Última hora

Lluvia de críticas hacia Pekín tras la muerte del disidente Liu Xiaobo

Leyendo ahora:

Lluvia de críticas hacia Pekín tras la muerte del disidente Liu Xiaobo

Tamaño de texto Aa Aa

Lluvia de críticas hacia Pekín tras la muerte en un hospital, y bajo custodia policial, del disidente Liu Xiaobo. El primer premio Nobel de la Paz chino moría este jueves a los 61 años de un cáncer terminal sin que el régimen comunista le dejara tratarse en el extranjero. Los últimos nueve años los pasó en prisión. Desde Hong Kong han querido recordar su figura

“Cuando observas la figura de Liu Xiaobo y su muerte te das cuenta que China no tiene ningún respeto por la vida, e lo que se refiere a los derechos humanos”, señala Lee Cheuk-yan, secretario de la Alianza de Hong Kong en Apoyo de los Movimientos Democráticos Patrióticos de China.


Naciones Unidas ha expresado su profundo dolor por la muerte del disidente al tiempo que ha pedido a las autoridades de Pekín que otorgue garantías para su esposa. “Él era un hombre que, apesar de todo lo que sufrió, continuó abrazando la política de la paz. El alto COmisionado para los Derechos Humanos considera que Liu ha sido y seguirá siendo una inspiración para los defensores de los derechos humanos en todo el mundo”, apunta la portavoz de la Oficina del Alto Comisionado, Elizabeth Throssell.


Desde Berlín también se ha pronunciado al respecto el artista disidente Ai Weiwei que pasó, en 2011, más de dos meses encarcelado e incomunicado por las autoridades chinas. “China ha enseñado al mundo lo brutal que puede ser este tipo de sociedad. Creo que la muerte de Liu Xiaobo realmente cierra una puerta, una puerta para la transición pacífica de China para convertirse en una sociedad civilizada. Para muchas personas muere así la esperanza”, señala Ai Weiwei.

Tras años de lucha por la democracia Liu fue condenado en 2009 a once años de prisión por, según Pekín, “incitar con sus escritos a la subversión” y, un año después, fue galardonado con el Nobel por su persistente lucha por la democratización de su país.