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Crisis migratoria: malos tratos sistemáticos a los refugiados en Bulgaria

La crisis migratoria reserva un nuevo capítulo trágico. Muchos de los refugiados que deciden llegar a Europa siguiendo la ruta de los Balcanes, son

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Crisis migratoria: malos tratos sistemáticos a los refugiados en Bulgaria

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La crisis migratoria reserva un nuevo capítulo trágico. Muchos de los refugiados que deciden llegar a Europa siguiendo la ruta de los Balcanes, son víctimas de abusos por parte de las fuerzas del orden búlgaras.

Según testimonios recogidos por Oxfam, sus periplos, de más de un mes, están marcado por casos de extorsión, robo, violencia física por parte de bandas criminales. Pero lo más alarmante es que los peores casos los protagonizan policías búlgaros. El Comité de Helsinki para los Derechos Humanos en Sofía ha confirmado las acusaciones.

Cuando llegó a Bulgaria, entre los que han hablado, un joven de 16 años que huyó de Afganistán y que estaba convencido de que lo peor había quedado atrás. Estaba lejos de imaginar que acabaría descalzo y a merced de agentes corruptos de la policía búlgara:
“Lo he pasado fatal hasta llegar aquí. No he tenido ni un minuto de paz, lloraba prácticamente todos los días. Me pegaron…si mi madre lo supiera, no pararía de llorar. Durante toda una semana no pude andar porque tenía los pies cubiertos de llagas y un policía búlgaro me robó los zapatos.”

La mayoría de los refugiados que han denunciado la situación una vez que llegan a Serbia son hombres y adolescentes no acompañados. Olan Hussein, huyó de Teherán y tuvo que pagar para salir del centro de detención en el que le internaron.

“He estado viajando un mes y medio. Salí de Irán, fui a Turquía y después a Bulgaria. Allí me metieron en la cárcel 18 días. Sí, cuando crucé la frontera búlgara la policía me arrestó y me metieron en un centro que era en realidad una prisión. Me quitaron el pasaporte y no me lo querían devolver.”

Las autoridades búlgaras, muy criticadas ya por la fortificación de sus fronteras, volvieron a un primer plano de la crisis cuando a mediados de octubre un guardia fronterizo mató a un adolescente afgano que había entrado ilegalmente en el país procedente de Turquía.