Última hora

Última hora

Cinco cambios claves en Francia tras los atentados de Charlie Hebdo

Ha pasado un año desde que dos terroristas, los hermanos Saïd y Chérif Kouachi, irrumpieron en la redacción en París de la revista satírica Charlie

Leyendo ahora:

Cinco cambios claves en Francia tras los atentados de Charlie Hebdo

Tamaño de texto Aa Aa

Ha pasado un año desde que dos terroristas, los hermanos Saïd y Chérif Kouachi, irrumpieron en la redacción en París de la revista satírica Charlie Hebdo y provocaron una masacre.

Dos días más tarde, en un ataque distinto, pero relacionado con lo ocurrido en la publicación, Amedy Coulibaly mató a cuatro rehenes en un supermercado judio en París.

Ambos atentados, que dejaron 17 muertos sin contar con los tres ejecutores, también abatidos, dejaron al mundo entero en estado de shock y provocando una ola de solidaridad internacional que se materializó en las redes con el hashtag #jesuischarlie y en las calles con manifestaciones y marchas en las que miles de personas rindieron homenaje a las víctimas.

¿Pero cuál ha sido el impacto de estos ataques? Hemos analizado cuatro elementos clave que han cambiado desde el siete de enero de 2015.

Restricción de las libertades civiles

Charlie Hebdo, como lo ocurrido en los atentados del 11-S en Estados Unidos o el 7-J en el Reino Unido, desencadenó una serie de restricciones en cuanto a las libertades civiles, como explica Philippe Marlière, experto en políticas francesa y europea en el University College de Londres.

“Cuando este tipo de cosas excepcionales ocurren, es muy fácil para cualquier gobierno proponer estas nueves leyes – y siempre lo hacen – y conseguir apoyo, apoyo de ambas partes”, explicó el profesor Marlière a euronews. Para el docente, es sencillo “teniendo en cuenta el estado emocional, que la gente no puede ver más allá de este tipo de respuestas que incluye recortar las libertades a nivel general, en lugar de centrarse en dar un mayor poder a la policía para perseguir y vigilar a potenciales terroristas. En Francia se habló poco en los medios de los errores de la Inteligencia francesa”.

Francia redactó nuevas leyes en este sentido tras el atentado de Charlie Hebdo que entraron en vigor el pasado julio.

Amnistía Internacional protestó, asegurando que la nueva legislación era “un duro golpe” para los derechos humanos

Después, tras los atentados del 13 de noviembre, Francia decretó el estado de emergencia, otorgando a las fuerzas de seguridad el poder necesario para poner a sospechosos en arresto domiciliario y llevar a cabo redadas sin órdenes judiciales.

Access Now, un grupo activista a favor de la libertad de expresión, declaró entonces que “más vigilancia no significaba mejor vigilancia”. Lo hizo a través de una carta abierta a los gobiernos del mundo en la que aseguraba que “altos responsables franceses admitieron que tenían información previa de inteligencia, lo que sugiere que no fue una vigilancia inadecuada la que contribuyo a que tuviesen lugar los ataques ni tampoco que una mayor vigilancia podría haberlos evitado”.

Matthew Moran, experto en seguridad en el King’s College de Londres, explicó a euronews que las nuevas leyes en Francia conllevan “profundas implicaciones para las libertades civiles”.

“Hay medidas que uno esperaría más que viniesen de agrupaciones políticas de extrema derecha y esta es una muestre del efecto acumulativo de los ataques de 2015 en el paisaje político de Francia. El presidente Hollande está compitiendo con Nicolas Sarkozy en el terreno natural de Sarkozy, la seguridad, y el giro a la derecha está beneficiando al Frente Nacional”, añadió Moran.

Giro político a la derecha

Francia ha virado políticamente a la derecha en 2015 y el atentado de Charlie Hebdo es parcialmente responsable de ello, según aseguran muchos.

El Frente Nacional, de extrema derecha, logró unos resultados destacables en primera ronda las elecciones regionales de diciembre, terminando primero en dos regiones, una de ellas el bastión socialista de Nord-Pas-de-Calais. Aunque el FN no pudo aguantar en la segunda ronda, gracias principalmente a las maniobras políticas de sus rivales, aún así logró un récord en número de votos, con 6,6 millones.

Estos resultados suponen todo un empujón a la carrera presidencial de su líder, Marine Le Pen, de cara a las elecciones generales de 2017.

El profesor Marlière asegura que mientras que los ataques de enero crearon un clima de “miedo y sospecha”, son únicamente parte de la razón por la que el electorado ha ido girando hacia la derecha política. El docente cita a la gestión económica del gobierno y el desempleo como otros factores.

“La explicación es económica, pero todo es muy confuso porque es parte de un entorno incierto y cambiante en el que puedes temer por tu integridad física y personal debido a los ataques terroristas y al aumento del racismo. ¿Por qué aumenta el racismo? Por el miedo al terrorismo porque la gente busca una cabeza de turco: los musulmanes. Si junta todo, tenemos un cóctel muy tóxico, y es en esa situación en la que estamos”, declara.

El doctor Moran añade que el ataque a Charlie Hebdo ha servido para alimentar las proclamas de la extrema derecha de que el Islam es incompatible con la República francesa. “Esta es una retórica pérfida y xenófoba que a menudo coloca al terrorismo y al Islam en la misma ecuación. Este discurso no es nuevo pero la naturaleza extrema de los ataques hizó que quizás alcanzase a una mayor audiencia que en pasado”.

Incremento del racismo

Los actos de islamofobia se dispararon como consecuencia de los ataques en enero en Parós, según el Colectivo Contra la islamofobia en Francia. Asegura que hubo 120 incidentes antimusulmanes en apenas tres semanas en Francia, país que cuenta con una de las mayores poblaciones musulmanas de Europa, con 4,5 millones de ellos que suponían un 7,5% de la población en 2010.

El Consejo Francés de la Fe Musulmana aseguró que hubo 222 casos de islamofobia en el primer trimestre de 2015, comparados con los 37 que hubo en el mismo periodo en 2014, lo que supone un aumento del 500%.

Pero, como símbolo de la división racial y las tensión, también hubo un aumento en los ataques antisemitas. El Servicio de Protección para la Comunidad Judía declaró que hubo 508 incidentes de este tipo entre enero y mayo de 2015, frente a los 276 del año anterior.

Sin embargo, no se trata únicamente de los ataques racistas que han tenido lugar desde enero. También hay racismo en las instituciones francesas, según el profesor Marlière: “No hay multiculturalismo en Francia en el sentido político y ese es otro callejón sin salida para los medios y los políticos franceses. Se trata del hecho de que no pueden entender, no pueden aceptar el pluralismo cultural y religioso, especialmente en lo referente al Islam”.

“Naturalmente que hay gente estúpida que hace declaraciones racistas, pero son condenados y hay leyes contra el racismo en Francia. Pero hay otro tipo de racismo que creo que es más insidioso y no puede ser condenado tan fácilmente. A veces la gente no lo considera ni siquiera racismo. Empieza con la visión de igualdad. Todo el mundo habla y vive según ciertos estándares. Cualquiera que se sale de ese modelo no es un buen ciudadano; y creo que estamos llegando a ese punto, lo que es muy preocupante”.

El doctor Moran explica en este sentido: “Hay una división en la sociedad francesas que ve a estos jóvenes – normalmente vinculados a países africanos que fueron colonias francesas en el pasado – marginados . Son miembros legítimos de la sociedad francesa, pero no son aceptados como tal. Al sentir que no forman parte de la sociedad, basan su identidad en otro sitio, en ocasiones acogiendo una versión radical del Islam que dista mucho de la fe que profesan la mayoría de musulmanes franceses”.

La sociedad francesa, marcada

Aunque la población francesa entró prácticamente en shock por los atentados de enero, se ha recuperado del daño psicológico, según el profesor Marlière.

“En el ataque a Charlie Hebdo, el objetivo era determinada gente. No podía pasarle a cualquiera. Eran dibujantes que se burlaron del profeta, o eran judíos (en el caso del supermercado). La gran mayoría de la población francesa no tenía nada en común con ellos”, relata.

Sin embargo, todo cambió la noche del 13 de noviembre, continúa, cuando varios hombres armados y terroristas suicidas mataron a gente de forma indiscriminada, incluyendo a musulmanes.

“Esa es la gran diferencia. La gente piensa en ello. Piensan que podrían haber sido ellos. Que podrían ser ellos en el futuro. Creo que nos acercamos más a lo ocurrido en el Reino Unido en 2005 o en Estados Unidos en 2001, es decir, el asesinato indiscriminado de gente simplemente para hacer daño, para aterrorizar a la población en general. Creo que las cicatrices siguen. La gente se siente preocupada”, sigue.

¿Se cerrarán esas cicatrices? “Depende de la calidad de la respuesta. ¿Pueden los que están al mando – en política, en el gobierno, en los medios – hablar con la gente ordinaria. ¿Aún no se ha llegado a esa calidad, pero podría darse. Se necesita una figura, en política, que calme los ánimos. No creo que Hollando o Valls lo estén consiguiendo”, asegura.

Necesitas a alguien que tranquilice, que proteja. Hay una amenaza terrorista, pero también hay la necesidad de calmar a la gente para darles fuerza, y no solo para recordarles que hay una amenaza, que necesitamos políticas más regresivas porque todo eso conlleva la creación de un clima en el que la gente se siente cada vez más asustada y eso conduce a un mayor racismo y a medidas contra las libertades”, defiende.

La libertad de prensa, en una “situación terrible”

Charlie Hebdo sigue publicándose y tendrá una tirada de un millón de copias para su edición del primer aniversario de los atentados esta semana. Sin embargo, el director financiero de la publicación, Eric Portheault, dijo que el personal que sigue trabajando en el semanal se siente sin apoyo. En declaraciones a AFP dijo: “Nos sentimos terríblemente solos. Confiábamos en que otros también optarían por la sátira, pero nadie quiere unirse en esta lucha porque es peligrosa. Puedes morir en ella”.

El ataque también tuvo efecto en otros medios, según Michael Moynihan, columnista de The Daily Beast. “¿En qué situación estamos ahora? Nadie mostrará esas caricaturas y tenemos a doce personas masacradas en enero. Además un mes más tarde un psicópata medio analfabeto intentó disparar en un evento por la libertad de expresión en Dinamarca. Intentaron matar a Lars Vilks, que hizo un pequeño dibujo de un perro con la cabeza de Mahoma. Dos personas murieron”.

“Odio ser tan pesimista. Todo el mundo miente sobre ello y dice que intentamos respetar a la gente, pero estamos asustados. Diez meses después de lo de París y diez años después de lo ocurrido en Dinamarca estamos en una situación terrible”.

Su opinión ¿Está de acuerdo? ¿Qué otras cosas han cambiado en Francia o en otros países como resultado del atentado contra Charlie Hebdo? Comparta sus ideas en nuestra página de Facebook [[https://www.facebook.com/es.euronews/]]