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¿Son los cambios en Bielorrusia pura cosmética para contentar a la UE?

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¿Son los cambios en Bielorrusia pura cosmética para contentar a la UE?

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Sophie Claudet: Hemos visto en tu reportaje que quedaste con varios disidentes, entre ellos algunos muy conocidos. ¿Fue fácil acceder a ellos?

Valérie Gauriat: Realmente fue bastante fácil. Toda esta gente está deseando poder expresarse. Hablar con los medios, especialmente los extranjeros, ya que los nacionales y locales están muy restringidos, es una importante oportunidad.

Sophie Claudet: Escuchamos a personas en tu reportaje expresar su miedo. Miedo a la policía, miedo al sistema, al Gobierno. ¿Era palpable para ti este miedo como extranjera en Bielorrusia?

Valérie Gauriat: La gente dice "no es tanto por lo que ves como por lo que no ves". Nos cuentan historias de intimidación, de gente perdiendo su trabajo por hablar demasiado abiertamente.

Sophie Claudet: ¿Entonces existe al menos la posibilidad de denunciar? Hemos visto que las celebraciones de este año fueron autorizadas por el Gobierno. Hemos escuchado también que se ha aceptado un movimiento político, un movimiento político opositor ha sido aceptado por primera vez en diez años. ¿Significa esto que por fin el régimen en Bielorrusia comienza a abrirse?

Acabar con la pena de muerte

Valérie Gauriat: Hay una apertura, hay cambios. El simple hecho de que hubiera celebraciones el 25 de marzo es un importante signo de ello. Hay un nuevo diálogo entre el Gobierno y la sociedad civil. El Gobierno bielorruso tiene un nuevo plan de acción respecto a los Derechos Humanos. Están pensando en realizar cambios en la Constitución. Están pensando en una reforma electoral. Están considerando cambios en relación a la pena de muerte, que es un requisito de la Unión Europea.

En términos generales, las autoridades están deseosas de mejorar sus relaciones con la Unión Europea para tener un nuevo equilibrio de poder e influencia entre la UE y Rusia, país del que son muy dependientes.

Sophie Claudet: ¿Existe el miedo de que esos cambios pudieran ser solo cosméticos para contentar a la Unión Europea?

Valérie Gauriat: Será probablemente un largo camino porque, como me dijo el ministro de Exteriores, las mentalidades tienen que cambiar.

"Lo peor es lo que no se ve, no lo que se ve"

Sophie Claudet: Pero ellos quieren cambiar, ¿no es cosmética?

Valérie Gauriat: Ellos dicen que quieren cambiar.

Los líderes de la oposición no lo creen. Dicen que no es suficiente. Dicen que la represión es aún muy fuerte. Según ellos todavía existe la tortura. Y la oposición, con algunos excepciones, está reprimida.

Sophie Claudet: Un punto clave expresado por uno de tus entrevistados en tu reportaje es el miedo de que Bielorrusia pudiera ser anexionada a Rusia de la misma manera que lo fue Crimea.

Valérie Gauriat: Hablé allí con la jefa del club de prensa. Me señaló que desde los acontecimientos de Ucrania, algunos medios rusos habían empezado a cuestionar la independencia de Bielorrusia, su lengua, que es uno de los dos idiomas oficiales del país junto al ruso. Y el 50% del contenido de los medios bielorrusos es ruso. Así que la preocupación no es tanto de una toma de poder física, como de una especie de conquista interna, de un resurgimiento de una influencia rusa muy fuerte. Esa, diría, es la principal preocupación. Por otra parte, otras personas dirán: "Bueno, Bielorrusia es pequeña y no es importante en términos geopolíticos, por lo que Moscú no estaría interesada en invadirla. Y también, Bielorrusia depende económicamente de Rusia, por lo que no necesitan realmente añadir más presión al país.