Última hora

Última hora

El Frente Nacional, una "empresa familiar" en auge

El Frente Nacional (FN), una especie de “empresa familiar” de padre a hija, ha pasado a ser de un partido de la extrema derecha, nacionalista

Leyendo ahora:

El Frente Nacional, una "empresa familiar" en auge

Tamaño de texto Aa Aa

El Frente Nacional (FN), una especie de “empresa familiar” de padre a hija, ha pasado a ser de un partido de la extrema derecha, nacionalista, xenófobo, antisemita, cuando era dirigido por Jean-Marie Le Pen, a una formación aparentemente más políticamente correcta y que sigue siendo abiertamente antiinmigración y euroescéptica, bajo el liderazgo de Marine Le Pen.

Jean-Marie Le Pen
Nacido el 20 de junio de 1928 en La Trinité-sur-Mer, un pequeño puerto bretón, Jean-Marie Le Pen se quedó huérfano en su adolescencia. Actualmente es un hombre de negocios adinerado, gracias en parte a la herencia recibida en 1977 de un simpatizante.

Veterano condecorado de los paracaídistas franceses de la Legión Extranjera en Indochina, Suez y Argelia. Le Pen, que estudió Ciencias Políticas y Derecho, comenzó su carrera política cuando fue elegido en 1956 el diputado más joven de la Asamblea Nacional francesa por París.

En 1972 fundó el partido de extrema derecha del Frente Nacional (FN), cuyos resultados electorales empezaron a crecer desde 1983.

Le Pen se presentó a las elecciones presidenciales francesas en 1974, 1988, 1995 con mediocres resultados, pero en 2002, obtuvo el 16,86% de los votos en la primera ronda. Fueron suficientes para acceder a la segunda vuelta, aunque perdió ante Jacques Chirac. En 2007 quedó en cuarto lugar con algo más del 10% de los votos.

El 11 de septiembre de 2008 anunció el cese de su actividad política, mientras que tres años más tarde cedió la presidenta del FN a su hija Marine Le Pen y fue nombrado presidente honorífico del partido.
Este año fue expulsado del partido debido al negacionismo del Holocausto.

Marine Le Pen
Nacida en Neuilly-sur-Seine hace 47 años, es la más joven de las tres hijas de Jean-Marie Le Pen. Abogada de profesión, creció en los ricos suburbios de París y se graduó en una de las universidades más importantes de la capital. Sustituyó a su padre con el objetivo de librar al Frente Nacional de la imagen de un “partido desagradable” para convertirse en una alternativa viable.

Desde entonces, la imagen de Le Pen se ha combinado con un estricto código de conducta en el partido, expulsando a los extremistas y tomando enérgicas medidas contra las expresiones de racismo y antisemitismo.

Le Pen es una alta y llamativa rubia que exuda autoconfianza y se siente cómoda en sus apariciones ante los medios. En las manifestaciones, oscila entre regocijarse de su pasión por la nación francesa y vilipendiar el fracaso de su elite gobernante.

Fue elegida por primera vez para un cargo político en 1998 como consejera regional en el norte de Francia y después tuvo el mismo papel en la zona de París. También es miembro del Parlamento Europeo desde el 2004.

En 2011, tras una votación entre los militantes de su partido con un apoyo del 67,5%, Marine fue elegida presidenta del Frente Nacional (FN).

Trayectoria triunfal

Desde que Marine Le Pen es la líder del partido, el Frente Nacional nunca había cosechado tan buenos resultados electorales. Los atentados del pasado 13 de noviembre en París y en Saint-Denis se tradujeron en las urnas en un fuerte empuje para la formación.

La seguridad y la crisis de los refugiados parecen preocupar más a los franceses que los asuntos regionales. A pesar del conflicto entre Le Pen padre e hija, ello no ha frenado el crecimiento del número de simpatizantes del partido. El resultado es que el FN está en cabeza en la primera vuelta en seis regiones con un 28% de los votos. Unas cifras que superan holgadamente el 11,4% de votos con el que contaba la formación en las elecciones regionales de 2010.

Es la segunda convocatoria electoral en la que el partido de Le Pen se convierte en el más votado, después de las elecciones europeas de 2014, en las que obtuvo el 25% de los votos.

Los resultados han provocado que el Partido Socialista (PS) haya decidido retirarse de la segunda vuelta de las elecciones en aquellas regiones donde las listas de la izquierda no tengan posibilidades de ganar. Como ejemplos, las regiones de Nord-Pas de Calais Picardie y de Provenza Alpes Costa Azul, donde el dominio del FN es notorio.

Esta es la primera elección para las regiones mucho más grandes y económicamente fuertes gracias a la reforma territorial de diciembre de 2014. Los futuros presidentes de estas regiones gobernarán, cada uno, a entre cinco y seis millones de habitantes; el doble, 12 millones de personas para la región de Isla de Francia, donde se incluye la capital, París. Por lo tanto, desempeñarán un papel económico crucial.