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El Grand Slam de Tokio le sale casi perfecto a Japón

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El Grand Slam de Tokio le sale casi perfecto a Japón

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En el segundo y último día del Grand Slam de Tokio el mongol Otgonbaatar se convirtió en el mejor judoca de la jornada. En la final de menos de 81 kilos, hizo una transición brillante desde un intento de derribo a una técnica de brazos muy potente, con la que consiguió la sumisión de su rival coreano y se llevó la medalla de oro, la primera que consigue en el circuito mundial de judo. Con la izada de la bandera de Mongolia, detuvo una racha de siete oros seguidos de Japón. En lugar del nipón, fue su himno el que sonó en el estadio. Tras convertirse en el segundo mongol que se lleva un triunfo en el Grand Slam de Tokio, el judoca se mostró así de satisfecho con su trabajo.

OTGONBAATAR: “Estoy muy agradecido de ser el segundo mongol que gana el Grand Slam de Tokio. He estado particularmente fuerte en el trabajo de suelo, así que estoy muy feliz de haber ganado de esta manera.”

La japonesa Sakiho Hamada fue la mejor judoca del día. Se enfrentó a la holandesa Steenhuis en la final de menos de 78 kilos. Con un trabajo de pies brillante consiguió tirarla al suelo, donde Hamada logró ejecutar una estrangulación que forzó la rendición de su rival holandesa con una sincronización experta y una eficiencia letal. Parece que con los años no ha perdido el toque que le hizo proclamarse campeona del mundo junior dos años consecutivos: en 2010 en Agadir y en 2011 en Ciudad del Cabo.

HAMADA: “Por desgracia no pude participar en este torneo el año pasado, pero este año me dije a mí misma que si entraba en este torneo, iba a ganar. Y por suerte fui capaz de hacerlo.”

El mejor momento en la división masculina en la categoría de pesos pesados lo protagonizó, o más bien lo sufrió Lukas Krpalek. El campeón olímpico se enfrentó a una estrella en ciernes, el japonés Ogawa en la final. Fue un duelo agotador que se decidió en el punto de oro y en el que Krpalek parecía no ser capaz de encontrar la manera de superar a su rival. Después de 10 increíbles minutos de muerte súbita, Ogawa se llevó una victoria muy ajustada. El señor Kansui Souda, director ejecutivo de Token Corporation, entregó a Ogawa su medalla de oro. Tras superar a sus 21 años a todo un campeón olímpico para sumar su segundo metal dorado en el circuito mundial de judo, ¿quién sabe lo lejos que puede llegar este joven prodigio?

Keiichiro Yokomizo -director general de Hakuhodo DY Media Partners, hizo entrega de la medalla de oro en la categoría de menos de 90 kilos a Kenta Nagasawa, que produjo la mejor técnica del día en su final: un Uchi Mata espectacular, que emocionó al público local. Un ejemplo de pura brillantez de judo con el que puso el punto final a un Grand Slam de Tokio que le salió redondo al país anfitrión.