Italia registró grandes concentraciones en Roma el viernes, con cientos de personas sumándose a una huelga nacional contra los planes presupuestarios del Gobierno.
La convocatoria, impulsada por el principal sindicato del país, provocó interrupciones en el transporte, las escuelas y sectores del sistema sanitario.
Los representantes sindicales sostienen que el presupuesto de 2026 destina demasiado dinero a defensa y no el suficiente a los servicios públicos. Reclaman más inversión en sanidad, educación y vivienda, así como una mayor seguridad en el trabajo.
Los oradores expresaron también inquietud por el futuro de la industria siderúrgica italiana y señalaron las recientes muertes en el trabajo como prueba de que las medidas de protección siguen siendo insuficientes.