Última hora

Última hora

Astaná acogerá la cumbre de la OSCE

Leyendo ahora:

Astaná acogerá la cumbre de la OSCE

Tamaño de texto Aa Aa

Más de 40 países, de los 56 que la integran, ya han confirmado su presencia en la próxima cumbre de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la primera desde 1999. El encuentro se celebrará el 1 y el 2 de diciembre en Astaná, la capital de Kazajistán. Para la Unión Europea, se trata de una buena ocasión para extender la paz y la seguridad hasta Asia Central, así como para luchar contra el tráfico de drogas y el terrorismo. Además, en una coyuntura económica como la que atraviesa, representa una excelente oportunidad para desarrollar un mercado euroasiático.

Para el presidente de la OSCE y jefe de Estado de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev, la cumbre refleja una nueva realidad: Occidente cada vez está más cerca de Oriente.

“Cada cual se preocupaba de lo suyo pero llegó una crisis económica, por la que se creó el G20, y entendimos entonces que sólo se podían encontrar soluciones conjuntas a los problemas económicos, con los países en desarrollo. Ahora, hay una relación más estrecha entre Rusia y Estados Unidos, han comprendido que tienen que trabajar juntos para hacer frente a sus problemas. Pero cuando se trata de temas cruciales como la seguridad, la lucha contra el terrorismo o el tráfico de drogas, hay que asumir que la mejor manera de afrontarlos es trabajando codo con codo”, ha asegurado el mandatario.

La cita va a ser un evento histórico para esta ex república soviética, situada entre dos grandes potencias, Rusia y China. A la Unión Europea le servirá, por su parte, para perfilar sus fronteras geopolíticas.

“Llega en un momento importante, en el que la Unión Europea y Rusia, y Rusia y la OTAN, están reconsiderando y reestructurando sus relaciones. Así que en la cumbre surgirán asuntos como la seguridad en la Unión Europea-Atlántico y Eurasia y cómo son recibidas las iniciativas rusas en materia de seguridad europea. Se ha evolucionado bastante y creo que la cumbre llega en un buen momento para que se pueda seguir avanzando. Los países empiezan a reconocer la necesidad de un enfoque multilateral para afrontar retos y amenazas comunes”, ha explicado la analista política, Anar Khamzayeva.

Además de la paz y la seguridad, otra de las razones de ser de la OSCE es el fomento de una sociedad más libre. El embajador de la organización en Astaná, Alexandre Keltchewsky, no se cansa de repetir el mismo mensaje en sus viajes por Asia Central: no hay desarrollo sin democracia ni Derechos Humanos.

“Estos países alegan sus tradiciones, el pasado,… pero se han adaptado muy deprisa al teléfono móvil y a los ordenadores. Al parecer, les resulta más difícil acostumbrarse a conceptos como el respeto de los Derechos Humanos, las libertades públicas, las elecciones libres. Es un problema de mentalidad y de poder; hay que ser conscientes de que en Asia Central ningún país, salvo Kirguistán, que está entrando en esta fase, ha puesto en marcha un sistema de rotación del poder político”, ha declarado Keltchewsky.

La OSCE delibera pero no tiene poder militar ni capacidad para aplicar sanciones, por lo tanto no puede hacer cumplir sus resoluciones. El desarrollo democrático sólo puede alcanzarse por el lento proceso del diálogo y a través de reuniones como la de Astaná.

“La democratización de un espacio aún mayor de la OSCE es un objetivo político importante de la Unión Europea. Por otro lado, en Asia Central los regímenes autoritarios no quieren que se les moleste con las complicaciones de la democracia”, ha explicado Michael Emerson, analista del Centro de Estudios de Política Europea.

Por su parte, Nursultan Nazarbayev ha asegurado:

“Cuando algunos países europeos hablan sobre la situación de los Derechos Humanos en Asia Central, a veces utilizan términos de la Guerra Fría. Dicen que los países de esta parte del mundo son autocráticos, pero cuando se refieren a los países occidentales parece que son todos angelitos de la democracia. Utilizan un doble rasero y tenemos los mismos problemas en esta zona que en Europa, pero no se valora de la misma manera.”

La cumbre va a situar a Kazajistán en el mapa para que pueda ser visto como un actor clave en Asia Central. Para Europa representará una nueva etapa en el acercamiento económico y político a Oriente.

Constantino de Miguel, de euronews, desde Astaná:

“La OSCE es tal vez un foro inoperante de la Guerra Fría o quizá un foro muy útil para que Europa pueda aprovechar las oportunidades que están surgiendo aquí, en Asia Central. La cumbre de Astaná nos resolverá muy pronto esta incógnita.”