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El mejor modelo de acogida de migrantes es una familia del norte de Italia

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El mejor modelo de acogida de migrantes es una familia del norte de Italia

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Viajamos a Camalò, una pequeña ciudad italiana de unos 2.000 habitantes cerca de Treviso. Aquí Antonio y su esposa Nicoletta, hace tres años, decidieron hospedar a seis inmigrantes de origen africano. Todos de una edad similar a sus hijos. Una experiencia que este año recibió el premio Ciudadano Europeo.

Sahiou, Mohammed, Braima, Siaka, Tidja, Saeed... estos son los nombres de las seis personas de origen africano que comenzaron una nueva vida en la casa de los Calò hace tres años. Todos ellos han sobrevivido al peligroso cruce del mar Mediterráneo. La familia Calò no solo les proporcionó un lugar donde alojarse, sino también las habilidades y la capacitación necesarias para poder integrarse en la sociedad. Hoy todos ellos tienen un trabajo.

El modelo de acogida es el bautizado como "6 + 6 x 6". Es decir, que por cada 5.000 habitantes se acogen seis migrantes (un núcleo) y se les asigna un grupo de especialistas, desde el médico al psicólogo, que son capaces de asistir a seis núcleos de migrantes diferentes.

En un momento en que las políticas de migración están dividiendo a los países de la UE, la idea ha sido elogiada por su capacidad para fortalecer el diálogo entre las personas.

"No podía pensar que pudiera vivir con una familia italiana, ganamos el premio porque todos pensaron que sería imposible; nosotros, en cambio, demostramos que iba a ser posible", explica Siaka.

Hoy los Calò, ambos profesores, viven en una casa que es parte de la iglesia de San Michele Arcangelo en Treviso. En los primeros meses, su proyecto estuvo financiado a través de fondos nacionales y de la UE que han sido gestionados por una ONG local.

"Es muy difícil para nosotros silenciar nuestra conciencia. Es una conciencia tanto civil como religiosa. Un día, el 18 de abril de 2015, cuando muchos inmigrantes murieron en el mar, nos sentimos impotentes y escuchamos este grito desde adentro: tenemos que hacer algo", dice Antonio.

"Nuestras primeras cenas estuvieron llenas de emociones, los chicos estaban tan felices de ser bienvenidos por una familia, por una madre y un padre... que inmediatamente comenzaron a llamarnos de esta manera", añade Nicoletta.

A pesar de que el Véneto es una de las regiones en la que más extranjeros viven (alrededor de 90.000), en Treviso es muy difícil encontrar instalaciones que acojan a los migrantes. Aquí la integración social es difícil debido a la política. El modelo de los Calò tiene que enfrentarse a los críticos de la comunidad local y a los que piensan diferente, especialmente dentro del partido antiinmigración la Liga. Los resultados de las últimas elecciones generales lo convirtieron en el primer partido aquí. Treviso eligió recientemente a un alcalde de la Liga.

"Aquí tenemos ejemplos terribles: dormitorios abarrotados. Algunos los usan como una forma de negocio. Los municipios ya tienen sus problemas que atender y no podemos pedirles que aborden temas que crean desigualdades entre los ciudadanos", dice Roberto Ciambetti, presidente del consejo regional del Véneto.

Según el sacerdote Don Baratto -director del proyecto Migrantes y presidente del Festival de Giavera, un evento anual destinado a ayudar al diálogo entre personas- los migrantes son un recurso. Especialmente cuando el territorio está sufriendo una crisis demográfica.

"Aquí en Treviso hay alrededor de 90.000 ciudadanos extranjeros, nos preguntamos por qué no hablamos de ellos, sino de los 2.000 migrantes que son acogidos temporalmente esperando la resolución de sus solicitudes de asilo", concluye Baratto.