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Judo: Riner sigue siendo el rey

El mundo del deporte está lleno de grandes nombres y sobre todos ellos están las leyendas, aquellos que dominan, que son amados, admirados y temidos.

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Judo: Riner sigue siendo el rey

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El mundo del deporte está lleno de grandes nombres y sobre todos ellos están las leyendas, aquellos que dominan, que son amados, admirados y temidos. Hay muy pocos gigantes en sus disciplinas. En el judo es el francés, hasta hoy ganador de dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos y 8 veces campeón del mundo, Teddy Riner. Después de pasar un año entero fuera del tatami, llegó al Campeonato del Mundo de Budapest a dejar las cosas claras. Él es el jefe. En semifinales Riner se enfrentó a Guram Tushishvili, el hombre que supuestamente iba a heredar su trono. Un joven georgiano, vigente campeón de Europa y preparado para lograr un único propósito: ganar al invencible. Se esperaba que se vieran las caras en la final, pero se encontraron en semis. Un duelo entre el pasado y el futuro. Fue una batalla fantástica sin shidos. En el punto de oro el jefe golpeó primero y se clasificó para la final, donde el brasileño y actual número 1 del mundo, David Moura, le esperaba. Era otro judoca que también quería derrotar a la leyenda y hacer historia. Pero el rey estaba dispuesto a mantener su reinado. Y lo hizo. Fue en el punto de oro con un sasae-tsuri-komi-ashi.

TEDDY RINER: “Me divertí mucho. Es verdad que me había preparado muy bien, aunque haya tenido muchas lesiones durante el año. Lo que me hizo seguir adelante después de los Juegos fue que quería divertirme y poder expresarme. Sí, el día ha sido duro. Estoy cansado, estoy exhausto, me he vaciado completamente. Pero me divertí mucho en el tatami, pude expresarme y estoy feliz. Me enfrenté a rivales menos habituales que pelearon bien, así que estoy muy feliz.”

En la categoría masculina de menos de 100 kilos la final fue una pelea entre la confirmación y la necesidad. La confirmación de la supremacía general de Japón y la necesidad de Georgia, un país diminuto con una población muy pequeña, pero un equipo de judo fuerte. Japón buscaba su séptima medalla de oro en Budapest. Georgia su primer título. Aaron Wolf contra Varlam Lipartelliani. El japonés no es el judoca más famoso, es el número 31 del mundo y el georgiano, que ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Rio, se puso por delante con dos shidos. Pero un judoca japonés siempre es peligroso. Cuando llegaron al punto de oro, Wolf ejecutó un o-uchi-gari para sumar un waza-ari y hacerse con el título de campeón del mundo, el séptimo para Japón.

Nuestro invitado VIP de esta jornada es Lord Sebastian Coe, dos veces campeón olímpico en 1.500 metros y actual Presidente de la Federación Internacional de Atletismo.

LORD SEBASTIAN COE: “La personalidad es lo que cuenta y Teddy tiene una gran personalidad. Entra una habitación y la llena, literalmente, ocupa un estadio. Esa es una de las características primordiales para un deportista y él es un modelo de comportamiento fantástico. El judo es un deporte fabuloso en cuanto a los valores que transmite y también por la disciplina que tienen que tener los jóvenes para ser competentes en el judo. No estamos hablando de ser competidores de élite, sino de la disciplina que el judo transmite, que son valores que no entienden de tiempo ni edad.”

El mejor momento del sexto día de competición fue una acción del georgiano Guram Tushishvili en cuartos de final de la categoría de más de 100 kilos. Después de solo 5 segundos, logró un ippon contra Álex García Mendoza.