Última hora

Leyendo ahora:

Roberto Saviano: "El Reino Unido es el país más corrupto del mundo, cuando hablamos de blanqueo de dinero"


the global conversation

Roberto Saviano: "El Reino Unido es el país más corrupto del mundo, cuando hablamos de blanqueo de dinero"

Su vida está inexorablemente ligada a la mafia que retrató y denunció, hace más de una década, en su libro “Gomorra”. Desde entonces, el escritor italiano Roberto Saviano ha vivido escondido, esquivando las amenazas de muerte por parte de grupos mafiosos enfurecidos por lo que cuenta en su libro. Una persecución que no le ha impedido seguir investigando las conexiones del crimen internacional, la procedencia del dinero, las drogas y la violencia que engendran. Me encuentro con Roberto Saviano en el Italissimo Festival en París.


Roberto Saviano

  • Roberto Saviano se hizo mundialmente conocido en 2006 tras la publicación de su libro sobre la Camorra “Gomorra”.
  • “Gomorra” le valió amenazas de muerte por parte de la Mafia y, desde su publicación, Saviano ha tenido que vivir escondido.
  • Su libro CeroCeroCero sobre le tráfico de cocaína ha sido otra éxito mundial.
  • Su última obra se titula “Paranza dei Bambini”

Isabelle Kumar:
Usted saltó a la fama con su libro Gomorra hace diez años. Imagino que una década en el mundo de la mafia es mucho tiempo. ¿Puede esbozarme en algunas líneas la manera en la que la mafia de la Camorra ha cambiado?

Roberto Saviano:
El principal cambio que ha tenido lugar es generacional. Los jefes están delegando en los jóvenes que controlan el territorio. Es como si estuvieran enclaustrados en una especie de burbuja aristocrática. Están cediendo el poder a jóvenes que tienen entre 15 y 20 años. No se trata de bandas de niñatos sino de mafiosos reales, con sus reglas, una violencia militar increíble, cobran un sueldo y gestionan el mundo del narcotráfico como si fuera una empresa. La mayor revolución es, esencialmente, en términos de edad y cuando se tiene veinte años se está dispuesto a morir con más facilidad.”

Isabelle Kumar:
Los jueces han descrito a esos grupos como “terroristas urbanos”.¿Tienen algún vínculo con yihadistas fieles a grupos como el Dáesh?

Roberto Saviano
No, no hay lazos estructurales, no comunican con grupos yihadistas pero hay vínculos culturales. Hoy en día, un joven napolitano, mexicano o sudafricano comparte semejanzas con esos jóvenes de África del norte que deciden unirse al grupo Estado Islámico. Tienen una certeza en común: solo aquellos que estén dispuestos a morir, llegar a ser ricos o, como los jihadistas, convertirse en héroes, pueden marcar una diferencia.

Hoy en día, según la Mafia, no te distingues en función de cómo vives sino de cómo mueres. Por ejemplo, los chicos que he observado, últimamente, escriben en su cuenta de Facebook que no alcanzarán los 25 años, ni siquera los 20. Si llegas a los 30, es considerado un fracaso, alguien que no ha hecho con su vida.

Isabelle Kumar:
Usted describe esto en su nuevo libro “Paranza dei Bambini”, un sentimiento que parece alimentado por una especie de desesperanza. Esos jóvenes no parecen tener oportunidades, en esos centros urbanos en decadencia, hablo de Nápoles en particular. ¿Es Nápoles el símbolo de otras ciudades que usted conoce bien?

Roberto Saviano:
Sí, claro, Ciudad de México, Lagos, Rio de Janeiro, los suburbios de París y Barcelona son referentes de esta historia. Nápoles e Italia pueden alzarse como voces de lo que está pasando en esas otras ciudades. Aquí, en Francia, vemos que el debate se sitúa más bien en los efectos de todo esto y se olvidan las causas. Los suburbios de París están repletos de criminales y solo se oye hablar de los efectos, los pequeños delincuentes o los inmigrantes, olvidando que esa pequeña delincuencia está alimentada con dinero de la mafia francesa, la mafia en Marsella y Córcega. El blanqueo de dinero sale del sistema financiero francés, dinero que acaba en Luxemburgo. La diferencia entre nosotros, en Nápoles, y el resto de Europa es que nosotros abordamos el tema en su conjunto. Al resto de países les cuesta admitir la problemática en su conjunto.

Isabelle Kumar:
Si nos fijamos en Europa, notamos una cierta hipocresía. Usted ha mencionado temas muy evidentes para Italia que, sin embargo, son obviados por los líderes europeos. ¿Se obstinan en no hacerlo?

Roberto Saviano
Totalmente de acuerdo. Pero más que de una elección se trata de ignorancia pura. Lo más extraordinario de todo esto es escuchar los debates políticos en Francia. Ningún candidato a las presidenciales sabe realmente de qué va este fenómeno. Los que hablan de inmigranción no se preguntan de dónde procede el dinero que alimenta a los grupos criminales en los suburbios, de dónde viene la cocaína, cómo funciona el blanqueo de dinero en París, quién compra las propiedades. Este tipo de cosas solo las saben los servicios policiales concernidos y un reducido grupo de periodistas especializados, el resto del país mira hacia otro lado.

Isabelle Kumar:
¿Y si hacen oídos sordos es porque el dinero ilegal es necesario para que la economía funcione? Usted habla de todas esas cantidades ingentes de dinero ilegal que fluye, ese blanqueo de capitales de proporciones astronómicas, en un periodo de estagnación económica, ¿retirar ese dinero supondría un colapso que los líderes no desearían?

Roberto Saviano:
Por supuesto, una de las razones es que si impones reglas para evitar el lavado de dinero, entonces, bloqueas, no solo el dinero procedente del narcotráfico sino, también, el dinero procedente de Oriente Medio, de la evasión fiscal. Si se imponen reglas contra la Mafia, el sistema finaciero tampoco dejará pasar otros capitales necesarios para la economía. Desde esta perspectiva, Europa ha abandonado la idea de controlar sus capitales, incluso el dinero legal. El Brexit es un ejemplo de ello, muestra el deseo del Reino Unido de ser un centro financiero off-shore.

Isabelle Kumar:
Si el Reino Unido se convierte en un paraíso off-shore, o lo ha sido ya, ¿qué papel desempeña el Brexit? ¿Cómo ve el futuro del Reino Unido respecto a estos temas: blanqueo de capitales y actividades ilegales?

Roberto Saviano:
Las asociaciones que trabajan en la transparencia han mostrado datos irrefutables. El Reino Unido es, sin duda, el país más corrupto del mundo, no en términos políticos o policiales pero sí cuando hablamos de blanqueo de dinero.

Ningún inglés siente que vive en uno de los países más corruptos del mundo porque no puedes sobornar a un policía o corromper a un político, pero no saben que su sistema financiero está totalmente corrompido. ¿Y de qué hablo cuando digo corrupción? Quiero decir que no hay control sobre el flujo de capitales, no hablo necesariamente de Londres sino de Gibraltar, Malta o Jersey, que funcionan de puertas a través de las que el Reino Unido mueve dinero que no tiene ningún control.

Panamá es conocida por ser la capital del blanqueo de dinero. Panamá se vengó tras la filtración de los Papeles de Panamá. Una venganza en toda regla al publicar nombres relacionados con Londres.

Isabelle Kumar:
Un nuevo informe de Europol muestra la manera en la que los grupos mafiosos internacionales se han armado con las últimas tecnologías que les permiten seguir delinquiendo con total opacidad, incluso, aún más lejos del radar de las autoridades. ¿Cree que será practicamente imposible seguirle la pista a estos grupos?

Roberto Saviano:
Si se aplicaran leyes que funcionen contra el lavado de dinero, sería realmente fácil detectarlo. Hoy en día, es más fácil seguir la pista del dinero que antes porque no se trata de documentos físicos conservados por un banco, todas las transacciones son electrónicas y dejan rastro en la red. El problema es que puedes realizarlas desde infinidad de lugares y, luego, borrar la pista. Cada estado europeo tiene su propio caja fuerte, España tiene Andorra, Alemania, Lichenstein, France, Luxemburgo y todos juntos cuentan, claro está, con Suiza. Es realmente fácil esconder dinero en Europa.

En el pasado, a los bancos les asustaba aceptar el dinero de la Mafia, eso fue en los 80 y los 90. Hoy en día, son los bancos los que buscan el dinero de la Mafia para subsanar la falta de liquidez y a causa de la crisis económica que ha puesto de rodillas al sistema bancario. Los sistemas de control bancarios han sido rebajados a sus mínimos y han permitido que la mafia entre. Hablamos de un fenómeno relativamente reciente. La mafia se sirve de los bancos para lavar su dinero y los bancos de sus filiales off shore en América Latina y Asia, un dinero que, ahora, penetra en la economía legal.

Isabelle Kumar:
Usted está profiriendo acusaciones muy serias. ¿Está recibiendo reacciones negativas por parte de los políticos o simpleme las está ignorando?

Roberto Saviano:
Me llegan comentarios todos los días. Nunca soy el bienvenido en los países que visito donde oigo comentarios como: “eso es un problema italiano, habla de tu país.” Me acusan de exagerar, de inventar o, incluso, de repetir algo ya sabido. Todo lo que hemos mencionado hoy no está oculto, simplemente, no es observado, lo que es, en sí, una paradoja. Hoy en día, toda la atención está puesta en el terrorismo, así que la mafia y el blanqueo de dinero discurren con toda libertad, la mafia hace lo que quiere.

Isabelle Kumar:
Ciertos informes muestran que la criminalidad europea está sirviéndose de la crisis de los refugiados. El contrabando de personas es uno de los crímenes más lucrativos del momento? ¿Lo ve usted así también?

Roberto Saviano:
Todos esos barcos repletos de inmigrantes que intentan cruzar el Mediterráneo están gestionados por cárteles y no por los grupos criminales italianos como mucha gente cree. La Mafia no controla este negocio, son grupos turcos, libios y libaneses que dominan el tráfico de personas y de los que Europa no tiene la menor idea. Los cárteles que gestionan la llegada de sirios a Europa pertenecen a la mafia turca, la misma que controla el tráfico de heroína en Afganistán. Las tres principales fuentes de recursos del Daésh, el Califato, son actividades criminales: el crimen organizado, el contrabando de petróleo y el de arte, la cuarta fuente sería el tráfico de drogas como el captagon, una metanfetamina, o la marijuana que el grupo Estado Islámico cultiva en Albania.

En todos estos casos hemos elegido hacer una lectura superficial de la situación, por eso se habla de choque de civilizaciones cuando, en realidad, tenemos que lidiar con grupos criminales que rivalizan entre sí.

Isabelle Kumar:
Empecinarse en este tema supone poner su vida en peligro, es como si usted quisiera morir por sus ideas, su trabajo. ¿Alguien le apoya en esto? ¿Va a continuar siendo una obsesión toda su vida y abandonar cosas que la gente de su edad estima: la familia, un hogar, los amigos…?

Roberto Saviano:
“Si, es posible. Lo que debería hacer y no estoy haciendo es desaparecer. Debería dejar de conceder entrevistas, escribir libros, dejar este trabajo. Pero dos cosas me lo impiden: una es la ambición, el que mis palabras dejen una impronta en la realidad y, luego, está la cuestión de la venganza que llevo a cabo porque la Mafia me ha hecho la vida imposible. No le sugeriría esto a nadie porque, yo mismo, debería haber sido más precavido. Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría de manera diferente, actuaría con más cuidado, siendo más disciplinado. Me di cuenta de que actué demasiado deprisa y me di de bruces.

Isabelle Kumar:
Cuando escribió Gomorra hizo un verdadero trabajo de terreno, hablando con la gente, experimentando en primera persona. Ahora, su trabajo ha cambiado de manera radical, ya no puede hacer lo que hizo. ¿Cómo ha evolucionado su trabajo de escritor, su implicación?

Roberto Saviano:
Cuando era joven pasé mucho tiempo en reuniones altamente sensibles con magistrados o escuchando conversaciones grabadas que, hoy, me envían directamente. Ahora, mucha gente quiere hacerme partícipe de sus investigaciones. Es increíble cómo cambian las cosas. Por ejemplo, nunca habría podido coger un tren como cualquier persona, aunque, no hace mucho, viajé en tren acompañado por mi guardaespaldas. Me impresionó porque hace diez años que no viajaba en tren. La libertad es algo mágico y solemos apreciar las cosas cuando las perdemos, es como perder a un ser querido, el oxígeno. Eso me ocurrió con la libertad, cuando la perdí, comprendí su valor. Comprendí la sensación de encierro, de malestar de aquellas personas que no pueden moverse con libertad o elegir, por eso, cada momento de libertad que experimento, no tiene precio.”