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El "watergate" de Flint, de escándalo sanitario a nueva crisis con tintes raciales en Estados Unidos

El escándalo del agua contaminada de la ciudad de Flint se torna en crisis racial en Estados Unidos. Pese a que éste surgió el verano pasado cuando

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El "watergate" de Flint, de escándalo sanitario a nueva crisis con tintes raciales en Estados Unidos

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El escándalo del agua contaminada de la ciudad de Flint se torna en crisis racial en Estados Unidos.

Punto de vista

Se trata de una crisis racial, de una crisis que afecta a los pobres

Pese a que éste surgió el verano pasado cuando se extendió la información sobre la mala calidad del agua al detectarse altas cantidades de plomo, las protestas se agudizaron el pasado fin de semana. Ayer, el respetado activista por los derechos humanos, el reverendo Jesse Jackson, acusó directamente a las autoridades locales.

“Alguien se ha enriquecido con esto y el pueblo de Flint ha sido traicionado por su propio gobierno”, dijo Jackson.

El antiguo alcalde de esta ciudad, al borde la bancarrota, desconectó en 2014 al pueblo del agua de Detroit y eligió al río Flint como nueva fuente de suministro.

Watergate

El presidente Obama declaró el estado de emergencia horas después de que el director de cine y originario de Flint, Michael Moore, pidiera, el pasado sábado, la intervención del gobierno federal.

“Saben que las gentes de este pueblo no tienen poder político para hacer valer sus derechos. Se trata de una crisis racial, de una crisis que afecta a los pobres y la han provocado otros”, dijo el cineasta.

Moore que ha calificado esta crisis de “watergate” acusó a los precandidatos republicanos de pasar por alto esta crisis:

Moore agradeció a los precandidatos Hillary Clinton y Bernie Sanders por hacerse eco del caso durante el debate demócrata que tuvo lugar el domingo:

En su cuenta de twitter, Hillary Clinton se alineó a las críticas de algunos conocidos activistas que denuncian una nueva brecha entre ricos y pobres. El caso de Flint se erige como un nuevo capítulo del debate racial en Estados Unidos: “si los niños de los suburbios ricos de Detroit hubieran bebido agua contaminada, se habría hecho algo con toda seguridad.”

Flint, un problema incómodo para el partido Republicano

El caricaturista, Tom Tomorrow, explicaba así la crisis del agua de Flint, un problema de gestión cuyo protagonista es el gobernador republicano del Estado de Michigan y antiguo hombre de negocios, Rick Snyder:

Rick Snyder que pronunciará, el martes, su sexto debate de Estado no podrá acallar las protestas multitudinarias. Sus recientes esfuerzos al declarar el estado de emergencia, exigir fondos federales y desplegar a la Guardia Nacional no han servido para apaciguar el descontento creciente sobre la gestión del agua en Flint .

El Departamento de Justicia de Estados Unidos junto a la Agencia de Protección del Medio Ambiente y el Fiscal General, Bill Shuette abrieron, el pasado viernes, una investigación para estudiar si se infringieron las leyes medioambientales o su hubo negligencia por parte de las autoridades locales.

Los funcionarios de la administración de Snyder desmintieron las pruebas aportadas por los expertos y asociaciones locales durante meses. Esperaron hasta septiembre del año pasado para actuar. Por entonces, los análisis realizados exponían un nivel de toxicidad 25 veces superior a los límites permitidos por la ley.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el plomo tiene repercusiones sobre el desarrollo cerebral de los menores ya que causa anemia, hipertensión, insuficiencia renal e intoxicación de los órganos reproductivos de manera irreversible.

Las medidas adoptadas en octubre para reconectar Flint a la red de abastecimiento de Detroit y realizar nuevas inspecciones en los hogares y escuelas no han sido suficientes, según asociaciones como the National Conference of Black Lawyers que, el pasado 15 de enero, propuso un plan de abastecimiento de agua basado en los ingresos por habitante durante una conferencia en las oficinas de la ACLU de Michigan. Un plan que responde a las normas legales del Estado de Michigan con las que garantizar una seguridad mediambiental a los ciudadanos y que, además, procuraría ingresos al sistema de abastecimiento de agua de Detroit, asegura la confederación.

Las críticas por la falta de coordinación hicieron que la nueva alcaldesa Karen Weaver declarara una situación de emergencia el pasado 14 de diciembre con el fin de hacer intervenir al Gobierno Federal. Días después, Snyder aceptó la dimisión del director del Departamento de control de Medio Ambiente de Michigan, Dan Wyant.

“El inicio de una macrodemanda a la estadounidense”

Decenas de miles de habitantes de Flint afectados por tomar agua contaminada durante más de 18 meses han demandado a las autoridades locales que, en todo momento, aseguraron que el agua era tratada apropiadamente y que era apta para el consumo, según Julie Hurwitz, una de las abogadas de los demandantes.