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Francia encabeza la lista de países con más Poder Blando del mundo


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Francia encabeza la lista de países con más Poder Blando del mundo

Francia sustituye a los Estados Unidos en el número uno del Índice de Soft Power elaborado por la Universidad del Sur de California y la firma de relaciones públicas Portland Communications.

Detrás van el Reino Unido y los Estados Unidos. España está en el puesto quince.

Poder suave es un término usado para describir la influencia de un país más allá de su fuerza política o militar convencional. Incluye aspectos como la cultura, la educación, la economía y también el deporte.

Y a partir de aquí cada año puede agregar constantes que intenten medir algo tan vaporoso como es el término influencia. Algo más que dificil de pesar, medir y representar: número de estudiantes de un idioma, nacionalidad de las películas estrenadas y número de espectadores, libros de cada país publicados en otro, todos estos elementos aquilatan lo que los teóricos del poder blando entienden que es un poder que se traduce en dinero de una forma u otra. El turismo es el ejemplo más palpable de cómo convertir en valor económico no solo las posibilidades de un país sino su capacidad para convencer a otros de que las tiene. Ser bueno o no, lo importante en este campo es que los demás lo acepten.

El Índice Soft Power utiliza encuestas hechas en 30 países, y medidas muy diversas como el número de restaurantes con estrellas Michelin o los niveles de uso de internet para clasificar a las naciones.

El término lo acuñó el sociólogo estadounidense Joseph Nye, autor de la teoría del neoliberalismo de las relaciones internacionales, en su libro Soft Power: The Means to Success in World Politics. Pero ha sido el avispado politólogo Jonathan McClory el que ha conseguido convertir un concepto propio de discusiones académicas en un valor mercantil y sujeto de atención al bajarlo a tierra en forma de lista anual de países con mayor “influencia blanda”.

McClory y su equipo señalaron que la elección de Donald Trump y el voto de brexit en el Reino Unido, pesaron sobre la clasificación final de ambos países.

“El Reino Unido … pasará los próximos dos años gastando casi toda su energía en un amargo divorcio con su socio comercial más grande y aliados cercanos”, señala el texto. “Al mismo tiempo, Estados Unidos está conduciendo su nueva política exterior con el lema America First, que, al menos al principio ha puesto a los aliados tradicionales al límite de lo aceptable. Trump dejó atrás la arquitectura de seguridad la acordada tras la II Guerra Mundial sustituyéndola por la incertidumbre y refutó los esfuerzos globales para combatir el cambio climático”.

El informe explica que, en lugar de causar un efecto dominó, el brexit parece que por el momento lo que ha provocado es una mayor unidad en el resto de la Unión Europea.

España está excluída de los diez primeros. El potencial de influencia del español sigue sin desarrollarse como política de Estado, algo que ya destacó el año pasado el añorado periodista Miguel Angel Bastenier.

España ocupa el puesto quince por debajo de Italia y Austria y por encima de Bélgica y Finlandia.

Los últimos en influencia blanda son Hungría, Brasil y Turquía.