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Una lección de cómo vestirse... y desvestirse

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Una lección de cómo vestirse... y desvestirse

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Una exposición sobre prendas utilizadas para vestirse… y desvestirse. El Museo de Victoria y Alberto de Londres enseña la historia oculta de la ropa

Una exposición sobre prendas utilizadas para vestirse… y desvestirse.

El Museo de Victoria y Alberto de Londres enseña la historia oculta de la ropa interior en “Undressed”, “Desvestido”. 200 piezas de lencería de todos los materiales, colores y formas que abarcan más de 260 años, desde 1750 a nuestros días.

Corpiños, fajas, miriñaques, enaguas, medias, camisones….

“Nuestros ancestros vestían ropa interior por razones muy parecidas a las nuestras”, explica la comisaria de la muestra Edwina Ehrman. “Por higiene, por protección, por comodidad, pero también, si formabas parte de la élite, para marcar tus formas y tener la silueta de moda. Todo eso lo seguimos haciendo ahora”.

Corsés que literalmente quitan la respiración de distintos estilos, incluido el fetichista.

Las barbas de ballena, luego conocidas como “ballenas”, tiras elásticas procedentes de la mandíbula de estos cetáceos, fueron muy utilizadas para reforzar la estructura de los corsés durante los siglos XVIII y XIX.

“En la segunda mitad del siglo XVI comenzaron a emplearse barbas de ballena”, comenta Ehrman. “Luego hubo un gran comercio de este material, y a partir de entonces casi todos los corsés llevados por mujeres de todas las clases sociales, eran reforzados con él. También se ha empleado plástico, marfil, madera o caña”.

Esta exposición también repasa la historia del sujetador desde sus comienzos. Como soporte del busto, a partir de 1860, pasando por la introducción de la lycra, noventa años después.

“Uno de los grandes avances para la ropa interior, que afectó también a la corsetería, fue la aparición de un hilo largo y elástico llamado elastex, en 1931. Este permitía reducir el número de ballenas en fajas o corsés, lo que era un gran avance. El otro fue la Lycra, disponible a partir de 1959”.

La muestra confirma que la frontera que separa la ropa interior de la exterior ya se ha cruzado de múltiples formas.

Incluye también ropa interior masculina, desde la más clásica a las coloridas apuestas de conocidas marcas y diseñadores.

Toda una lección de historia y sociología que podrá visitarse hasta marzo de 2017.