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Oviedo debate quitar la estatua de Woody Allen por las acusaciones de abuso sexual

Un colectivo feminisa presentará una petición formal, después de que la hija del director con Mia Farrow denunciara de nuevo los supuestos abusos sexuales.

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Oviedo debate quitar la estatua de Woody Allen por las acusaciones de abuso sexual

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REUTERS/Alonso Gonzales PH/AH
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Una lluviosa mañana de otoño, la estatua de bronce a tamaño de real de Woody Allen en Oviedo amaneció con un cartel colgando del cuello en el que se podía leer el lema #YoTambién, traducción en español del movimiento de denuncia de acoso machista #MeToo.

"Tu esposa te acusó de haber abusado de tu hija. Nadie la creyó. Mentirosa, interesada, vengativa la gritaron. Nadie las creyó", se puede leer en el escrito. Un gesto de protesta inaudito en la ciudad predilecta del director neoyorquino.

Detrás de la iniciativa se encuentra la Plataforma Feminista d'Asturies, que lleva detrás de retirar la estatua de Allen por "homenajear pederastas" desde el pasado 25 de noviembre, coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

"Queremos que se retire porque no es un tipo digno de ser homenajeado", dijo Eva Irazu, miembro del colectivo feminista, al periódico local La Voz de Asturias.

No obstante, la petición formal no ha llegado al consistorio hasta esta semana. Un momento crítico porque se trata de pocos días después de que la hija del director con la actriz Mia Farrow, Dylan Farrow, apareciera en una entrevista en televisión denunciando nuevamente los abusos sexuales presuntamente infringidos por su padre cuando era un niña.

A diferencia de la carta que escribió en 2014, el relato televisado de Dylan Farrow ha contado con numerosos apoyos en la industria cinematográfica, ya sea a través de la campaña en las redes "Yo te creo, Dylan" o asegurando que no aparecerán en sus próximas películas como el actor Colin Farrell.

Obra de Vicente Menéndez Santarúa, la escultura a Woody Allen se inauguró en una de las calles más céntricas de Oviedo en 2003, un año después de que el director recibiera el premio "Príncipe de Asturias". Desde entonces, Allen había vivido un intenso flechazo con Asturias, que le ha llevado a protagonizar anuncios de promoción turística: 

"Oviedo es una ciudad deliciosa, exótica, bella, limpia, agradable, tranquila y peatonalizada; es como si no perteneciera a este mundo, como si no existiera... Oviedo es como un cuento de hadas", decía en una publicidad.

De hecho, parte del rodaje de "Vicky, Cristina, Barcelona" trasladaba a los personajes desde la ciudad protagonista del título a verdes parajes asturianos. 

Ahora está por ver si este es el fin del romance entre el director y la ciudad española, que con tanto mimo le agasajó.