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Las lágrimas que siguen arrancando las torturas de 'Billy el Niño'

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Las lágrimas que siguen arrancando las torturas de 'Billy el Niño'

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Emoción y polémica en la sesión de control al Gobierno que ha tenido lugar este miércoles en el Congreso de los Diputados. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, preguntó al Gobierno si tenía intención de retirar la medalla que hace 41 años se otorgó a Juan Antonio González Pacheco, un policía retirado conocido como "Billy el Niño", que causó pavor en los últimos años del franquismo con las torturas que practicaba como miembro de la Brigada Político-Social.

El ministro del interior, Juan Ignacio Zoido, ha respondido que no se ha barajado esa posibilidad y que, además, "nadie lo ha solicitado oficialmente" y "no parece que haya tampoco justificación legal".

Sus palabras han provocado un gran revuelo en las filas de la oposición y en la tribuna, donde asistían, como invitados, una quincena de víctimas de Pacheco. Después de leer a la cámara algunos de sus testimonios, Iglesias les dedicó un largo aplauso y rompió a llorar. Este gesto encendió las redes sociales, que se llenaron de mensaje de apoyo y de críticas de quienes consideran que nunca dejó caer una lágrima a las víctimas de ETA.

¿Quién era 'Billy el niño'?

Juan Antonio González Pacheco nació en 1946 en el seno de una familia humilde en Aldea del Cano, en la provincia de Cáceres. Como miembro de la Brigada Político-Social del Cuerpo General de Policía pronto destacó por la crueldad y la brutalidad empleada en sus interrogatorios a los detenidos, hechos por los que llegó a ser sancionado en 1974. Hay quien le relacionó con la muerte del estudiante antifranquista Enrique Ruano Casanova, que falleció mientras estaba bajo custodia policial en 1969.

Durante la Transición, pasó a formar parte del Cuerpo Superior de Policía, donde destacó en la lucha antiterrorista. En 1977, tras la liberación del presidente del Consejo de Estado, Antonio María de Oriol, que había sido secuestrado por los GRAPO, fue recompensado una medalla de plata al Mérito Policial.

En 1982 abandonó el Cuerpo y trabajó como jefe de seguridad para varias empresas privadas.

Tres décadas más tarde, la Justicia argentina la que le sacó del anonimato al dictar una orden de arresto internacional contra cinco expolicías franquistas acusados de haber torturado a 13 personas entre 1971 y 1975. En abril de 2014, la Audiencia Nacional española rechazó la extradición porque los delitos de los que se les acusaba estaban "ampliamente prescritos".