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Amnistía Internacional: Dáesh mata con armas que Estados Unidos, Rusia y China fabricaron para Irak

Dáesh mata con armas que Estados Unidos, Rusia y China, entre otros, fabricaron para Irak. Es lo que asegura un informe presentado este martes por

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Amnistía Internacional: Dáesh mata con armas que Estados Unidos, Rusia y China fabricaron para Irak

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Dáesh mata con armas que Estados Unidos, Rusia y China, entre otros, fabricaron para Irak.

Punto de vista

"Las armas que están utilizando los yihadistas es un caso de manual de cómo el comercio irresponsable de armas da pábulo a la perpetración de atrocidades a escala masiva"

Es lo que asegura un informe presentado este martes por Amnistía Internacional (AI) a partir del análisis de miles de vídeos e imágenes verificadas por expertos. Según la organización, la numerosa y variada gama de armas que están utilizando los yihadistas es un caso de manual de cómo el comercio irresponsable de armas da pábulo a la perpetración de atrocidades a escala masiva.

La guerra entre Irak e Irán (1980-88) fue un “momento seminal” en el desarrollo del mercado de armas moderno a nivel global, según AI, que agrega que al menos 34 países diferentes proporcionaron armas a Irak, mientras que 28 de ellos lo hacía simultáneamente a Irán. Los flujos de armas se financiaron con diversos trueques de petróleo. También 2003 fue un año determinante. La invasión estadounidense de Irak y el levantamiento del embargo impuesto en la primera guerra del Golfo propició un aumento masivo en las importaciones de armas a Irak, armas que no estaban controladas ni en lugares seguros.

Después, en 2011, cuando Estados Unidos se retiró de Irak, firmó hasta 2013 contratos multimillonarios con las autoridades iraquíes para dotar al país entre otras cosas de vehículos blindados de combate, F-16, sistemas portátiles de defensa antiaérea, y misiles guiados antitanque.

La falta de controles estrictos ha hecho que un auténtico arsenal compuesto por armas procedentes de 25 países suficientes para equipar a 40.000 hombres haya caído en manos de Dáesh, buena parte tras la toma de Mosul en junio de 2014. Se trata de armas ligeras, de fabricación rusa, belga, china, Checa, y alemana, entre otros, pero también de minuciones, armas antitanque, morteros y artillería y centenares de vehículos militares rusos, chinos y estadounidenses que exhibieron en las redes sociales.

Para evitar que esta situación se repita en el futuro, Amnistía recomienda “aprender de los sucesivos fallos del pasado” y pide a todos los países que adopten un embargo total sobre las fuerzas gubernamentales sirias y sobre los grupos armados de la oposición implicados en crímenes de guerra. Propone además que los países adopten una norma de “presunción de denegación” de las exportaciones de armas a Irak, lo que significa que las transferencias sólo podrían realizarse tras una estricta evaluación de los riresgos antes y después de la entrega.