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2016: un año marcado por el terrorismo


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2016: un año marcado por el terrorismo

16 de julio: una inmensa multitud confluye en el Paseo de los Ingleses, en Niza. Francia se vuelve a vestir de luto tras un nuevo ataque terrorista de Dáesh. Miles de personas sintieron la necesidad de manifestar, en el lugar de la tragedia, su pena y compasión por las víctimas de este acto de violencia indiscriminada.

Francia

Dos días antes, el 14 de julio, un camión conducido por Mohamed Lahouaiej Bouhlel, embiste a la multitud y mata a 86 personas de 19 nacionalidades, entre ellos 15 niños y adolescentes. La víctima de más edad fue un italiano de 92 años, la más joven, una niña de 2 años de Niza.

Francia siguió pagando el precio por su combate contra el yihadismo en Irak y Siria. En junio, Jean-Baptiste Savaing y Jessica Schneider, una pareja de policías fueron asesinados por Larossi Abballa en nombre de Dáesh.También el sacerdote Jacques Hamel, de 85 años, fue decapitado cuando oficiaba misa en la iglesia de Saint Etienne du Rouvray. La policía abatió a los dos yihadistas. Una vez más, Dáesh reivindicó el ataque.

Bélgica

Dáesh también dejó su huella sangrienta en Bélgica con dos ataques el 22 de marzo. A las 7 h 58 dos bombas explotaron en la zona de salidas del aeropuerto internacional de Bruselas, en Zaventem.

Una hora más tarde, se produjo una explosión en un vagón en la estación de metro Maelbeek, en el barrio europeo de Bruselas. El doble ataque dejó 32 muertos, sin contar a los tres terroristas.

Gracias a una fotografía, los kamikazes del aeropuerto fueron identificados rápidamente: se trataba de Najim Laachraoui y Ibrahim El Bakraoui. El hombre del sombrero no activó su cinturón de explosivos; se lo quitó y salió discretamente del aeropuerto.
La policía lo identificó por fin al detenerlo el 8 de abril, cuando reconoció que era Mohamed Abrini, uno de los presuntos cerebros de los ataques en París en 2015.

Turquía

Turquía también ha sido escenario de violencia indiscriminada. Ankara sufrió dos atentados con coche bomba en menos de un mes. Las explosiones tuvieron lugar en febrero y marzo en la zona donde están muchos ministerios. 62 personas perdieron la vida en los ataques, reivindicados por un grupúsculo escindido del PKK.

Estambul no escapó a la ola de violencia. En marzo, un terrorista suicida se inmoló en una calle peatonal y mató a cinco personas. Poco después, en junio, un coche bomba estalló al paso de un autobús de la policía en Vezneciler, la zona turística del centro de Estambul y acabó con la vida de otras once.

También en junio, pero esta vez en el aeropuerto internacional “Ataturk”, tres terroristas suicidas de Dáesh abrieron fuego contra la multitud antes de activar sus cinturones explosivos en el vestíbulo. La policía abatió a dos de ellos, pero no pudo evitar la muerte de 45 personas.

El 10 de diciembre, con menos de un minuto de intervalo, se produjeron dos explosiones cerca del estadio de fútbol de Besiktas, en Estambul, dos horas después de un partido. Los Halcones de la Libertad del Kurdistán se atribuyeron la autoría del doble ataque que costó la vida a 44 personas y precisaron en un comunicado que sus dos autores cayeron como mártires.

Alemania

En Alemania se recordará durante mucho tiempo el mes de julio de 2016. El día 18, un joven refugiado afgano, armado con un hacha, hirió a cuatro turistas de Hong Kong en un tren, antes de ser abatido por la policía. El ataque, cerca de Wurzburgo, fue el primero reivindicado por Dáesh en Alemania.

Unos días más tarde, en Ansbach, un sirio a quien denegaron el asilo en Alemania, se inmoló fuera del recinto donde se celebraba un festival de música en el que no pudo entrar. Dejó 12 heridos.

Pero lo peor no había llegado: el 19 de diciembre, con el año a punto de terminar, un camión arrolló a la multitud congregada en un mercado navideño en el centro de Berlín. El primer recuento de víctimas hablaba ya de 12 personas muertas y medio centenar de heridas.

El atentado terrorista, que siguió el modus operandi del de Niza, conmocionó al país. Tras lo sucedido, a menos de un año de las elecciones, los alemanes hacen acopio de valor para no dejarse llevar por el pánico ni cambiar sus hábitos.

En Francia, 2016 fue también el año de la detención en Bélgica de Salah Abdeslam, concretamente en marzo. Extraditado a Francia en abril, está acusado de participar en los ataques de París en 2015. Ciento treinta personas murieron en las calles de la capital francesa y en el Bataclán, donde se celebró un concierto en memoria de las víctimas el 13 de noviembre.