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Claves de la reforma laboral que ha desatado la tormenta política y social en Francia

Hablar de una reforma laboral en Francia no es un asunto menor. Desde que la nueva ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, anunciara la presentación

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Claves de la reforma laboral que ha desatado la tormenta política y social en Francia

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Hablar de una reforma laboral en Francia no es un asunto menor. Desde que la nueva ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, anunciara la presentación del proyecto de ley, los franceses no dejan de manifestar su indignación: “Habrá que trabajar 60 horas a la semana por una miseria”, dicen unos. “Tendremos una ley para proteger sólo a los empresarios”, señalan otros. A continuación vamos a analizar los aspectos clave de esta reforma en comparación con otros cinco países europeos con idiosincrasias diferentes.

¿Se acaba con la semana laboral de 35 horas?

La propuesta mantiene la semana laboral de 35 horas aunque introduce su modulabilidad. Será posible trabajar hasta 48 horas semanales (incluso hasta un máximo de 60 en circunstancias excepcionales con autorización previa) aunque durante la semana inmediatamente posterior la jornada será sólo de 10 horas. El principio fundamental es que la media del tiempo de trabajo efectivo durante un periodo de tres meses sea de 37,5 horas semanales.

En otros países europeos la situación no es en absoluto más beneficiosa para los trabajadores. En el Reino Unido, la jornada laboral semanal es de un máximo de 48 horas, aunque la norma puede modificarse con el acuerdo previo del asalariado. De hecho, Francia es el único país entre los Veintiocho que mantiene las 35 horas semanales. Alemania, por ejemplo, no tiene establecido ningún límite del tiempo efectivo de trabajo semanal. En Polonia, se pueden trabajar hasta 13 horas diarias siempre que exista el acuerdo entre la empresa y los empleados.

¿Se reduce el descanso obligatorio de 11 horas entre dos jornadas laborales?

En Francia, actualmente es obligatorio respetar un periodo de descanso de 11 horas consecutivas entre dos jornadas laborales, además de un mínimo de 35 horas consecutivas de descanso semanal. El proyecto de ley que prepara el Ministerio de Trabajo autorizaría a directivos y empleados a fraccionar la jornada laboral. Sin embargo, esta medida estaría reservada para los asalariados que cobran por día y siempre sometida al acuerdo previo del trabajador.

En principio, esta práctica no iría en contra de la directiva europea sobre la ordenación del tiempo de trabajo siempre que haya el preceptivo acuerdo previo. Los trabajadores alemanes, británicos o polacos tienen derecho a un periodo similar de descanso que los franceses. En España, la duración de la jornada de trabajo queda supeditada a lo pactado negociación colectiva y en los contratos de trabajo, aunque con caracter general “entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente mediarán, como mínimo, doce horas”. Además, el descanso mínimo semanal “comprenderá, como regla general, la tarde del sábado o, en su caso, la mañana del lunes y el día completo del domingo”. En Suecia, el descanso mínimo obligatorio está fijado entre la media noche y las cinco de la mañana.

¿Sólo un 10% más de retribución para las horas extraordinarias?

La mayor parte de las empresas francesas aplican la normativa que establece el pago de una retribución complementaria del 25% para las primeras ocho horas extraordinarias, y de un 50% para las siguientes. No obstante, legalmente es posible firmar un convenio colectivo sobre un determinado sector de actividad para fijar la retribución de las horas extraordinarias en un máximo del 20%. Esto sucede en el caso de los trabajadores de la restauración. La única limitación es que el acuerdo garantice la retribución mínima del 10% prevista por la ley.

El proyecto de ley no modificará ni el mínimo del 10%, ni las retribuciones mínimas establecidas con caracter general. No obstante, abre la puerta para que las empresas establezcan su propia retribución de las horas extraordinarias sin tener el cuenta el convenio colectivo, que prima en la actual ordenación.

Como consecuencia, los trabajadores tendrán menos protección ante las posibles modificaciones a la baja de las retribuciones complementarias por las horas extraordinarias realizadas. Sin embargo, el tener un 10% asegurado es todo un lujo para los trabajadores franceses en comparación con el resto de los asalariados europeos. En la mayoría de los Estados Miembros el pago de un complemento por las horas extraordinarias queda supeditado a la negociación con los interlocutores sociales.

¿Será más fácil el despido por causas económicas?

Hasta la fecha en Francia, las modalidades de despido por causas económicas no estaban muy reguladas. Si el proyecto de ley acaba aprobándose, los empresarios franceses podrán fundamentar un despido si acreditan un descenso de su beneficio operativo durante un semestre, o una reducción significativa de los pedidos durante al menos cuatro trimestres.

A pesar de esta circunstancia, la protección del trabajador es menor en muchos países europeos. En el Reino Unido, un empleado puede ser despedido sin causa justificada si lleva menos de dos años en la empresa. En España, el despido objetivo por causas económicas queda justificado si la caída del nivel de ingresos o ventas de la empresa persiste durante dos trimestres consecutivos en comparación con el mismo periodo del año anterior. En Alemania, la normativa también contempla el despido por causas económicas desfavorables aunque la empresa está obligada a realizar una selección de los trabajadores que serán despedidos en relación a su situación social y familiar. Normalmente, los jóvenes son los más afectados por esta medida.

Los empresarios, ¿podrán bajar los sueldos libremente?

Este es uno de los aspectos de la reforma laboral francesa que provoca mayor indignación por razones evidentes. Según el proyecto de ley, la empresa podría modificar un contrato de trabajo con el acuerdo del trabajador pero sin cambiar su remuneración. Es decir, un empleado podrá trabajar más pero sin ganar más. La mención del “acuerdo con el trabajador” es relativa porque, según los sindicatos, nadie garantiza que el trabajador no reciba presiones para aceptar dicho acuerdo.

Estas disposiciones previstas en la reforma laboral ponen en peligro el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) francés que está entre los más elevados de Europa (1.466,62 euros mensuales brutos). En el extremo opuesto nos encontramos con la situación de Bulgaria en donde el salario mínimo es de 200 euros brutos al mes. En España, el salario mínimo interprofesional es de 655,20 euros al mes por 14 pagas (756,70 en 12 pagas anuales). No obstante, hay que relativizar estas cifras ya que el coste de la vida no es el mismo en todos los países de la Unión Europea.

¿Se reducirán las indemnizaciones por despido improcedente?

El proyecto de reforma laboral prevé unas limitaciones para las indemnizaciones en caso de despido improcedente que no existían hasta la fecha. Esta indemnización quedaría limitada a 15 meses de salario. El objetivo de esta medida, según el Gobierno francés, sería evitar que algunas empresas dejen de hacer nuevos contratos por miedo a tener que desembolsar grandes sumas en el caso de que los trabajadores despedidos acudan a los tribunales. En principio, este aspecto de la reforma no afectaría a un gran número de trabajadores, ya que la indemnización media por despido improcedente en Francia está por debajo de esta limitación.

Pese a que los sindicatos franceses han puesto el grito en el cielo, los derechos laborales en Francia son superiores a los de la mayoría de los países europeos. Para contrarrestar las críticas el Gobierno francés ha desplegado toda su artillería en las redes sociales para calmar la indignación general. El debate está abierto en las calles y también en Twitter.