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Ser periodista en medio de la tormenta catalana

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Ser periodista en medio de la tormenta catalana

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Por Cristina Giner

La crisis catalana ha polarizado a la sociedad y ha llevado a que los medios sean vistos como el enemigo de ambas causas. La prensa y televisión nacionales levantan sospechas entre los independentistas. Los periodistas catalanes trabajando en los llamados “medios españoles” (medios nacionales con base en Madrid) pueden frecuentemente enfrentarse a problemas de trabajo al ser acusados de “manipulación” y “mentiras”. Los colegas me han contado cómo la gente se niega a hablar con ellos, incluso fuera de cámara. Algunos han sido objeto de abuso e insultos.

Cuando estoy haciendo entrevistas en la calle, la gente mira recelosa al logo del micrófono antes de decidir si hablar o qué decir. Algunos declaran con enfado que no hablarán si soy de un medio español porque son unos “mentirosos”. “Prensa española manipuladora” es uno de los eslóganes más recurrentes en las marchas de secesionistas. Es bastante triste ver a mis colegas de cualquier medio intentar hacer su trabajo en semejante atmósfera.

He presenciado que el objetivo está más puesto en los medios nacionales españoles porque la mayoría de los eventos que tienen lugar en el área son marchas pro-independentistas, pero también se han denunciado abusos contra la televisión catalana tanto aquí en Barcelona como en Madrid. Durante las manifestaciones anti-independencia, la cadena de televisión catalana decidió no usar logo en sus micrófonos. Conozco un buen número de periodistas que prefieren que sus logos no sean visibles. Sienten que necesitan esconder su identidad para hacer su trabajo.

Como periodista trabajando para un medio internacional, me siento más respetada. La percepción aquí es que la prensa internacional está explicando el conflicto de un modo más objetivo e imparcial. También somos vistos como un medio para que sus voces sean escuchadas en Europa y por la comunidad internacional. El movimiento pro-independencia ha hecho numerosos esfuerzos para impulsar el debate en la arena internacional y con frecuencia mi trabajo ha sido filtrar la realidad de la percepción que a ambas partes les gustaría comunicar.

Pero todo esto no quiere decir que el papel de los medios haya sido enteramente percibido como negativo. A la última manifestación a la que acudí, un grupo de personas se puso delante de las cámaras y empezó a aplaudir. Sentí que finalmente alguien estaba reconociendo el trabajo de los medios que están intentando explicar este conflicto complejo emocional y políticamente.

Cristina Giner es una periodista cubriendo el debate de la independencia catalana para Euronews en Barcelona

Las opiniones expresadas en este artículo no son las de Euronews