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El 'caso Volkswagen' abre la veda contra el trucaje de los tests de emisiones

El escándalo surgido por las ‘trampas’ de Volkswagen podría no ser ni mucho menos el único. Francia, Italia y la propia Alemania han asegurado que

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El 'caso Volkswagen' abre la veda contra el trucaje de los tests de emisiones

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El escándalo surgido por las ‘trampas’ de Volkswagen podría no ser ni mucho menos el único. Francia, Italia y la propia Alemania han asegurado que comenzarán a investigar si el resto de las marcas ‘cumplen’ con las normas europeas. Aunque ya tenemos un avance esclarecedor de lo que encontrarán estos países… Un informe del ‘think tank’ ecologista Transport and Environment muestra claramente que ‘no’. Mercedes, BMW o Peugeot también habrían enmascarado en algunos de sus modelos la candidad de gasolina que consumen y, en consecuencia, su nivel de emisiones.

Una contaminación muy cara para el medioambiente… y el bolsillo

En el gráfico a continuación se ve que el exceso de consumo puede llegar al 50%, es el caso de los Mercedes clase A. La menor diferencia en los vehículos estudiados se da en el Renault Twingo.

Y el mayor problema, explica Greg Archer, uno de los responsables del informe, es que los mismos que fabrican los coches pagan a los laboratorios que realizan los controles: “Sabemos que la industria automovilística puede manipular los tests de muchos modos. Tenemos que asegurarnos de que estos se relizan en organizaciones genuinamente independientes, porque actualmente se realizan en los laboratorios de los fabricantes, los llevan a cabo personas a sueldo de los fabricantes, e incluso los que revisan estos tests están pagados por la industria”.

No solo el medioambiente se ve perjudicado. Archer asegura que esto perjudica además al bolsillo de los conductores. Concretamente con una media de 450 euros al año que paga cada conductor de estos modelos.

La industria se exculpa, los ecologistas señalan a la Comisión

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) se defiende y dice que los tests no están trucados, sino que simplemente están anticuados, y que, de todos modos, siempre hay una diferencia entre lo que marca el laboratorio y lo que sucede en el funcionamiento del coche en condiciones normales. De todos modos ya se ha comprometido a revisar sus estándares

Y ya ha empezado una campaña de ‘lavado de imagen’.

El grupo de los verdes en el Parlamento Europeo dice que lleva avisando años de que las pruebas no eran ‘objetivas’. Bas Eickhout, eurodiputado de Holanda, culpa directamente a la CE: “La Comisión Europea sabía que las emisiones reales eran mucho mayores que las medidas, así que podría haber hecho más para asegurarse de que la industria del automóvil cumplía con las normas. Creo que la Comisión en este momento se esconde tras la excusa de que es una competencia nacional”.

Eickhout denuncia la manipulación de la industria del automóvil.