Última hora

Angola, atractivo panorama para inversores

El país tiene un nuevo desafío: la diversificación económica. Para eso hay que atraer inversores privados. ¿Qué potencial hay? ¿Cuáles son las medidas a económicas?¿Y los secretos de aquellos que invi

Leyendo ahora:

Angola, atractivo panorama para inversores

Tamaño de texto Aa Aa

En Angola el nuevo desafío es salir de la dependencia del petróleo para desarrollar, por ejemplo, la agricultura o el turismo. Se necesitará también mejorar las infraestructuras, modernizar el sector de la energía y, obviamente, mejorar la actractividad del país para los inversores privados.

Según el Informe mundial de desarrollo de la ONU, Angola es uno de los países con mayor rendimiento de las inversiones. Según todos los especialistas que hemos entrevistado aquí, es el momento de posicionarse en este mercado que está estructurándose. Mercado que debería duplicarse de aquí a 2045.

Algunos inversores han entendido perfectamente el interés de invertir en Angola. Elizabete Dias Dos Santos es una de las empresarias clave del país. Invirtió 25 millones de dólares para lanzar esta empresa de transformación de pescado. La fabrica abrió las puertas en octubre pasado. Este tipo de producción en cadena con tecnología innovadora es muy novedosa en Angola.

“Es importante que los empresarios angoleses se interesen por otros sectores más allá del petróleo,” indica Dias Dos Santos. “Angola posee otras riquezas a explotar, por industrias como la nuestra, que actúan de manera responsable, con respeto y transparencia, utilizando nuevas tecnologías, que permiten la diversificación económica y el posicionamiento a nivel internacional.”

120 personas trabajan en la fábrica. La inversión crea empleos directos pero también mejora la dinámica del sector de la pesca tradicional, un sector que emplea más de 50.000 personas en el país.

Acero: el objetivo de la exportación

Al norte de la capital, Luanda, una fábrica gigante de acero abrió sus puertas hace dos años, gracias a una inversión de 350 millones de dólares. No hay nada comparable en el país, que hasta ahora no tenía apenas tradición siderúrgica. Aquí se reciclan toneladas de acero y se producen estas barras de acero para cemento armado, muy necesarias para el desarrollo del país.

La capacidad de producción de la fábrica es enorme: 500.000 toneladas al año, casi el doble de la demanda de Angola. El objetivo es poder exportar pronto este producto. Una pequeña revolución en un país que importa prácticamente todo.

Georges Fayez Choucair, inversor libanés, es el presidente de la acería de Angola: “Utilicemos los recursos africanos para poder desarrollarlos y exportarlos, no para sacar directamente las materias primas del país, enviarlas al exterior y comprar productos manufacturados. Eso no tiene sentido.”

Esta fábrica forma y emplea a 550 personas y provee agua y electricidad para la región, dado que ha habido que construir una línea de alta tensión y traer agua para hacer funcionar la maquinaría.

“No podemos invertir en un país nuevo, con una población que no te conoce, nos implantamos diciendo: ‘soy rico, etc.’ No es posible,” explica Fayez Choucair. “Hoy hay que hacer que la población adhiera al proyecto, que no es individual, es común.”

Nuevo clima de negocios

Angola atrae nuevos inversores privados. El gobierno ha puesto en marcha una serie de reformas para atraer nuevas inversiones privadas, tanto angolesas como extranjeras.

“Tenemos una economía joven, virgen. La globalización nos impone estas nuevas relaciones, estos cambios, estas alianzas estratégicas. Sin esta visión será muy complicado el convertirnos en una economía fuerte, y ese es el riego. O nos abrimos o nos cerramos y entonces estaremos muertos,” indica Elizabete Dias Dos Santos.

Una posición geoestratégica muy interesante. Otra virtud que Angola espera utilizar para atraer a nuevos inversores.