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Lo atentados remodelan los hábitos turísticos en Europa

¿Están cambiando los hábitos de los turistas tras la cadena de atentados en Europa? La respuesta no está cerrada porque varía en función de lugar y

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Lo atentados remodelan los hábitos turísticos en Europa

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¿Están cambiando los hábitos de los turistas tras la cadena de atentados en Europa? La respuesta no está cerrada porque varía en función de lugar y de lo reciente que se hayan producido estos ataques. En la ciudad más cosmopolita de Turquía, Estambul, los comerciantes han notado inmediatamente el atentado suicida de enero que mató a un grupo de alemanes. Las reservas de ciudadanos de este país para el verano han caído un cuarenta por ciento (grupo Tui).

“Me voy mañana, pero si me tuviera que quedar más días lo haría”, explicaba no obstante un turista colombiano tras el ataque. “Deberíamos ser valientes con ello”.

En París, después de los ataques de noviembre que causaron 130 muertos en terrazas de ocio y una sala de música hay estudios de consultoras que cifran en 270 millones de euros los ingresos perdidos en toda Francia (MKG Group). Solo 146 millones corresponden a la capital del país más visitado del mundo. Aunque la ocupación debería recuperarse paulatinamente porque París ya sufrió atentados en el pasado.

“Desgraciadamente, la gente se está acostumbrando tanto al terrorismo en nuestra sociedad que no cambiarán sus vidas por ello”, comentaba un turista estadounidense después de los atentados de noviembre. “Puede ocurrir temporalmente, pero con el tiempo las personas se dan cuenta de que tienen que vivir sus vidas y moverse. Creo que los turistas harán lo mismo”.

La paradoja hace que turistas alemanes o británicos que, este verano habrían ido a Turquía, ahora se deciden por países como España. Pero en Madrid, por ejemplo, la estación central de Atocha sufrió unos sangrientos atentados en 2004 con casi doscientos muertos. Como comparación y según otros estudios (Deloitte LLP), después del once de septiembre en Nueva York los hoteles de esta ciudad tardaron 34 meses en volver a la misma ocupación. Tres años más tarde en Madrid, se tardó doce meses.