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Mujeres y niños, la estrategia del Dáesh para formar la próxima generación de yihadistas

Más de 30.000 mujeres embarazadas están en las regiones que controla el Dáesh, que busca en el fruto de sus vientres a la próxima generación de

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Mujeres y niños, la estrategia del Dáesh para formar la próxima generación de yihadistas

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Más de 30.000 mujeres embarazadas están en las regiones que controla el Dáesh, que busca en el fruto de sus vientres a la próxima generación de yihadistas. Así lo advierte el Centro de Estudios Quilliam Foundation en un nuevo informe.

Las mujeres están siendo secuestradas, utilizadas como esclavas sexuales y las dejan embarazadas exclusivamente para aumentar “la mano de obra” futura del grupo, según Nikita Malik, investigadora de la Fundación Quilliam y co-autora de The Children of Islamic State (Los hijos del Estado Islámico).

El informe revela que los niños que están bajo control del Dáesh – incluyendo a medio centenar procedentes del Reino Unido – están siendo expuestos a escenas y prácticas de violencia extrema desde la más tierna infancia, formado parte del sistema educativo del grupo.

“La magnitud de la violencia es muy impactante”, comenta Malik en su entrevista a Euronews (usted puede escuchar la entrevista completa aquí).

“Los libros de texto, por ejemplo, tienen imágenes de armas y las armas se utilizan para aprender a contar, por ejemplo, con tanques. Se trata de un libro de la escuela primaria… El nivel de violencia, la normalización de la violencia es muy impactante para mí, porque es algo que no se asocia con niños pequeños”, explica, para añadir: “La escuela debe ser un lugar donde los niños se sientan felices y seguros, no un lugar donde estén expuestos a este tipo de conductas brutales y violentas”.

¿Cómo utiliza a los niños el Dáesh?

El informe de Quilliam afirma que los están adoctrinamiento de un modo sistemático, están haciendo algo similar a lo que hicieron los nazis a través de escuelas y campos de entrenamiento.

Algunos de los videos más impactantes del Dáesh han incluido imágenes de niños que ejecutan a personas en manos de los extremistas, algo que el informe dice que sirve para “normalizar” estas atrocidades y “adoctrinar” aún más a los niños.



También han sido utilizados como soldados, predicadores y terroristas suicidas, añade. Su eficiencia es aterradora. “Los yihadistas consideran a los niños aún más letales que ellos mismos y prefieren a quien se ha radicalizado en la infancia a quienes lo han hecho posteriormente”.

Mantenerlos en la familia

El informe cuenta cómo muchos niños se han encontrado en Siria e Irak tras haber sido secuestrados o reclutados por la fuerza para milicias en África.

“Es interesante analizar el papel de las familias en esto”, dice Malik. “En regímenes como el de Saddam Hussein y Hitler, los niños fueron utilizados principalmente como espías, para espiar a la familia y luego informar a los líderes de lo que las familias piensan realmente del régimen”.

Lo que se esta viendo con el Dáesh es un proceso inverso. “Las familias forman parte del proceso de radicalización, son ellas las que viajan a zonas radicalizadas de países extranjeros (por ejemplo, Siria, Irak) o han dado a luz a niños en estas regiones”.

Cuentos para dormir sobre la muerte y el martirio

El informe hace hincapié en que la estrategia del Dáesh es atraer a familias enteras en lugar de individuos. “El Estado islámico, por el contrario, no sólo un grupo rebelde, sino que aspira a ser un estado, y, como tal, necesita una sociedad y no sólo soldados. Así, sus tácticas de reclutamiento se centran en esa estrategia a largo plazo mediante la captación de toda la familia, no sólo de los jóvenes”.

“A las madres se les dan libros que les instruyen sobre cómo educar a hijos yihadistas. Entre las sugerencias se incluyen contar historias sobre el martirio antes de acostarlos o exponer a los niños a sitios web de contenido gráfico e ideología yihadista”.

El informe afirma que hay 31.000 mujeres embarazadas bajo control del Dáesh, y Malik cree que la mayoría de sus hijos, si no todos, crecerán mamando la ideología de los extremistas. Aunque esa cifra es “increíblemente alta, hay que tener en cuenta que muchas de esas mujeres son segundas y terceras esposas. Otras son esclavas sexuales, han sido secuestradas y han sido embarazadas con el único objetivo de criar y educar a sus hijos en el extremismo, para convertirse en la próxima generación de yihadistas”.

¿Qué pasará después?

Los hijos del Estado Islámico también analiza qué sucedería si los niños criados bajo la impronta del Dáesh regresaran a casa. Malik asegura que el Gobierno británico tendría la obligación de hacerse cargo de ellos.

Tareena Shakil “huyó a Siria con su pequeño hijo en el año 2014”: http://www.bbc.com/news/uk-england-35402375, pero volvió al Reino Unido tras darse cuenta del brutal extremismo practicado por el Dáesh.

Según la investigadora, “es muy probable que se den más casos de niños que regresan, ya sea con sus familias o por su cuenta”. El informe afirma que el actual modelo utilizado por el Gobierno británico para reintegrar a los niños en la sociedad es inadecuado.

“Reintegrar a los niños es muy difícil y complicado en casos en los que fueron arrebatados a sus familias. Pero aún así, cuando el niño regresa, existe un sistema de apoyo con el que está familiarizado. Así que no me puedo imaginar lo difícil que va a ser cuando la familia es precisamente parte del proceso de radicalización, y el niño se separa de todo lo ha ha sido su mundo hasta entonces: su familia, sus amigos y lo que le han enseñado en la escuela. Todo esto se sumará al trauma emocional, mental y físico que estarán sufriendo.”

¿Es fiable este informe?

El informe fue elaborado a partir del análisis de la propaganda del Dáesh, por lo que “tiene sus defectos”, admite Malik. Se trata de un material muy sesgado. “Hay casos de niños que hablan a la cámara que parecen muy felices y no sabemos en qué medida estos niños se han visto obligados a decir esas cosas o saben si quiera lo que están diciendo, pero nos da una idea de cómo es la vida allí, aunque esa visión nos llegue con el filtro de quienes difunden la información”.