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"Papá, ¿cuándo volvemos a casa?"

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"Papá, ¿cuándo volvemos a casa?"

Tahsin con su hija Rana
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"Papá, ¿cuándo volvemos a casa?", pregunta la pequeña Rana a su papá Tahsin.

Su historia es la de una familia obligada a huir de Turquía para evitar que el padre acabara en la cárcel acusado de ser partidario del predicador islamista Fetullah Güllen.

Tras la intentona golpista de julio de 2016, Tahsin, que era subdirector de un organismo público, fue despedido y sus bienes, confiscados. Durante más de un año estuvo escondido, hasta que en agosto de este año decidió embarcarse junto a su mujer y sus tres hijos en un peligroso viaje hacia Grecia. A la pequeña Rana le explicaron que todo era parte de un juego.

"Le conté a Rana que era un juego, que teníamos que superar tres niveles y si lo hacíamos, nos darían un premio -cuenta Tahsin-. El primer nivel consistía en cruzar el río para llegar a Alesandrópolis, en Grecia. Le dije que íbamos a caminar durante mucho tiempo y a atravesar los pantanos, pero que teníamos que estar muy callados. El segundo nivel empezaba cuando nos entregábamos a la policía griega. Le expliqué que nos iban a poner en un lugar cerrado, donde estaríamos dos o tres días. Ella no tenía que preguntar nada y debía obedecer las reglas. Si no se quejaba ni lloraba, superaba la prueba y obtenía un premio mayor. En el tercer nivel, recuperábamos la libertad y nos íbamos a Atenas. Allí tendríamos que vivir con personas que no hablaban turco. Si ella aprendía su idioma e iba a la escuela, regresaríamos a nuestra casa en Ankara".

Meryem, la mamá de Rana, escucha al borde de las lágrimas las explicaciones de su marido y añade: "Muchos de los adultos ya no podían más, no podían seguir caminando, pero como la niña creía que era un juego y que iba a tener un gran premio al final, siguió adelante. Cuando intenté cogerla en brazos, me dijo, déjame mamá, quiero ganar el premio".

Y el juego continúa para Rana. La familia ya ha pedido asilo en Grecia e intentan aprender el idioma. Empezar de nuevo no es fácil, pero, pese a todo, creen que han tenido suerte. Husein Maden, un amigo de infancia de Tahsin, desapareció junto a su mujer y sus dos hijos cuando trataba de llegar a la isla de Lesbos.

Husein también había sido acusado por las autoridades turcas de mantener vínculos con el grupo de Fetullah Güllen. Se sabe que se puso en contacto con traficantes para salir de Turquía, pero que no disponían de los 5000 euros que le pidieron. Por eso, compró una vieja barca de madera para intentar cruzar por sus propios medios. No lo consiguió. El mes pasado, tres cuerpos aparecieron en Lesbos. Con toda probabilidad son los cadáveres de Husein y de sus dos hijos, pero Tahsin no se atreve a ser tan categórico con los padres de su amigo."No nos hemos atrevido a decirles que eran los cuerpos de su hijo y sus nietos. Todavía conservan alguna esperanza y prefieren aguardar hasta que se conozcan los resultados de los análisis de ADN".

Se calcula que unas 300 opositores turcos han llevado a cabo con sus familias el peligroso viaje a Grecia. La mayoría han pedido asilo político, pero a veces tienen que esperar hasta 3 años para obtener una respuesta.