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Meimarakis, el líder que resucitó a la Nueva Democracia con un giro al centro

Aunque la política es un asunto de familia para los Meimarakis, Evangelos nunca había tenido un papel protagonista hasta hace tan solo dos meses

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Meimarakis, el líder que resucitó a la Nueva Democracia con un giro al centro

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Aunque la política es un asunto de familia para los Meimarakis, Evangelos nunca había tenido un papel protagonista hasta hace tan solo dos meses, cuando fue nombrado líder provisional de la conservadora Nueva Democracia.

Y en ocho semanas, este diputado de 61 años muy activo en su partido, ha logrado lo que pocos creían posible: cohesionar la formación gracias a un giro al centro y remontar en las encuestas, hasta posicionarse como un rival serio para Tsipras.

Exponente del ala más conservadora de Nueva Democracia, Meimarakis materializó su ruptura con la política derechista de su predecesor al adoptar un discurso más conciliador hacia el líder de Syriza, a quien Samarás ni siquiera daba la mano.

Aprovechando la división que el tercer rescate provocó en la izquierda helena, y que su grupo parlamentario respaldó en las tres votaciones necesarias, Meimarakis aboga por una gran coalición con Syriza para sacar al país de la crisis. Y aunque Tsipras rechaza la idea, parte de la población considera que es la única posibilidad de volver al crecimiento.

Su momento comenzó a forjarse tras las elecciones de junio 2012, cuando fue elegido presidente del Parlamento, cargo que mantuvo hasta enero, cuando Syriza arrasó en las legislativas.
En julio, tras el No en el referéndum sobre el rescate, Meimarakis remplazó a Antonis Samarás al frente de Nueva Democracia.

Se encontraba por tanto en primera línea cuando el presidente Pavlopoulos le encargó la formación de un Gobierno tras la dimisión de Tsipras en agosto.

No lo consiguió, pero si logró el respaldo unánime de su grupo parlamentario para prolongar su mandato provisional hasta la primavera de 2016.

Nueva Democracia se presenta a las elecciones con un líder que se autodefine como “unificador y de consenso”, de lenguaje directo y moderado en sus promesas. Un cóctel que según muchos ha contribuido a la sorprendente resurrección de la formación.