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Los desafíos de António Guterres a la cabeza de la ONU

La Asamblea General de Naciones Unidas ha confirmado como nuevo secretario general al portugués António Guterres que deberá dar un nuevo impulso a esta…

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Los desafíos de António Guterres a la cabeza de la ONU

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La Asamblea General de Naciones Unidas ha confirmado como nuevo secretario general al portugués António Guterres que deberá dar un nuevo impulso a esta organización.

António Guterres, tras 10 años como Alto Comisario para los Refugiados, cristaliza las esperanzas de una organización debilitada y en busca de credibilidad.

Ban ki-Moon que no supo imponerse, refleja el bloqueo de la institución. Los grandes conflictos han quedado sin solución, con Siria a la cabeza.

La ONU fue fundada el 24 de octubre de 1945 en San Francisco, por 51 países, al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Y la misión que se impone la Organización de las Naciones Unidas es mantener la paz y la seguridad y promover los derechos humanos y la democracia.

Al conflicto mundial seguirá la guerra fría, un largo periodo de parálisis para la ONU.

Vinieron después el genocidio de Ruanda, la guerra de Bosnia, y con esos conflictos mortíferos, las críticas hacia la organización, incapaz de prevenir, impedir la guerra y proteger a la población civil.

En la actualidad, la guerra en Siria focaliza esas críticas, y el brutal martirio de la ciudad Alepo se ha convertido en el símbolo.

Sin embargo, en 2005, el muy carismático y respetado,Kofi Annan dejaba la ONU instando a los Estados Miembros a hacer que el Consejo de Seguridad fuera más representativo de la comunidad internacional, y sugeríao que ese Consejo de Seguridad renovado dejara claro en una resolución los principios por los cuales pretendía guiarse al decidir si autoriza o no el uso de la fuerza.

Desde hace meses, el Consejo de Seguridad, el órgano ejecutivo de la organización, se debate sobre el conflicto sirio. ¿Cuándo se reformará la institución?

Hoy en día, el Consejo de Seguridad se compone de 15 miembros, de entre ellos cinco miembros permanentes con derecho a veto (Francia, Estados Unidos, Reino Unido, China y Rusia). El G4 (India, Brasil, Alemania y Japón) propone un Consejo de 25 miembros, con seis sedes permanentes suplementarias, en esos países y en dos países africanos.

Además de esta ampliación que haría del Consejo de Seguridad una organización más representativa de la realidad geopolítica actual, el derecho a veto es el tema más controvertido de esta reforma. Un derecho que utilizan regularmente ciertos miembros y que bloquea cualquier acción.

“El Consejo de Seguridad fue incapaz de tomar ninguna decisión con respecto al cese de hostilidades en el este de Alepo la semana pasada y la pregunta que me hago al hablar del Consejo de Seguridad es: ¿Seguridad para quién? Seguramente no para la gente de el este de Alepo”, declaraba el príncipe Zeid Ra’ad al Husein Representante Permanente de Jordania en las Naciones Unidas.

¿Será António Guterres capaz de utilizar la experiencia acumulada sobre el terreno para cambiar de manera eficaz el sistema de las Naciones Unidas? El objetivo no ha cambiado: Mantener la paz en el mundo por encima de cualquier interés.