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Nadia Comaneci: trabajo y motivación como claves del éxito

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Nadia Comaneci: trabajo y motivación como claves del éxito

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Captó las miradas y el afecto del mundo entero con 14 años. En 1976, la joven rumana logró un 10, la primera puntuación perfecta de una gimnasta en unos Juegos Olímpicos. Aún hoy sigue siendo una leyenda del deporte. Sin embargo, su vida en Rumanía no fue fácil y volvió a ocupar las primeras páginas de la prensa, esta vez, por arriesgar su vida para huir del régimen de Nicolae Ceaucescu. Nadia Comaneci, muchas gracias por estar con nosotros en ‘Global Conversation’.

  • Nadia Comaneci nació en Rumanía en 1961
  • Saltó a la fama en 1976 al lograr un 10, la primera puntuación perfecta de una gimnasta en unos Juegos Olímpicos
  • En realidad, obtuvo siete máximas puntuaciones (10) y ganó tres medallas de oro, una de plata y otra de bronce en los Juegos Olímpicos de Montreal
  • En los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980, regresó a casa con dos medallas de oro y dos de plata
  • Se retiró de la competición activa en 1984 para convertirse en entrenadora
  • En 1989, huyó de Rumanía y obtuvo asilo político en Estados Unidos

Isabelle Kumar, Euronews:
“Vivió su momento más álgido en 1976, pero su fama aún perdura. ¿Por qué causa tanta fascinación?”

Nadia Comaneci:
“No lo sé (ríe), creo que es porque no desaparecí. Participé en los Juegos de 1976 y de 1980 y luego seguí en el mundo de la gimnasia, haciendo espectáculos durante años. Luego dejé la competición y las exhibiciones, pero sigo formando parte de la gimnasia”.

Euronews:
“¿Qué cree que ha influido más en lo que es usted ahora, la gimnasia o el periodo que le tocó vivir de la era comunista y su posterior caída? ¿Qué ha sido lo que más le ha marcado?”

Nadia Comaneci:
“Creo que todo un poco. Es cierto que todo cambió con los Juegos. Antes, la gente no sabía quién era Nadia, ni dónde estaba Rumanía. Entonces empezó a haber un gran interés por mí, porque tenía 14 años y medio y todo el mundo quería conocerme más. Se preguntaban por qué era tan buena. Luego, en 1989, comenzó la revolución rumana. Poco antes me había ido del país sin saber que todo eso iba a ocurrir”.

Euronews:
“Recordar la revolución, ¿le causa alguna sensación o sentimiento especial?”

Nadia Comaneci:
“Es parte de la historia. No pienso en ello todos los días, han pasado muchos años desde entonces, aunque en realidad no parece tan lejano, ya que vuelvo a Rumanía seis veces al año, donde llevo a cabo varios proyectos”.

Euronews:
“¿Se siente más rumana o estadounidense?”

Nadia Comaneci:
“Soy rumana y estadounidense de adopción”.

Euronews:
“Hemos pedido a nuestros seguidores en las redes sociales que nos envíen preguntas y, obviamente, a muchos les fascina su carrera. Dinara Urazova le pregunta: ¿No cree que la Guerra Fría entre el Oeste y el bloque comunista ha contribuido a su éxito? ¿Se siente parte de aquella tensión?”

Nadia Comaneci:
“No sentía presión cuando competía porque era una niña. Lo único en lo que pensaba era en hacer un buen ejercicio porque lo había preparado todo en el gimnasio. No creo que pienses en esas cosas cuando eres un crío. Quizás cuando mirás atrás siendo adulto, ves todas esas cosas, pero en aquella época solo pensaba en la competición y en sus desafíos”.

Euronews:
“Es interesante porque su entrenador, Béla Károlyi y su mujer Márta fueron criticados en el pasado por llevar a cabo entrenamientos demasiado duros. ¿Usted también lo sentía?”

Nadia Comaneci:
“No, en realidad hice mucho más de lo que me pedían. Aún me acuerdo cuando Béla me decía que hiciera cinco rutinas en la barra y hacía siete. Así que podía hacer más de lo que me exigía. No me importa trabajar mucho, no tengo ninguna queja al respecto. Creo que hay que trabajar mucho para llegar a ese nivel. Nunca he buscado el camino más fácil para lograr mis metas y estoy orgullosa de ello”.

Euronews:
“Se convirtió en una persona muy famosa en Rumanía y en todo el planeta. ¿Notó alguna presión?”

Nadia Comaneci:
“No, no noté presión alguna porque Rumanía era un país cerrado. Quien quisiera venir al país para saber más cosas de mí no podría hacerlo fácilmente. Tras competir en los Juegos, tenía dos días libres y luego volvía al gimnasio, así que no sabía lo que ocurría fuera.”

Euronews:
“Entonces no era consciente del inmenso impacto que tuvo en 1976?”

Nadia Comaneci:
“No, la verdad es que entonces no, me di cuenta más tarde”.

Euronews:
“Se arrepiente de no haberse dado cuenta o eso le ayudó?”

Nadia Comaneci:
“No, no me arrepiento de nada”.

Euronews:
“Obtuvo la máxima valoración, un 10 en siete puntuaciones. Es algo que todo el mundo sabe, es increíble que todas las anotaciones mostraran un 10. ¿Qué pensó cuándo las vio?”

Nadia Comaneci:
“Siempre digo que no me fijaba en las anotaciones, ya que yo era la primera que se daba cuenta de cómo había ejecutado la rutina. En ese momento pensé que hice una rutina bastante buena y le di un ‘toque Nadia’ extra, ya que lo hice todo con un poco más de amplitud, aun siendo la misma rutina que todas hacían. Creo que la gimnasta que salió antes que yo consiguió un 9,5, y como mi ejercicio era un poco más completo que el suyo, imagino que no había otra puntuación posible que no fuera el 10”.

Euronews:
“Como he dicho anteriormente, nuestra audiencia sigue enviándonos muchas preguntas. Gervé Bosuku quiere conocer el secreto de su motivación, porque usted fue una persona con mucha motivación y lo sigue siendo ahora.”

Nadia Comaneci:
“¿El secreto? ¿Usted tiene un secreto para su motivación?”

Euronews:
“No, pero no soy una gimnasta olímpica…”

Nadia Comaneci:
“Creo que desde muy pequeña ya tuve motivación porque cuando tenía cinco años y medio, cuando estaba en la guardería, había una competición de triciclos y solo pensaba en ganar. Y al final gané. El trabajo duro y las horas en el gimnasio se tradujeron en éxito. Cuando miro atrás, pienso que el deporte es maravilloso, que cualquier deporte es maravilloso para los niños.”

Euronews:
“¿Por qué?”

Nadia Comaneci:
“Porque te da una estructura y te organiza , te motiva a marcarte objetivos”.

Euronews:
“¿Alguna vez alguien te ha animado a tomar drogas para mejorar tu rendimiento?”

Nadia Comaneci:
“No sabía nada sobre ese tema. He oído a hablar de ello en otros deportes mucho después. La gimnasia es un deporte delicado, no tienes que cargar con una viga en la espalda”.

Euronews:
“Su fama, sobre todo despues del 76, no pasó desapercibida para Ceaucescu, el dictador que estaba al mando de su país en aquel momento. ¿Cómo le hizo sentir eso? ¿Era consciente de lo que estaba ocurriendo en Rumanía entonces?”

Nadia Comaneci:
“En realidad, no. Me retiré oficialmente en 1984 pero seguía en el mundo de la gimnasia. Hice de entrenadora y estuve en la federación un par de años. No era consciente de lo que estaba ocurriendo”.

Euronews:
“Pero imagino que era una especie de tesoro que representaba a un país agitado, un tesoro para el dictador. El no haberse dado cuenta de eso entonces, ¿le hace sentir incómoda ahora?”

Nadia Comaneci:
“No sé si era un tesoro, era una persona muy conocida por mis logros deportivos. Cuando vives en un país comunista, intentas que tu vida sea lo mejor posible. Pensé que quizás no estaba bien no poder viajar fuera de Rumanía; fui invitada a participar en la comisión de atletas del Comité Olímpico Internacional (COI). Durante dos años me invitaron a reuniones y acontecimientos a los que no me dejaron asistir. No tenía a nadie a quien preguntarle por qué no podía ir allí. Entonces llegó el momento en que pensé que me gustaría irme del país”.

Euronews:
“Algo que acabaron haciendo su entrenador Béla Károlyi y su mujer en 1981 cuando usted estaba de gira en Estados Unidos. ¿Cómo se sintió al ver que se fueron de aquella manera? ¿Le invitaron a irse con ellos?”

Nadia Comaneci:
“Me sentí muy triste cuando decidió que no volvería, lo supe en el último momento, y no me podía imaginar haciendo lo mismo. No estaba preparada para hacer algo así porque no me veía en otro lugar que no fuera Rumanía con mi familia. Él estaba en Estados Unidos y era fácil tomar la decisión de quedarse allí. Después de eso, la posibilidad que yo tenía de salir del país se complicó mucho”.

Euronews:
“Y la de viajar dentro del país también. ¿Tuvo una sensación de libertad en Rumanía o se sentía vigilada?”

Nadia Comaneci:
“Corrían rumores según los cuales mucha gente estaba siendo vigilada. Y creo que yo era una de esas personas. Pero así funcionaban las cosas entonces y debía vivir con ello”.

Euronews:
“La gente se imagina que después de su éxito olímpico, siendo un icono de su país, usted estaba rodeada de lujos. ¿Fue el caso?”

Nadia Comaneci:
“No, no fue el caso. Tenía una casa que no acabé de pagar hasta cumplir los 60. Nunca publiqué ni mi fortuna ni mi falta de fortuna. El dinero no me importaba; hacía gimnasia porque era lo que me gustaba y quería hacer”.

Euronews:
“Años después, en 1989, tomó una decisión muy importante, la de irse del país. ¿Qué circunstancias le llevaron a hacerlo?”

Nadia Comaneci:
“Fue una decisión atrevida por aquel entonces, era una opción peligrosa, pero como en la gimnasia, quería probar algo nuevo, actuar ante la situación de mi país. Si no lo hacía yo, nadie lo iba a hacer por mí”.

Euronews:
“Los vientos de cambio soplaban en los países del bloque oriental. Era el periodo de la caída del Muro de Berlín. ¿Estaba al corriente? ¿Sabía que estaba teniendo lugar un cambio?”

Nadia Comaneci:
“No mucho, no.”

Euronews:
“Cuando dejó su país, arriesgó su vida. Como ha dicho, la deserción de su entrenador fue mucho más sencilla.”

Nadia Comaneci:
“Sí, fue un poco más sencilla.”

Euronews:
“¿Cuánto tiempo le llevó abandonar Rumanía? ¿Qué sintió al cruzar la frontera y entrar en Hungría?”

Nadia Comaneci:
“En realidad todo fue muy rápido, en dos días todo había cambiado. Simplemente algo te empuja a irte y te vas. Tienes a un guía que te dice dónde debes ir. Creo que la gente era consciente de que me había ido, aunque nadie sabía dónde. Contacté con la embajada estadounidense… creo que era en Vuena, me ayudaron a irme a Estados Unidos. Ocurrió muy rápido. Muy poco después de eso tuvo lugar la revolución en Rumanía”.

Euronews:
“No parece traumatizada por la experiencia, aunque debió ser aterradora porque arriesgó su vida…”

Nadia Comaneci:
“No me siento traumatizada, miro al pasado y estoy muy contenta de que todo acabara en un final feliz. Soy el tipo de persona que cuando toma una decisión no duda y va hasta el final pensando que todo va a ir bien”.

Euronews:
“Entonces, como ha dicho, cuando el régimen de Ceaucescu cayó, usted estaba en Estados Unidos. ¿Recuerda dónde estaba cuando saltó la noticia?”

Nadia Comaneci:
“Creo que cuando lo escuché estaba preparando unos espectáculos de gimnasia. Recuerdo que seguí con mucha preocupación lo que estaba sucediendo porque temía por mi familia y mis amigos. Al final fue un gran paso adelante para el país”.

Euronews:
“¿Pudo contactar con su familia?”

Nadia Comaneci:
“No. No pude contactar con mi familia durante uno o dos meses”.

Euronews:
“Personalmente, ¿cómo se sintió con la caída del régimen? ¿Lo vivió con alegría o confusión?”

Nadia Comaneci:
“No sabía cómo sentirme. Sabía que era lo que la gente quería, lo que el país quería, y esperaba que todo fuese bien, ya que todo el mundo quería ser libre, como supongo que yo también quería serlo”.

Euronews:
“Me gustaría volver a formularle alguna de las cuestiones que estamos recibiendo en las redes sociales. Hemos recibido una pregunta de Mauro Iannelli, que dice así: ‘Cuando te fuiste de Rumanía para ir a Estados Unidos, pasó de la opresión a la libertad. ¿Cómo cambió su vida? ¿Cómo afrontó ese gran cambio?’”

Nadia Comaneci:
“La gente buena que tienes alrededor quiere lo mejor para ti, y eso es lo más importante. Tuve la suerte de contar con ese factor y el de poder volver a Rumanía, ya que entonces era un país libre y eso me satisfacía mucho. Había estado en Estados Unidos y fuera de Rumanía cuando competía y no era algo realmente nuevo para mí. Conocía el mundo libre y su funcionamiento. Solo tenía que descubrir lo que quería hacer, dónde podía ser útil”.

Euronews:
“Hemos recibido un mensaje de Adrian Rusu, que volviendo a su carrera y a su marcha a Estados Unidos, le pregunta cuál es la cosa más importante que ha hecho y que le habría gustado poder hacer de forma diferente”.

Nadia Comaneci:
“Cuando pienso en todas las cosas que han ocurrido en mi vida, no veo algo en particular que habría hecho de forma distinta, porque cada cosa que he hecho a contribuido a formar la persona que soy hoy”.

Euronews:
“Eso es totalmente cierto, porque hay una foto increíble de usted, de 1976, con el que ahora es su marido, que aparece dándole un beso en la mejilla en el Madison Square Garden. Su vida parece sacada de un cuento de hadas. ¿Cree que ha tenido una vida afortunada?”

Nadia Comaneci:
“Un cuento de hadas, sí, puede ser, pero sabes que es un cuento y no tienes ganas de que tu vida sea escrita, se convierte en algo un poco cursi si es un cuento de hadas. Creo que lo que he aportado a mi generación y a la generación siguiente es esa motivación de la que hablaba, la de nunca arrojar la toalla cuando las cosas se ponen feas”.

Euronews:
“Siempre está haciendo cosas, ahora apoya a muchas organizaciones benéficas. Es como si estuviera en deuda. ¿Por qué siente la necesidad de ayudar?”

Nadia Comaneci:
“Veo lo difícil que es para algunos niños poder perseguir lo que realmente quieren hacer y creo que esa es la parte en la que puedo ayudar. Ya sea a través de mi fundación en Rumanía, ayudando en los Juegos Paralímpicos que me hizo descubrir mi marido cuando llegué a Estados Unidos o a través de la asociación contra las distrofia muscular. He aprendido mucho de ello”.

Euronews:
“Eso me lleva a una pregunta de Elizabeth Booth: ¿Ha pensado en entrenar algún día al equipo nacional de Rumanía?”

Nadia Comaneci:
“Sí, vuelvo a Rumanía muchas veces y estoy en contacto con las chicas. Nos enviamos mensajes cuando hay competiciones mundiales de gimnasia, les animo y les digo que lo harán bien, que piensen en hacer sus mejores rutinas, así que no puedo no estar conectada a ellas, porque esa es mi familia”.

Euronews:
“Inició un capítulo muy bonito de su vida con el nacimiento de su hijo. Me gustaría finalizar la entrevista con esta pregunta de Anda Georghi: ¿Qué piensa su hijo de sus logros deportivos en gimnasia? Y no solo en lo que a usted se refiere, sino también su marido, Bart Conner, igualmente campeón olímpico”.

Nadia Comaneci:
“Bueno, le voy a decir algo gracioso, porque mi hijo, que ahora tiene ocho años y medio, cuando estaba en la guardería, con cuatro y medio, no sabía nada acerca de nuestros éxitos ni de nuestra fama; queríamos esperar al momento adecuado para decirle lo que habíamos conseguido como deportistas. Un día volvió de la guardería diciendo: ‘papá, mamá, ¿sabéis que sois famosos?’ Le dije que sí y se quedó pensativo. Encontré un álbum de los Juegos Olímpicos del 76 y se lo enseñé. Le pregunté si sabía quién aparecía en esta foto – yo tenía 14 años entonces – y me dijo, ‘eres tú’. ‘¿Cómo lo sabes?’, le pregunté, y él me respondió diciendo: ‘simplemente lo sé’”.

Euronews:
“Nadia Comaneci, muchas gracias”.

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