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El rapero Pablo Hásel ya se ve en la cárcel: "A la causa le van a hacer un favor"

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El rapero Pablo Hásel ya se ve en la cárcel: "A la causa le van a hacer un favor"

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Tras conocerse que el Tribunal Constitucional ha rechazado el recurso de Valtonyc y que tendrá que ingresar en prisión de forma inmediata, el también rapero español Pablo Hásel dice estar seguro de que su futuro será el mismo, pero lo considera un revulsivo para que la sociedad se conciencie de "hasta que punto llega el fascismo".

Pablo Rivadulla Duró, conocido por su nombre artístico Pablo Hásel, se enfrenta a una condena de cinco años de cárcel que suma de dos sentencias, una de 2014 y otra del pasado mes de marzo, por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona y a las instituciones del Estado

“La ratificación de la condena de Valtonyc ha sido una declaración de intenciones”, asegura en una entrevista con Euronews. "Sienta precedente y creo que está muy claro que el Tribunal Supremo va a ratificar mi condena y que yo también voy a ser encarcelado".

Para el rapero catalán, que está a la espera de una sentencia en firme tras presentar un recurso al Supremo, tanto esta institución como el Constitucional "están controlados por el mismo tipo de personas" y "son tribunales con una función claramente represiva".

Ante esta perspectiva, no considera seguir los pasos de Carles Puigdemont. "He decidido seguir aquí porque tanto en la calle como en la cárcel, haré más daño al Estado", indica. "A la causa le van a hacer un favor".

Hásel describe su juicio como "una Inquisición", "cuando te dan la sentencia no se molestan en demostrar que lo que has dicho es falso, porque no pueden", asevera.

"Realmente si hay un juicio es porque tienen que disfrazar lo que llaman Estado de derecho, su fascismo encubierto", denuncia. "Aunque te defiendas bien, te condenan igual".

En su contra, la fiscalía presentó 64 tuits "en los que aparecen los términos grapo, monarquía, ETA, rey, terrorismo, Bilbo, Bomba, Borbón, Policía y Guardia Civil", y la canción 'Juan Carlos el Bobón', cuyas letras "lesionan la dignidad del rey emérito, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación".

Hásel se defiende diciendo que sus escritos no son opiniones: “Cuando yo digo que se han vendido armas o Arabia Saudí o que se ha pagado el silencio de las amantes del rey emérito todos ellos son hechos probados”.

"Las torturas y asesinatos de la policía en el Tarajal lo ha dicho hasta el Tribunal Europeo ¿Qué están diciendo que también condenarían al Tribunal Europeo por decirlo?", añade.

El próximo 24 de mayo, Hásel acudirá al Parlamento Europeo para “contar todo lo que está pasando en el Estado español”, a su juicio, una violación de la libertad de expresión que "escandaliza a otros países europeos y de los Estados Unidos".

Aunque no espera que las instancias europeas le salven. Para él, la solución está en España. “Si algo nos puede librar de la cárcel es la solidaridad y la lucha en las calles aquí en este Estado”. Pero reconoce que tanto del mundo de la música, "reflejo de la sociedad individualista", como de los partidos políticos en el Congreso, están faltos de apoyo.

En particular denuncia la postura de Podemos, que “con los medios que tienen para ayudar no hay solidaridad alguna, sobre todo cuando la canción por la que condenaron a Valtonyc se la encargó Pablo Iglesias", critica.

Desde 2016, una treintena de personas han sido condenadas por enaltecimiento de terrorismo en las redes sociales,a raíz de la reforma del Código Penal de 2015 que agrava la tipificación de estos delitos.

Para Hásel, en España "solo tiene libertad los fascistas y sus colaboradores". “A diario hay amenazas de muerte de nazis y demás fachas y nunca les pasa nada, mientras que todos los detenidos en las sucesivas operaciones araña contra usuarios de las redes sociales y los 15 raperos que han condenado son antifasciastas”

El 17 de junio en el Palma Arena participará en un concierto reivindicativo por la libertad de expresión en la que no piensa medir sus palabras. “No voy a renunciar a criticar a la monarquía, a denunciar la brutalidad policial y a solidarizarme con los presos políticos antifascistas”, asegura.