Última hora

Última hora

Elecciones en Irán: ritual intra-régimen bajo la férrea vigilancia de los Guardianes de la Revolución

El próximo día 26 casi 55 millones de iraníes están llamados a las urnas para renovar el Parlamento y la Asamblea de Expertos, un cuerpo formado por

Leyendo ahora:

Elecciones en Irán: ritual intra-régimen bajo la férrea vigilancia de los Guardianes de la Revolución

Tamaño de texto Aa Aa

El próximo día 26 casi 55 millones de iraníes están llamados a las urnas para renovar el Parlamento y la Asamblea de Expertos, un cuerpo formado por 88 clérigos chiíes que se encarga tanto de elegir a un nuevo líder como de supervisar su labor.

Novena legislatura tras la revolución de 1979

La ausencia de democracia, conculcación sistemática de los Derechos Humanos, encarcelamiento de periodistas, aumento del número de ejecuciones anuales, persecución de la oposición crítica al régimen teocrático y discriminación de la mujer viene acompañada de toda una ritualización legislativa para la renovación de los órganos del régimen iraní. Las elecciones parlamentarias a la Asamblea Nacional formarán el cuerpo legislativo que ratifica leyes y tratado internacionales. Da el llamado “voto de confianza” a los ministros y supervisa lo que entiende por “buen funcionamiento del Gobierno”.

Así lo hacen

Quienes quieran participar como candidatos se inscriben individualmente ante representantes del ministerio del Interior. Aquí filtran a los candidatos para eliminar a los que consideran fuera de los parámetros del régimen. Los candidatos para los 290 escaños deben pasar el filtro de los omnipresentes Guardianes de la Revolución. También un comité formado por seis clérigos y seis juristas que valoran el compromiso del candidato con los principios de la “revolución iraní” en los que está basada la actividad política y el poder del régimen de Teherán.

Unas 6.300 personas fueron autorizadas por el Consejo a competir por un escaño y 801 por un puesto en la Asamblea de Expertos, el máximo número de candidatos en la historia de las elecciones en Irán. Sin embargo, ese número es apenas un poco más de la mitad de las personas que se presentaron en primera instancia y que fueron descalificadas por las autoridades.

Estas descalificaciones, que de forma sistemática afectan a candidatos reformistas y a los más radicales, y cuya justificación se mantiene en secreto con una opacidad persistente típica del régimen iraní, son vistas como una forma de evitar la presencia de candidatos populares. Precisamente este año una de las importantes figuras descalificadas para participar en estos comicios fue Hasán Jomeini, nieto del fundador de la República Islámica de Irán, Ruholá Jomeini.

Los temas de campaña

La campaña electoral comienza oficialmente el 18 de febrero dejando a los candidatos tan solo una semana para entrar en contacto con los electores. Los candidatos que han obtenido al menos el 25 % de los votos son elegidos en primera vuelta.

La gran rivalidad es este año es, como no puede ser de otra manera, interna, entre los candidatos del presentado como pragmático, Hasán Rouhaní, presidente desde 2013 y el integrista “líder Supremo” Alí Jameneí, cuya decisión es siempre la última en cualquier cuestión social o política en la República Islámica.

Para que no quepan dudas Jameneí defendió con firmeza al Consejo de Guardianes, el organismo encargado de autorizar a los candidatos para la contienda electoral del próximo 26 de febrero. Alertó de un “complot enemigo” y de un intento de manipular la votación las críticas que recibía el vigilante de los fundamentos de la teocracia iraní. a ese cuerpo.

Jameneí pidió a los iraníes que en las próximas elecciones “permanezcan alerta” y no caigan “en línea con la voluntad del enemigo” que no es otra, según su interpretación, que la de “robarle la legitimidad al régimen de Teherán”.

Los partidos no juegan un papel destacado sino los candidatos que representan las tres tendencias en liza: reformistas, moderados y conservadores, siempre en la propia y no exportable terminología del régimen. Hay listas de cada uno de ellos en cada distrito electoral.

Los reformistas y los moderados pro-Rouhaní exhiben las ventajas del acuerdo nuclear y prometen una mejora de la situación económica en un futuro próximo tras el fin de las sanciones internacionales.

Los conservadores insisten en una paralización sin precedentes de la economia iraní que achacan al gobierno de Rouhaní. Se felicitan por la seguridad y estabilidad que presentan como un caso excepcional en la región, fruto todo ello de las políticas del “guía supremo” Ali Jamenei.

Asamblea de Expertos, la élite del poder

La Asamblea de Expertos está compuesta por 88 clérigos del más alto nivel, de un total de 166 certificados y autorizados por los omnipresentes miembros del Consejo de Guardianes de entre un total de 801 candidatos.

El presidente iraní, Hasan Rohaní, resaltó la importancia de las próximas elecciones de la Asamblea de Expertos del 26 de febrero, ya que es la única vía para elegir a un líder en caso de muerte del actual, Alí Jameneí. El jefe del poder ejecutivo iraní dijo que “en la actual situación, en caso de que sea necesario, no existe ninguna vía para elegir a un líder excepto por el medio de la Asamblea de Expertos”.

La Asamblea de Expertos está formada por 88 clérigos chiíes y se renueva cada ocho años. Se encarga no solo de elegir a un nuevo líder sino también de supervisar su labor. Está constitucionalmente habilitada para suspender al líder, la máxima figura política y religiosa del país cuya palabra es siempre la última en cualquier cuestión pública.