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El mensaje optimista de Uzbekistán sobre el comercio y desarrollo afganos

El mensaje optimista de Uzbekistán sobre el comercio y desarrollo afganos
Derechos de autor  NAESMI
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En su discurso ante la 75ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 23 de septiembre (celebrada por videoconferencia a causa de la pandemia global de coronavirus), el presidente de la República de Uzbekistán, Su Excelencia Shavkat Mirziyoyev, habló con optimismo de los prósperos proyectos económicos y comerciales con su vecino del sur, Afganistán. Una de las manifestaciones más sorprendentes de la nueva política exterior de Uzbekistán tras la elección del Presidente Mirziyoyev en 2016 fue la reforma radical de las relaciones con sus países limítrofes, incluido Afganistán. En efecto, al referirse al actual proceso de transformaciones democráticas y modernización económica de Uzbekistán, Mirziyoyev señaló que «durante los cuatro últimos años, el comercio bilateral de Uzbekistán con sus estados vecinos se ha multiplicado casi por cinco». Los líderes de Uzbekistán han implementado un nuevo enfoque ampliando el vector económico, favoreciendo el desarrollo social de Afganistán y creando corredores de transporte. Para ilustrar claramente este nuevo enfoque, el presidente afirmó: «Hemos iniciado la implementación de proyectos fundamentales de infraestructura, tales como la línea eléctrica de Surkhan-Puli Khumri y la construcción de un ferrocarril entre Mazar-i-Sharif y los puertos marítimos del Océano Índico».

Mirziyoyev propuso también la creación de un Centro Regional para el Desarrollo del Transporte y las Comunicaciones bajo los auspicios de las Naciones Unidas con el fin de «asegurar la integración profunda de nuestra región en los corredores económicos, de transporte y de tránsito a nivel mundial». Y es aquí donde entra en escena Afganistán, un país que siempre ha estado presente, pero cuyas perspectivas de progreso económico son ahora más favorables que nunca. Es innegable que el desarrollo interno de Afganistán y el de Asia Central siempre se han influenciado mutuamente: «Consideramos Afganistán como una parte esencial de Asia Central», afirmó Mirziyoyev. Aunque sigue habiendo muchos factores que pueden mantener las tensiones internas y las confrontaciones en el seno de Afganistán, hoy en día también existen motivos para ver con cierto optimismo la situación afgana, en vista del deseo general de que haya un mercado más integrado que, con el tiempo, conducirá a la creación de oportunidades económicas y lazos comerciales sólidos entre Kabul y Taskent.

La conectividad es fundamental

No es sorprendente la gran importancia del apoyo de Uzbekistán para el renacimiento de Afganistán, teniendo en cuenta que estos países comparten una frontera de 144 kilómetros y lazos históricos aún más extensos que se remontan a milenios, incluida la gloriosa época de la Ruta de la Seda. En la actualidad, los proyectos de ferrocarril tienen el poder no solo de promover la conectividad del tránsito, sino también de fomentar el comercio, con el enorme potencial que ello supone para las partes interesadas. El ferrocarril de Mazar-i-Sharif ayudará a Afganistán a establecer lazos económicos con el puerto de Chabahar en Irán (una puerta a Asia Central), además de con otros puertos marítimos importantes del Océano Índico en la costa pakistaní, tales como Karachi, y a lo largo del litoral indio. Uzbekistán está bien posicionado para jugar un papel importante no solo como país de tránsito de mercancías procedentes de China, sino también como exportador de productos domésticos a Afganistán, un país que funcionará como el "puente terrestre" que ya es desde hace tiempo, pero con mucha más eficacia. Con el tiempo, el apoyo a la infraestructura afgana atraerá el tráfico adecuado para crear un nuevo motor de crecimiento económico en la región. Asimismo, no cabe duda de que Uzbekistán, a través de su participación activa en estos proyectos, continuará mejorando su perfil como una fuerza mayor de cambio positivo y desarrollo sostenible en la escena internacional.

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Invertir en energía

Gracias a sus considerables y bien establecidas instalaciones de generación de energía y a sus abundantes reservas de gas natural, Uzbekistán se ha convertido en el mayor productor de electricidad de Asia Central, por lo que no es sorprendente que invierta en el futuro energético de Afganistán. La línea de transmisión de energía eléctrica se extenderá a lo largo de unos 260 kilómetros desde Surkhan, en dirección sur, hasta la ciudad de Puli Khumri, a 230 kilómetros al norte de Kabul, inyectando más de mil megavatios de electricidad en la red eléctrica de Afganistán. A lo largo de un año, esto equivale a más de seis mil millones de kilovatios, lo que supone un aumento de suministro eléctrico de Uzbekistán a Afganistán de un 70 %. El suministro de esta electricidad a bajo precio es un evento revolucionario con un gran potencial comercial y cultural. De acuerdo con la compañía eléctrica nacional afgana, Da Afghanistan Breshna Sherkat (DABS), una vez completo, el proyecto energético de Surkhan-Puli Khumri «iluminará la vida de los habitantes de diez provincias del país».

La alusión del presidente Mirziyoyev al proyecto de Surkhan-Puli Khumri en la Asamblea General de la Naciones Unidas da fe de que Uzbekistán se compromete a colaborar con los afganos para incluir a Afganistán en los planes globales en pro de una mayor integración económica en la región. Es más, la renovación de los lazos comerciales e históricos entre civilizaciones que se remontan a los tiempos de Alejandro Magno ayudará a garantizar el estatus de la región como encrucijada económica y cultural de la historia mundial y símbolo de un futuro mejor. De hecho, el año que viene se celebrará en Uzbekistán, en la ciudad milenaria de Jiva, el foro “Asia Central en la encrucijada de las civilizaciones mundiales” en colaboración con la UNESCO. El presidente Mirziyoyev aprovechó también su discurso frente a la Asamblea General de las Naciones Unidas para proponer la creación de una nueva comisión de las Naciones Unidas en Afganistán para que, colaborando estrechamente, «podamos hacer realidad los sueños y aspiraciones del pueblo afgano». Y a medida que se materialicen estos proyectos conjuntos, los dividendos de la colaboración estratégica se repartirán entre Uzbekistán y el pueblo de Afganistán. Como dice el proverbio uzbeko: «Si tu vecino prospera, tú prosperas».