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Los retos económicos del Gobierno galo tras las regionales

La estrategia del Gobierno francés para detener el ascenso de la extrema derecha en las regionales puede que haya surtido su efecto, pero su plan

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Los retos económicos del Gobierno galo tras las regionales

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La estrategia del Gobierno francés para detener el ascenso de la extrema derecha en las regionales puede que haya surtido su efecto, pero su plan para la recuperación económica no está tan claro.

Según varias encuestas de opinión, lo que más ha preocupado a los votantes franceses en las primeras elecciones celebradas en el país desde los ataques de París, no ha sido tanto la seguridad e inmigración, sino el deterioro en sus economías.

“Tras el resultado de este fin de de semana, que muestra el varapalo al partido de Marine Le Pen y las escasas perspectivas de la extrema derecha en el futuro Gobierno, se ha producido un cierto alivio entre los inversores, que ven ahora a Francia asentada en una trayectoria más moderada, mientras intentan repuntar
sus perspectivas económicas para el año 2016”, asegura Matthew Beesley, Henderson Global.

La Comisión Europea, en su última revisión, estima que la economía gala se expandirá un 1,4 % en 2016, es decir, tres décimas por debajo de las primeras previsiones, con un déficit del 3,8 % de su PIB, todavía por encima del objetivo europeo del 3%.

El estancado mercado laboral sigue siendo la asignatura pendiente del partido gobernante, ya que, el paro se mantendrá en el 10,4%, muy cerca de los niveles más altos en veinte años.

Esta semana, las autoridades han comenzado a hablar de un nuevo paquete de medidas urgentes para promover el empleo, entre ellas, aumentar el salario mínimo interprofesional (un 0,6 % , hasta 1.466,62 euros)que desde que Francois Hollande llegó al poder en 2012, apenas ha aumentado en 40 euros.

El descontento con las políticas económicas del Gobierno crece en la periferia, poblada en su mayoría por las clases menos favorecidas que más están sufriendo la crisis. Las inversiones prometidas en infraestructuras, sanidad y asuntos sociales nunca se han cumplido.