las imágenes de policías macedonios brutalizando a padres con sus hijos en brazos describen por sí solas la falta de humanidad con la que esta crisis está siendo tratada en los países de tránsito de la frontera sur de Schengen sin que la Unión Europea consiga establecer un plan común.

La República de Macedonia baraja la posibilidad de construir un muro con Grecia

Ante la imposibilidad de gestionar el flujo de refugiados, el gobierno ha dicho, a través de su ministro de Exteriores, Nikola Poposki, que se plantea construir un muro como el erigido por Hungría en su frontera con Serbia. Poposki ha aclarado que no se trata de una medida a largo plazo sino provisional. Una posición más timorata que la adoptada por el primer ministro húngaro. Viktor Orbán llegó, incluso, a forzar la dimisión de su ministro de Defensa por considerar que la construcción de la valla no va todo lo rápido que el gobierno húngaro desea. La nueva cartera de Defensa, Simicskó Istvánt, se ha puesto manos a la obra sin remordimientos por las críticas que arrecian de Europa. Simicskó fue una de las principales figuras opuestas a la entrada de Hungría en la Unión Europea.

En una entrevista concedida, este jueves, al semanario húngaro Figyelo, Nikola Poposki ha juzgado imposibles las demandas de Bruselas. “Sin ayuda exterior” ha dicho, no podemos registrar y evaluar las demandas de cada refugiado tal y como nos pide la Unión Europa.
La falta de policías y agentes de fronteras es flagrante en este país de dos millones de habitantes y uno de los más pobres de Europa.

Poposki ha justificado el papel que está adoptando Grecia asegurando que “Atenas hace lo que puede pese a que su falta de medios repercute, luego, en los países vecinos”. Sin embargo, no ha cesado de fustigar a la Unión Europea por su falta de coordinación de una respuesta global a la crisis de los refugiados.

El pasado día 5 de septiembre, volvía a exigir, a través de su cuenta de twitter, un sistema de cuotas en la UE. “La falta de Unión Europa en esta crisis generará más crisis”: