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Macron y Le Pen, sus antagónicas visiones del mundo


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Macron y Le Pen, sus antagónicas visiones del mundo

Antiguo banquero y exministro socialista de Economía, el socioliberal Emmanuel Macron, de 39 años y líder de En Marcha, se enfrentará a la ultranacionalista y eurófoba Marine Le Pen, de 48 años y líder del Frente Nacional, en la carrera para llegar al Elíseo.

Pero, ¿cuáles son sus propuestas políticas? Su visión del futuro de Francia es totalmento opuesta en casi todos los temas.

Europa y frexit
Le Pen espera seguir los pasos de su colega británico Nigel Farage y llevar a cabo un referéndum sobre un posible frexit, la salida de Francia de la Unión Europea (UE). Al igual que otros conocidos populistas de derecha, desconfía de Bruselas y quiere llevar a cabo políticas económicas proteccionistas. La líder ultraderechista quiere abandonar el euro, dejar el espacio de libre circulación Schengen y restablecer las fronteras nacionales. Además, plantea rechazar los tratados de libre comercio, CETA, firmado entre la UE y Canadá, y el que se está negociando con Estados Unidos (TTIP).

Macron se posicionó como el más proeuropeo de todos los candidatos durante la campaña electoral. Propone que se celebren “convenciones democráticas” en toda la Unión Europea, tras las elecciones generales alemanas del próximo otoño, para lograr entre todos una reforma de la Unión.

Preconiza una eurozona con un presupuesto propio, un Parlamento y un ministro de Finanzas. Quiere limitar a un año los contratos de los trabajadores desplazados y defiende el acuerdo comercial CETA.

Crisis de los refugiados
Las políticas de Le Pen se sustentan en lo que ella llama “preferencia nacional”, esto significa que Francia abandonaría el espacio Schengen; reinstauraría sus fronteras; reduciría la entrada legal de inmigrantes de 200.000 a 10.000 personas por año; haría más difíciles las condiciones para poder optar al asilo; aseguraría que ningún inmigrante en situación irregular pueda buscar la legalización; expulsaría a todos los “criminales y delincuentes extranjeros” e impondría inmediatamente un tiempo de espera de dos años para que los extranjeros puedan acceder a la atención médica gratuita.

Frente a todo esto, Macron está defendiendo una Francia “abierta” y “fiel a sus valores”. Esto se traduce en “asumir su responsabilidad”, acogiendo a los refugiados y haciéndolo en cooperación con otros Estados miembros de la UE.

Para el exministro de Economía, acoger a estudiantes extranjeros es una “suerte” y un “orgullo”. Aunque no ha propuesto ningún cambio en la legislación, Macron ha hablado de “mejorar la integración”.

Empleo y economía
En los planes presupuestarios de Macron está ahorrar 60.000 millones de euros, acabando con 120.000 puestos dentro de la administración pública.

Su rival todavía no ha publicado cifras detalladas para sus propuestas presupuestarias, pero dice que tiene como objetivo reducir el déficit ahorrando en la Seguridad Social, eliminando las contribuciones a la UE y adoptando una postura firme frente al “fraude fiscal y social”.

Ambos candidatos están a favor de aumentar el número de policías, aunque sus propuestas difieren enormemente: Macron sugiere crear 10.000 nuevos puestos y Le Pen 21.000.

El Frente Nacional pretende imponer impuestos de hasta el 35% a las empresas con fábricas deslocalizadas y propone penalizar la contratación de trabajadores extranjeros.

Le Pen dice que quiere acabar con las controvertidas reformas de la legislación laboral llevadas a cabo por el Gobierno socialista, que provocaron protestas masivas en todo el país. Macron, el ministro de Economía socialista que las impulsó, se aferra a ellas.

Rusia
Mientras Macron es uno de los pocos candidatos que se ha mostrado explícitamente en contra de fortalecer los lazos con Rusia, Le Pen ve crucial un “encuentro estratégico” con el Kremlin en la lucha contra el grupo Estado Islámico.

La candidata ultraderechista visitó a Putin, recientemente, en Rusia, donde goza de considerables apoyos políticos y financieros.

Para el líder de En Marcha, es responsabilidad de Europa “avanzar con Rusia”, pero está a favor de mantener las actuales sanciones, en respuesta a la anexión de Crimea, “mientras no se respete el acuerdo de Minsk”. Le Pen, sin embargo, ve dichas sanciones ““injustas y tontas”“:http://www.elmundo.es/internacional/2017/03/24/58d50b22268e3ec1238b45b7.html.

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